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Archivo para la Categoría "Espacio de opinión"

Por fin termina el 2009. ¿Qué nos ha dejado bueno y malo?

Siempre había querido hacer un resumen al final de un año, así que me voy a dar el gusto. ¿Qué nos ha dejado este año 2009 en el campo de la comunicación?. Ha sido intenso y creo que hemos vivido algunos temas interesantes:

1.- La confirmación del Social Media sin paliativos. Aumento de la publicidad en este ámbito y una penetración entre los usuarios españoles de Internet verdaderamente apabullante. Se convierte aún más en un campo de sumo interés para la comunicación y el marketing.

2.- El año de Twitter. Lo hemos tenido hasta en la sopa pero llega a los 60 millones de usuarios y con su acuerdo con Google y Microsoft para indexar sus resultados entra en beneficios. Facebook alcanza los 350 millones de usuarios y también olvida los números rojos.

3.- Crisis del modelo de negocio de la prensa escrita. Miles y miles de periodistas en el paro y lamentable desaparición de numerosas cabeceras en el panorama de la prensa escrita española. Mucho ánimo y paciencia compañeros.

4.- RTVE termina su último año con publicidad. Empiezan nuevos tiempos y el panorama de las televisiones generalistas cambia con fusiones que no dejan de sorprender.

5.- Las inversiones publicitarias descienden alarmantemente en muchos soportes e Internet mantiene el tipo con buenas espectativas para el 2010.

6.- Los medios de comunicación online vuelven a poner seriamente sobre la mesa la posibilidad de cobrar por sus contenidos en Internet. Estalla un debate a nivel mundial.

7.- Se presenta el anteproyecto de Ley de Economía Sostenible e Internet en España se manifiesta en contra de la posibilidad de cierres de páginas web sin orden judicial. La historia no ha hecho más que comenzar.

8.- La Asociación de Directivos de Comunicación, DIRCOM, con su nueva gestión supera los 600 miembros.

9.- El año de los bloggers. Primero baten records de asistencia en Evento Blog 2009 y luego, algunos de ellos toman la iniciativa en contra del anteproyecto de Ley de Economía Sostenible.

10.- Se dicta una sentencia contra unos periodistas de la Cadena SER. Lo peor, su contenido: “la protección constitucional al derecho a la información se refiere a los medios de comunicación social -televisión, radio o prensa escrita-, pero debe matizarse, que Internet, no es un medio de comunicación social en sentido estricto, sino universal”. ¿En qué quedará esta sentencia?

Seguro que me dejo muchas cosas en el tintero, mil perdones. Termina el dichoso año 2009 y aunque se dice que a los directores de comunicación “nos va la marcha”, no me importaría que el 2010 fuera un año un poco más tranquilo. Aprovecho este último post del año para agradecer su fidelidad a los miles de lectores de este blog y desear a todos un muy feliz año nuevo.

¿Es o no es Internet un medio de comunicación social?

Está visto que no podemos terminar el año en paz. Ahora presenciamos la sentencia del titular del Juzgado de lo Penal número 16 de Madrid, Ricardo Rodríguez Fernández. Este juez ha condenado a un año y nueve meses de prisión a dos directivos de la Cadena Ser, a quienes inhabilita para dirigir medios de comunicación y ejercer el periodismo durante el cumplimiento de la pena. Según leemos en la web de RTVE: El juez considera que la acción de los acusados constituye  un delito de revelación de secretos tipificado en el artículo 197 del  Código Penal, argumentando que “ordenasen los acusados la publicación  de la mentada lista en la página web de la Cadena SER (Cadenaser.com)  o la cediesen para su publicación, lo cierto es que se trata de una  cesión universal por cuanto tiene acceso a la citada información todo el que la quiera ver; esto es, es libre”

No interesa hablar del caso concreto (con perdón de los inculpados), ni de sus posibles interpretaciones políticas (que de eso ya se encargan los políticos) sino de la sentencia y algo muy concreto que esta afirma: “la protección constitucional al derecho a la información se refiere a los medios de comunicación social -televisión, radio o prensa escrita-, pero debe matizarse, que Internet, no es un medio de comunicación social en sentido estricto, sino universal”.

