Manuel Campo Vidal crea el Instituto de Comunicación Empresarial

El periodista y sociólogo Manuel Campo Vidal ha presentado el Instituto de Comunicación Empresarial, ICE, en la sede madrileña del despacho Garrigues. El ICE ofrecerá planes de formación en toda España para potenciar las habilidades de comunicación corporativa de directivos, empresarios, emprendedores, profesionales y portavoces de empresa de cualquier sector.Del equipo de profesores forman parte reconocidos comunicadores, así como especialistas en comunicación corporativa, negociación, telegenia, protocolo y publicidad.

La metodología académica del ICE se basa en realizar una auditoria de comunicación previa a cada directivo con el fin de configurar un plan de formación específico adaptado a sus necesidades. En el curso básico se ejercitan técnicas para intervenir ante los medios de comunicación e intervenciones públicas con eficacia. Se abordan, también, áreas de conocimiento relacionadas con la geografía y funcionamiento de los medios, géneros y formatos periodísticos, audiencias, motivación e inteligencia emocional.

El ICE impartirá, además, talleres monográficos para superar el miedo escénico, ejercitar la comunicación no verbal y conocer las claves para mejorar la telegenia, locución y las presentaciones corporativas. Los programas de formación del ICE son eminentemente prácticos y se realizan en un plató de televisión con medios y soportes profesionales.

En la presentación, Campo Vidal ha destacado la importancia que tiene invertir en comunicación en las empresas ya que “aporta beneficios económicos y eficacia en las intervenciones publicas de los dirigentes“. El periodista ha indicado que “un país como España que ha alcanzado tantos niveles de excelencia en el ámbito empresarial tiene la oportunidad el campo de la comunicación, una asignatura todavía pendiente“. Según Campo Vidal, “otro de los debilidades que tiene en líneas generales España es que no“.

Campo Vidal es periodista, ingeniero técnico industrial y doctor en Sociología (Economía Aplicada) por la Universidad Complutense de Madrid. Ha presentado más de 2.000 informativos en televisión. Dirigió Hora 25 en la Cadena Ser, el programa Punto y Aparte en TVE-1 y Tiempos Difíciles en Antena 3 TV. Dirigió el relanzamiento de Antena 3 TV como Director de Cadena y, más tarde, ocupó la Vicepresidencia.

CFI GROUP DESARROLLA UN SERVICIO PIONERO PARA EL ANÁLISIS Y LA GESTIÓN DE LA REPUTACIÓN CORPORATIVA

La consultora CFI Group, especializada en el análisis de activos intangibles, ha puesto en marcha un innovador servicio destinado al análisis y la gestión estratégica de la reputación corporativa. Bajo el nombre de Reputation Management Tool, CFI proporciona una herramienta exclusiva y eficaz que permite valorar la reputación de la empresa, cuantificar con precisión su impacto en los comportamientos futuros de los grupos de interés que se relacionan con la organización, y mejorar la toma de decisiones. 

El nuevo servicio de CFI Group complementa, de manera notable, los esfuerzos que realizan las compañías en materia de Responsabilidad Social Corporativa (RSC), un concepto que ha tomado fuerza en los últimos años y que alude a la necesidad de las organizaciones de asumir la responsabilidad de las consecuencias que su actividad genera, así como de tomar medidas destinadas a que los beneficios que producen tengan también una repercusión positiva en la sociedad.La reputación corporativa forma parte de los activos intangibles de las empresas, y desempeña un papel relevante a la hora de explicar los resultados futuros de las compañías. El servicio de CFI Group parte del desarrollo de una metodología exclusiva de análisis que permite identificar, en primer lugar, los grupos de interés (clientes, accionistas, empleados, medios de comunicación, etc.), así como los factores o aspectos percibidos que inciden en la reputación. El modelo se cierra con los comportamientos esperados por la organización de acuerdo a sus objetivos estratégicos.

Gestión eficaz de la reputación corporativa

Con todo ello, el cliente obtiene no sólo un análisis exhaustivo de la reputación de la empresa, sino también una herramienta, SRTool, que le permite estudiar la información disponible, anticipar resultados, detectar áreas de mejora y facilitar la toma de decisiones estratégicas. Así, por ejemplo, un directivo puede estimar qué consecuencias tendrá, para la reputación de la empresa, tomar una determinada decisión, de manera que pueda estimar su conveniencia. Los objetivos finales son incrementar el poder de acción, mejorar la reputación corporativa, aumentar la competitividad y elevar el valor de mercado de la compañía.

La solidez y fiabilidad del servicio de CFI Group están avaladas por su experiencia en el análisis de activos intangibles, que tiene su expresión más reconocida a nivel mundial en la elaboración del American Customer Satisfaction Index (ACSI), un indicador que mide la economía estadounidense en términos de satisfacción de clientes desde 1994 y que está considerado como un elemento de referencia obligada para conocer la situación de la economía norteamericana.

Fuente: Informativos.net

Tipos de negociación

La mayoría de los especialistas distinguen tres tipos básicos de negociación:

  • competitiva,
  • de colaboración y
  • de subordinación.