¿Qué es entonces un medio de comunicación social?

Recordando mi paso por la facultad de Ciencias de la Información, los medios de comunicación social o medios de comunicación de masas, llamados “Mass Media”, eran el origen de la cultura de masas ayudando a la homogeneidad de la sociedad, generando nuevas tendencias, favoreciendo el intercambio de ideas, etc. Aquello que nos enseñaban de la “Aldea Global” de Marshall McLuhan. Efectivamente nos enseñaron que eran la Televisión, la Radio, la Prensa y…. un fenómeno, entonces naciente, que encarnaba el futuro de la comunicación: INTERNET.

Si, según esta sentencia, Internet no es un medio de comunicación social… ¿No lo son entonces la ediciones digitales de periódicos como El Mundo, El País, El ABC, La Razón, La Vanguardia, etc. ¿Qué son entonces los periódicos netamente digitales como Libertad Digital, La Información o el reciente Factual y tantos otros?

La cuestión pincipal no es, como mucha gente discute, la divulgación o no de secretos o el ataque o no a la libertad de información (esos aspectos siempre pueden matizarse y discutirse hasta el infinito), sino la muy, digamos, curiosa y muy particular definición que el magistrado hace de un medio de comunicación social y la exclusión de Internet de esa definición. Y en eso no hay debate posible, está escrito en un sentencia. Creamos una nueva “clase”, el medio de comunicación universal. Una entelequia qué puede dar pie a futura interpretaciones del uso de Internet que, por lo menos a mi, me ponen los pelos de punta.

Entonces, si Internet es un medio de comunicación universal ¿Qué normas debe cumplir, qué límites tiene su uso, qué leyes amparan esa actividad?  ¿No sería lógico ahora diseñar una nueva legislación que regule los supuestos medios de comunicación universal?

¿Qué es entonces un medio de comunicación universal?

¿Cómo acotamos esta nueva “clase”?. Podemos basarnos en su cobertura potencial, es decir, algo publicado en Internet puede ser visto o leído en cualquier parte del mundo (siempre que se disponga de conexión). ¿Es entonces la televisión por satélite un medio de comunicación universal?. ¿O se trata de la durabilidad de la información? Es decir, que algo publicado en la Red permanece allí de forma permanente (supuestamente). ¿Son entonces los libros susceptibles de ser un medio de comunicación universal?

Personalmente creo que esto que estamos viviendo es una muestra más de la falta de comprensión del fenómeno de Internet. Tenemos una visión realmente equivocada de la evolución de las tecnologías de la información y del obvio efecto que producen en los usos y costumbres sociales, en los modelos de negocio, en el comportamiento del consumidor, en los formatos publicitarios, en la legislación, etc. No paramos de hablar del 2.0 o del social media y ahora va y resulta que Internet no es un medio de comunicación social. No entiendo nada.

¿Y qué culpa tengo yo de que el hombre sea un patoso? Firma: La misma piedra

Si comunicamos algo debemos creer en ello, transmitir ese sentimiento positivo y el convencimiento de que nuestra “noticia o idea” es valiosa. De lo contrario nada funciona. Vamos, eso que se llama “construir credibilidad”. Y esto se aplica a la comunicación personal de cada uno en su día a día, o a la comunicación corporativa de la empresa más grande, o el gobierno más poderoso. ¿Cree verdaderamente el Gobierno español que sus propuestas son una solución real al mundo actual en el que vivimos y a la realidad de Internet en 2009? No, puesto que no ha podido, o no ha querido, (malo en ambas posibilidades) intentar comunicar adecuadamente sus objetivos con este proyecto sobre la Red.

Pero es que el peor error que podemos cometer en una acción de comunicación es menospreciar a nuestra audiencia. Y eso, precisamente, es lo que ha hecho el Gobierno español con el famoso anteproyecto de la ley de sostenibilidad. Y sinceramente no lo entiendo porque la movilización social sobre estos temas se lleva produciendo desde el 2001 cuando el Partido Popular intentó algo similar con la LSSICE. Como vemos, la cosa viene de largo y, desgraciadamente, con muy escasos cambios de enfoque. Resultado: Encontronazo siempre con la misma piedra. Y peor aún ya que, según aumenta la penetración de Internet en España, se encuentran con escollos aún peores. Tampoco se aprende de errores pasados, mala cosa.

Ya se dijo que la implantación del canon sobre distintos soportes no sería una solución. Y no lo ha sido, solamente un foco de nuevos problemas y de arbitrariedad en el pago de un “impuesto”. ¿Cuántas veces he escuchado eso de “Ya que pago un canon pues me descargo lo que quiero”? Ya se sabe, el que siembra vientos, recoge tempestades.

¿Somos los españoles un pozo de ladrones y saqueadores de propiedad intelectual que nos manifestamos solamente porque seguimos queriendo escuchar música y ver cine gratis en nuestros ordenadores? Creo que si alguien afirma algo así es de una estulticia preocupante. Internet es algo muy distinto, conlleva un cambio social y de paradigmas mucho más profundo y mucha gente no es capaz de verlo y, mucho menos, de entenderlo.

Como ya he comentado en este mismo blog. El problema no es que la gente se intercambie archivos. La cuestión es pensar cómo ha nacido ese fenómeno y cómo las empresas deben entenderlo y también ellas evolucionar con los tiempos buscando nuevas formas de actividad empresarial. Cuando nació el telégrafo terminó desapareciendo el “pony express” pero no desaparecieron los servicios postales. La tecnología trae cambios y obliga a la adaptación. La clave es encontrar esa solución entendiendo los procesos de cambio. Y ese es el problema real, ante la falta de ideas de progreso llega la frustración y la desesperación. Y esos sentimientos conducen al miedo; el miedo al odio y a la ira…. Y ya se sabe que eso nos conduce al “lado oscuro” (espero que el Maestro Yoda me perdone la cita). Si seguimos intentando crear leyes y poner barreras no lograremos una solución, sino lo contrario, prolongar la agonía.

La situación no permite soluciones de enfoque unilateral. Si entendemos los trabajos colaborativos tan propios, irónicamente, de Internet (aquello del concepto “wiki”), quizá encontremos una solución. Sin partidismos, sin intereses, sentando a todos los actores en una mesa en pie de igualdad: legisladores, gobiernos, gestoras de derechos, creadores de contenidos, empresas y usuarios. ¿Soy demasiado ingénuo?

Ley de sostenibilidad y los modelos de negocio obsoletos

En este blog hablamos de comunicación. Bien, las agencias y departamentos de comunicación han visto como su metodología de trabajo ha cambiado cuando deben enfrentarse a comunicar en Internet. Las reglas de juego son distintas y, en la medidad de sus posibilidades y grado de comprensión de la nueva realidad, se ajustan al nuevo modelo.

Pero en el campo del marketing y la publicidad pasa tres cuartas partes de lo mismo. Los mensajes comerciales tradicionales no sirven en el social media y hay que experimentar y buscar nuevos caminos.

Sin embargo, los medios de comunicación son menos flexibles y tenemos sobre la mesa una profunda crisis de modelos de negocio que sigue defendiendo posturas no perdurables en el tiempo.

¿Pero qué esta pasando con todo este escándalo con la Ley de Sostenibilidad, Internet, la propiedad intelectual, etc? Pues sinceramente que este sector no entiende que Internet y todo lo que lleva detrás ha cambiado su entorno radicalmente. Pero parece que todos quieren defender modelos de negocio que están en extinción. En vez de arremeter con la nueva realidad, deberían entender y buscar nuevos modelos que se adapten. Las discográficas deben entender que la venta de CDs es igual que vender los viejos vinilos y que sus clientes, que ahora no son una audiencia de masa, sino que en Internet son “individuos”, quieren una canción concreta y no comprar 13, por ejemplo (sin hablar de precios). Proyectos como iTunes lo han entendido perfectamente. Ese es el camino y la piratería tan aireada en España sería un problema muy distinto. En resumen, atajar el problema desde la base.

La falta de respeto a la propiedad intelectual existe y es un problema, nadie lo niega, pero una batalla frontal es inútil. No se pueden poner barreras al campo, es necesario remodelar desde los cimientos y atacar el problema desde nuevas perspectivas. Y eso no es, desde luego, crear una comisión en un ministerio que decide qué se cierra y que se deja abierto. Esto solamente conduce a la manifestación general negativa que hoy vivimos en Internet con el Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en Internet”.