La estrategia competitiva consiste en alcanzar los objetivos de una de las partes a expensas de los intereses de la otra. La de colaboración, en cambio, hace hincapié en lograr metas comunes que beneficien a ambas partes. En tanto, la estrategia de subordinación es aquella en la que una de las partes decide posicionar sus metas por debajo de las de la otra parte con el fin de evitar conflictos.

Dentro de estas tres clases de negociación existen a su vez una gran variedad de técnicas que, de acuerdo a su intensidad, pueden ser clasificadas en: estrategias de bajo riesgo y estrategias de mediano y alto riesgo.

La elección de las estrategias de negociación, además de estar ligada al contexto y al tipo de acuerdo que se pretenda lograr, está vinculada también con la clase de negociador que vaya a utilizarlas.

Según Narisna, los tipos de negociadores más comunes son:

  • El competitivo,
  • el transador,
  • el colaborador,
  • el evasivo y
  • el acomodaticio.

En este sentido, Murro señala que, en esta cultura, la clase de negociación más frecuente es la competitiva, en la que se prioriza, por encima de todo, los intereses propios sin importar demasiado cómo quedará la relación con el otro.

“Es una visión un tanto ‘futbolera’, donde lo que importa es vencer aunque sea con un penal mal cobrado sobre la hora. No es que en determinados casos esto esté mal, sino que elaborar toda una estrategia de negocios en base a esta particular cultura negociadora nos llevará a cometer muchos errores y a poseer mucha gente que no nos mirará con simpatía en la próxima negociación”, explica Murro.

Fuente: INFOBAEprofesional.com

Características de un buen negociador

Entre las principales cualidades que todo ejecutivo debe tener para ser un buen negociador, los especialistas enumeran: entusiasmo, convicción, persuasión y habilidad de comunicación.

Otra característica importante es que debe ser buen observador, para de esta forma poder interpretar el estado de ánimo de su contraparte y utilizarlo a su favor. Sin embargo, también es indispensable que sea respetuoso y honesto, evitando los engaños e intentando comprender la situación del otro.

Para Narisna, existen cuatro cualidades básicas que definen a todo buen negociador:

  • Es flexible y sabe escuchar. El combustible esencial en la negociación es la comunicación. Quien solamente se escucha a sí mismo será incapaz de detectar qué intereses busca satisfacer la otra parte.
  • Se informa correctamente acerca de los aspectos que estima serán relevantes a la hora de resolver un conflicto ó cerrar un acuerdo.
  • No confía. Chequea permanentemente los datos que se manejan en la mesa de negociación.
  • Sabe seducir, establecer límites claros, utilizar el humor como elemento de comunicación y también factores relacionados con las emociones de la otra parte.

A su vez, todo ejecutivo para ser un buen negociador debe estar capacitado, tener una formación integral y ser extremadamente profesional en su manera de actuar. En resumen, no debe dejar nada librado al azar.

“Un negociador debe, fundamentalmente, conocer el proceso de negociación moderna, sabiendo que no afrontará dos negociaciones iguales y que la materia negociable, los actores y los mercados son elementos dinámicos, que requerirán de él un manejo exhaustivo de las distintas estrategias de negociación y sus tácticas”, señala Murro.

Por todo esto, para el experto, un factor fundamental que ningún ejecutivo puede dejar de tener en cuenta es la capacitación.

En la vida corporativa actual los negociadores no nacen, se hacen”, afirma.

Fuente: INFOBAEprofesional.com

Herramientas de negociación

En toda negociación existen una variedad de recursos posibles de utilizar, pero no todas son aplicables a cualquier situación. Por eso, antes de encarar una negociación es fundamental realizar una evaluación precisa de cuál es el escenario en el que se está situado.

“Como un buen carpintero, cada vez que negociamos, debemos saber que poseemos una gran cantidad de herramientas a nuestra disposición para lograr nuestro fin, pero no cualquiera de ellas nos ayudará en todo momento y frente a cualquier adversidad”, señala Murro.

El especialista explica que la ventaja de la negociación moderna es que ayuda a planificar y priorizar objetivos. De esta forma, si el ejecutivo se encuentra ante una negociación muy competitiva, debe saber que existe un riesgo muy fuerte de que este proceso se rompa por un repentino desacuerdo, con lo cual es necesario que posea una buena alternativa, como por ejemplo, conseguir satisfacer su interés por fuera de esa mesa de negociación.

“A su vez muchas veces es preciso comprender que la competencia o la compulsa deteriora mucho la relación con el otro, por lo que se debe saber evaluar si no es más conveniente priorizar la calidad del vínculo con el otro antes que el resultado material. Ahí es hora de cooperar, achicar las expectativas pecuniarias y apostar a la relación”, agrega Murra.

Para que la negociación llegue a buen puerto, los especialistas recomiendan analizar el problema desde la perspectiva del otro, ver de qué manera la contraparte evalúa el conflicto y qué motivos lo llevan a negociar, apropiarse de sus planteos y, a partir de allí, comenzar a estudiar y definir cuál sería la mejor solución para satisfacerlos.

A su vez, una tarea fundamental que se debe realizar antes de cualquier negociación es determinar de forma clara qué diferencias puntuales separan a las distintas partes involucradas en el conflicto y cuáles son las prioridades que tiene cada una.

El trabajo del negociador consiste también en ampliar el horizonte, para permitir así el surgimiento de soluciones e ideas que conformen a ambas partes. Una herramienta que en ocasiones resulta de gran utilidad es pedir la opinión de un tercero ajeno a la negociación, para que aporte una mirada objetiva de la situación.

Narisna además recomienda “tener en claro qué alternativas existe en caso de no llegar a un acuerdo, así como el costo de dichas alternativas”.

Fuente: INFOBAEprofesional.com

Negociación, una habilidad que todo ejecutivo debe tener

Qué tipos de estrategias y recursos son los más convenientes y cuáles son las características que un directivo debe tener para construir acuerdos efectivos, ganar posiciones y evitar conflictos en su empresa. Especialistas consultados por infobaeprofesional.com dan sus consejos
 

   
Negociar. Esa es sin dudas una de las habilidades fundamentales que todo líder debe tener para ser exitoso en su tarea.

En todos los aspectos de la vida, pero principalmente en las empresas, existen momentos en los que la conciliación de distintos intereses se vuelve indispensable.

Es en esas situaciones cotidianas de crisis cuando queda en evidencia la capacidad de los directivos para hacer frente a las circunstancias adversas y encontrar las soluciones adecuadas que conformen a todas las partes implicadas y que, ante todo, beneficien a la compañía.

“En un mundo globalizado, que requiere de profesionales innovadores, flexibles, reflexivos y capaces de generar valor para sus empresas, el dominio de las herramientas de negociación otorga al ejecutivo una ventaja competitiva clave, ya que le permite construir relaciones efectivas, acomodar posiciones diferentes, que en principio parecen incompatibles, y por supuesto prevenir y resolver conflictos”, señala Leonardo Narisna, profesor del programa ejecutivo de Negociación de la Universidad de Palermo.

Según Carlos Murro, coordinador académico del Programa de Formación Gerencial en Negociación Empresaria de IDEA y autor de los libros Negociemos! y Acordemos!, una de las funciones fundamentales de todo ejecutivo es interactuar con el ‘afuera’ de su propia compañía, “ya sea haciendo sociales con sus pares de otras empresas, haciendo trascender sus proyectos de negocios frente a funcionarios del área de gobierno o imponiendo sus productos y sus negocios en el mercado dónde opera.”

Además, luego debe comunicar su estrategia internamente, liderando procesos complejos que, necesariamente, requerirán de la persuasión.

En ese contexto, entonces, es donde la negociación profesional se convierte en una herramienta indispensable, ya que le permitirá al ejecutivo operar frente a distintos actores y cambiar de tácticas y estilos de acuerdo los objetivos específicos que persiga y la persona que tenga enfrente.

Fuente: INFOBAEprofesional.com

Publidad e imagen corporativa

EL 80% DE LAS ÉLITES DE OPINIÓN DESCONFÍA DE LA PUBLICIDAD

La confianza y la desconfianza hacia las empresas tienen consecuencias sobre los resultados: el 88% de los consumidores de las élites de opinión deja de comprar productos de las empresas que le generan desconfianza. Y para el 89% la confianza en la marca es un fundamento para comprar un producto. Son resultados del último Edelman Trust Barometer, que también señala que los consumidores confían más en las empresas y en los medios de comunicación que en otras instituciones.

Otro dato importante de este barómetro es que sólo el 20% de los encuestados confía en la publicidad, ya sea corporativa o de producto. La agencia independiente de relaciones públicas Edelman elabora desde hace nueve años este barómetro, que mide la confianza de las élites de opinión respecto a su confianza en diversas instituciones, medios, empresas y fuentes de información, y sobre la credibilidad de todas ellas. Se basa en una encuesta realizada a 3.100 personas en 18 países. En España se ha consultado a 150 personas.

Cuando un consumidor confía en una empresa lo hace por la calidad de sus productos (95%) y por la óptima relación calidad-precio (93%). Otro factor importante es la imagen de la empresa. Los compromisos social y ecológico, con el 82% y el 81% respectivamente, están bastante más valorados que la reputación de la cúpula directiva de la empresa, que sólo contribuye a la creación de confianza para el 68% de los encuestados.

El estudio de Edelman indica además que los medios de comunicación disfrutan de un índice de confianza más elevado que nunca en todos los países. Los medios que más cuentan como fuente de información sobre las empresas para los consumidores son las noticias en televisión (73%), los periódicos (71%) y la prensa económica (59%).

Sin embargo, el medio publicitario en el que más confían los consumidores, según este barómetro, es la comunicación boca-oreja. Además, el 85% de los consultados participaría activamente en esta forma de comunicación, comunicando una información positiva o debatiendo experiencias negativas.

El 58% de los consumidores deposita su confianza sobre todo en “gente como yo”. A continuación, se confía en los analistas económicos (57%), los académicos (56%) y los médicos (55%).

Fuente: Marketingdirecto.com

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