Clay Shirky, en el cuarto encuentro del ciclo de debates abiertos de Fundación Telefónica, dijo: “Hay una transición en ciernes para empresas y medios de comunicación que pasa por la conversión de meros lugares de distribución de productos o de información a centros de coordinación donde los receptores se conviertan en una comunidad y sean verdaderos marcos sociales”. O esta otra perla: “Las empresas tiene que basarse en modelos colaborativos a gran escala y su valor dependerá del número de los usuarios que en él participan”.

O entendemos o no entendemos lo que está pasando. O actuamos correctamente o complicamos hasta el infinito la situación. Que escuche el que quiera escuchar y no escuchen aquellos que quieren seguir apoltronados en su trono hasta que se den cuenta que su salón del trono se ha quedado vacío.

¿Qué está pasando con los medios de comunicación?

Uno de mis alumnos me preguntaba qué estaba pasando con los medios de comunicación. “¿A qué te refieres?” Le pregunté. Y me respondió que no dejaba de leer noticias de reducciones de plantilla y problemas de todo tipo y que no sabía qué grado de relación tenía esto con la crisis económica. Menuda preguntita que me hizo el chaval…

Pero si es verdad que vivimos tiempos muy revueltos con los medios de comunicación, vamos a llamar, tradicionales. Las televisiones generalistas luchando con los nuevos formatos temáticos (que crecen en audiencia sin precedentes), adaptándose a la TDT y arriba y abajo con quién se fusiona con quién. El pastel publicitario anda escaso aunque la eliminación de la publicidad en RTVE añade morbo a la situación.

Las radios recientemente arremetiendo con las emisoras piratas cuando eso es algo que lleva existiendo muchos años y cuando ellas mismas eso de respetar la potencia concedida, los repetidores y demás pequeños detalles, pues ya se sabe que se hace con cierta, digamos, flexibilidad. Ahora parece que todo preocupa más que hace no mucho tiempo. ¿Por qué?

Y ya no hablemos de agencias de noticias o medios escritos. Desde la guerra en la agencia EFE, pasando por reducciones de plantilla, expedientes de regulación de empleo, desaparición de algunas cabeceras y ya miles de periodistas en las lista del paro. ¿Se trata de verdadera crisis o de una política de reducción de costes en algunos casos? No lo sé, pero ¿es que no hay ningún diario o revista que sea rentable para mantener una mínima plantilla? ¿La calidad de la información de un medio es la misma independientemente de la experiencia de sus redactores? Pensemos sobre ello. De momento el día 12 de diciembre se preveen movilizaciones de los trabajores del sector.

Los periódicos a dieta, y digo lo de dieta porque están más delgados, algunos a veces, casi anoréxicos. Los ingresos por publicidad descienden, eso está claro, y se pone en duda un modelo de negocio centenario. La crisis se ha encargado de poner sobre la mesa un problema que ya se veía venir hace años. ¿Y las ventas? Pues según los datos de octubre de la OJD la cosa no va estupenda precisamente aunque se ha ralentizado el descenso.  El País, ABC, El Mundo y la Razón han perdido 103.947 ejemplares en octubre comparados con el mismo mes del año pasado. Es una caída del 12,99% de ventas en quiosco, una pequeña ralentización si se compara con meses anteriores. En cuanto a difusión y ya incluyendo a otras cabeceras como Público, La Vanguardia y El Periódico, la caída es sólo del 5% (Fuente: PRNoticias).

Por otra parte tenemos el asunto de las versiones digitales de los diarios, ¿Los hacemos de pago o no? Teorías para todos los gustos y a nivel internacional con el telón de fondo de la lucha entre Google y Microsoft por la indexación de noticias en Internet. Y la cosa va para largo…

Y tampoco podemos olvidar las recientes denuncias públicas sobre los ofrecimientos de publireportajes por parte de medios de comunicación hacia agencias de comunicación. La verdad es que no es nuevo. Personalmente he recibido ofertas de ese tipo como dircom de la Asociación Nacional de Empresas de Internet por parte de conocidos medios escritos de tirada nacional. Si la publicidad no entra, entiendo que se busque el ingreso por otra parte aunque ello vaya en contra de la filosofía de un medio, trasparencia, objetividad e información. Sin embargo creo que es algo que debe hacernos pensar que algo está pasando, algo muy preocupante.

¿Opiniones?

La ciencia en España no necesita tijeras…

I+DDesde este blog me uno a la iniciativa creada por Javi Peláez, blogger autor de La Aldea irreductible. la idea pretende usar la blogosfera y las redes sociales como vehículo para manifestar el desacuerdo con la política del Gobierno de España en el campo del I+D.

Surgido de un simple mensaje en Twitter intenta que en el día de hoy el mayor número de blogs en España publiquemos un post bajo el título “La ciencia en España no necesita tijeras…”, incluyamos el logotipo oficial y demos un simple motivo por el que no estamos a favor de esta medida de recorte presupuestario.

¿Motivos? Se me ocurren muchos. La investigación en este país ha sido una cruz permanente. Ya mi propio padre tuvo que dejar España en los años 60 y marchar a EEUU para poder desarrollar sus investigaciones en el campo de la endocrinología. Muchos jóvenes investigadores españoles hacen el mismo viaje que mi padre pero 50 años después ¿Algo está fallando, no?

Y si hablamos del mundo empresarial… Sin I+D estamos abocados a modelos empresariales escasamente productivos y competitivos como los que actualmente tenemos. Solamente basta echar un vistazo a los datos del Instituto de Estudios Económicos (IEE) apoyado en el informe Global de Competitividad 2009-2010 elaborado por el Foro Económico Mundial.

Si queremos que el futuro de España sea distinto al presente y al pasado necesitamos progresar, y sin formación, sin investigación, eso es una tarea imposible.

Desde aquí todo mi apoyo a esta iniciativa.

Principales errores de los blog corporativos (2)

El principal problema por el que un blog corporativo no cumple la misión por la cual fue creado es sencilla: Está mal pensado y mal realizado.

Ya en 2008, Forrester Research realizó un estudio que analizaba los blogs de 90 empresas de Fortune 500. El resultado no era precisamente bueno:

  • El 70% se centran demasiado en temas empresariales o técnicos.
  • El 74% apenas tienen comentarios.
  • El 56% simplemente usan las notas de prensa de la empresa para presentarlas en el blog.

Lo primero que tenemos que pensar es si nuestra empresa necesita verdaderamente un blog corporativo. Eso de posicionar en Google está muy bien, y puede ser el efecto secundario de un buen blog, pero no debe ser la razón para crearlo porque ya estamos empezando mal. Estar porque “hay que estar” no es razón suficiente.

Analicemos qué queremos transmitir en ese blog, a quién se lo queremos transmitir y cómo vamos a hacerlo. Sin estas ideas claras vamos directamente al desastre.

Tomemos en serio el proyecto. Hay que comentarlo en la empresa y obtener la participación necesaria para crear los contenidos adecuados. Si no lo hacemos así terminaremos alimentando el blog con material que no cumplirá los objetivos del proyecto: catálogos, notas de prensa, noticias sin tratar, etc. Efectivamente tendremos presencia en la blogosfera pero no tendremos un buen blog. Si vamos a hacer una cosa mal ¿Para qué lo hacemos?

Los directivos de empresas están siempre ocupados ¿se toman en serio un blog corporativo? Otra pregunta ¿Entienden verdaderamente la razón por la que se arranca ese proyecto? Este problema es habitual y nos lleva a la situación planteada en el punto anterior.

Si después de todo esto vemos que la empresa no parece entender ni respaldar el proyecto, la cosa anda mal. O no se entiende el verdadero potencial de Internet (que será lo más probable) o verdaderamente no hay recursos humanos ni tiempo. En cualquiera de los dos casos, dejemos aparcado el tema hasta disponer de lo que verdaderamente necesitamos.

Una solución es subcontratar una agencia que nos lleve el proyecto. Bien ¿le vamos a dar material a esa agencia o se va a tener que partir la cabeza para ganarse el fee?. Ya hemos comentado el tema del “Ghost Blogging” en este mismo blog. Si no tenemos material adecuado da igual quién se responsabilice del blog, se enfrentará al mismo problema.

Credibilidad. Si hacemos un blog y queremos llegar a nuestro público hay que obtener credibilidad. Y esa credibilidad se obtiene redactando los contenidos adecuadamente, dejando de lado mensajes corporativos o publicitarios. Según aquel estudio del 2008 solamente el 16% de los lectores de blogs corporativos cree lo que lee.

blogs-corporativos

  • Un blog fortalece la imagen de marca. Sí, pero si lo hacemos bien, si no es una web muerta que no ayuda para nada. En comunicación, lo que no suma, resta.
  • Un blog establece dialógo con nuestros potenciales clientes y con nuestros actuales clientes. Sí, pero si hay diálogo, si estamos creando un monólogo no sirve para nada.
  • Un blog mejora las ventas de la empresa. Bueno, si es un proyecto existoso sin duda lo hará, si lo hacemos nmal tampoco cumple esta máxima.
  • Un blog reduce el impacto negativo de los contenidos generados por los usuarios. Un blog permite dialogar con usuarios insatisfechos siempre que se quejen directamente en nuestro blog. Y para eso debemos tener un buen blog que genere tráfico, comentarios y diálogo. De lo contrario, nada de nada.

Esto de la moda Web 2.0 está muy bien y muchos están haciendo el agosto vendiendo humo. Pero el éxito pasa por la formación, los empresarios deben conocer el potencial real de las TIC en todos los aspectos de la empresa. Sin ese conocimeinto las cosas se terminan haciendo “de oído” o dejánose atraer por cantos de sirenas.

Y esa formación pasa por las administraciones públicas, las asociaciones patronales y, sobre todo, por la actitud de innovación del empresariado, sobre todo en el contexto pyme mayoritario en España y que tiene mucho que ganar en este campo y muy poco que perder.

¿Pagar o no pagar por leer la prensa online?

Este debate es muy viejo y ha sufrido muchos altibajos desde 1999. Ahora, en el panorama de crisis económica y de delicada situación de las empresas de comunicación, renace nuevamente. En España tenemos el caso candente de el diario El Mundo. ¿Dónde va a parar todo esto?

Las respuestas son muchas y variadas en un entorno como Internet donde el concepto de gratuidad está muy arraigado y donde existen corrientes de pensamiento que incluso consideran que ese debe ser el camino obteniendo retorno económico por otras vías. Recordemos que a principios de año tendremos el nuevo libro de Chris Anderson “Free”.

Hoy leo los resultados de dos estudios. El primero de ellos realizado gracias a datos de Nielsen por la Asociación de Editores Online en Estados Unidos. Según los datos del estudio, los internautas pasaron un 42% de su tiempo online en portales de contenido, un 13% en web de comercio online y un 13% en redes sociales o páginas para comunicarse, mientras que el tiempo que se dedica a las búsquedas alcanza el 5%.

“En un año ha habido un giro desde las comunicaciones hacia el contenido, donde éste es la guía para la mayoría de las personas no sólo en la cuota sino en la cantidad de tiempo que gasta”, afirma Pam Horan, presidente de la OPA. “La caída en las comunicaciones ha venido acompañada de un incremento de estos portales”.

Fuente: MarketingDirecto.com

El segundo, un estudio de Harris Interactive, que reveló que introducir el pago para el acceso a los contenidos en internet puede llevar a los internautas a buscar otras fuentes gratuitas. Un 75% de los lectores buscaría un medio alternativo sin coste.

Sólo un 5% de los encuestados afirmó que continuaría siendo fiel a sus medios preferidos, algo que según los autores del informe no compensaría las pérdidas de anunciantes de los editores al disminuir el universo de visitas gratuitas.

Andrew Freeman, consultor de Harris Interactive, dijo que los consumidores siempre eligen las alternativas gratuitas antes que las de pago, un hecho que podría afectar a los medios que están apostando por cobrar por sus ediciones online.

Fuente: MarketingDirecto.com

Mientras tanto el “Rey de Internet”, Google, mira la batalla. Eric Schmidt, consejero delegado de Google se ha mostrado contrario a este modelo de negocio (contenidos de pago) ya que considera que será difícil lograr ingresos.

Pero después de que la industria editorial estadounidense criticara severamente a Google por ofrecer el servicio gratuito de noticias (Google News), el buscador más grande del mundo contrataca al proponer una plataforma de pago por los contenidos de los periódicos en Internet. Para ello ha convocado a la Asociación de Editores de Periódicos, la NAA. De concretarse la propuesta, Google competiría directamente con Journalism Online que ha anunciado que se encuentra en negociaciones con más de 500 periódicos para ofrecer el mismo servicio.

Fuente: Expansión.com

El escenario es convulso. Crisis económica, crisis de inversión publicitaria, ERE’s en medios de comunicación día sí, día no, y lo que parece peor, una crisis de modelo de negocio.

¿Es el internauta español tendente a pagar por contenidos online?

La vida está llena de sorpresas y los expertos en marketing dicen que los consumidores actúan por impulsos dificilmente comprensibles en el fondo, pero sí que sería una gran sorpresa si en España un diario online consigue que un modelo de pago triunfe en estos momentos.

Una breve mirada desde el “lado oscuro”

Ayer estuve comiendo con un buen amigo y compañero de profesión al que conozco desde mi etapa como periodista (qué mayores somos). La comida, además de agradable, nos permitió tener una larga charla sobre muchos temas relacionados con nuestro trabajo como responsables de comunicación especializados en nuevas tecnologías.

Hablamos de la gran rotación de los periodistas en los medios, de la situación del sector en general, de la desaparición de soportes clásicos en prensa escrita y de cómo todo esto ha afectado nuestro trabajo en los últimos años. Siempre hablamos de cómo los periodistas ven la labor de las agencias o de los responsables de prensa de las empresas, de cómo debemos enfocar nuestra relación con ellos, etc. Pero muy pocas veces hablamos de cómo vemos nosotros, los del “lado oscuro” el “otro lado”.

El periodismo especializado en nuevas tecnologías es eso, especializado. Eso no quiere decir ni por asomo que un periodista tenga que ser ingeniero ni informático, pero sí debe tener un cierto criterio y conocimiento del sector para discernir lo impotante de lo que no lo es tanto, etc. ¿Eso se sostiene cuando un periodista con experiencia desaparece para ser sustituido por un joven sin experiencia en el sector sin un proceso intermedio de adaptación? ¿La calidad de la información publicada se mantiene al mismo nivel? Por ejemplo, ¿un recién llegado a una redacción al que le cae una responsabilidad de este tipo puede hacer un artículo sobre la relación entre el Cloud Computing y el añejo concepto de hace diez años ASP (Application Service Provider) o se limita a la emisión casi literal de la nota de prensa de rigor?

Pero este debate es antiguo, muy antiguo en términos de nuevas tecnologías.

Hace ya algunos años colaboré en la creación de una asociación, la APTI (asociación de periodistas de tecnologías de la información). Intentábamos imitar el modelo de la APIE (asociación de periodistas de información económica) pero se quedó en un mero intento. Hoy en día hay movimientos relacionados con las TIC pero con distintos objetivos, la Asociación de Periodistas Bloggers o la Asociación de Profesionales de la Información Digital de Andalucía, por ejemplo, pero nada de lo que tenga noticia en el sentido de fortalecimiento de una especialidad, formación continuada, etc. (Si algo existe, por favor, que me lo digan)

Obviamente no está el patio para alegrías y la prioridad de cualquier empresa de medios es mantener las cuentas en números negros. Llevamos meses desayunando con EREs constantes en distintas empresas del sector, plantillas reducidas a la mínima expresión que siguen sacando soportes a la calle regularmente. Es perfectamente comprensible desde el punto de vista puro de empresa… siempre que no perdamos el norte de la calidad de la información que es, al fin y al cabo, el objetivo de cualquier medio de comunicación. ¿O no es así?

Nuestros compañeros periodistas no tiene culpa de nada, si es que debemos buscar culpables. Ellos hacen su trabajo cada día. El problema real es de fondo, estructural, y de muy compleja o, sinceramente, inexistente, solución.

Sé que a muchos compañeros esto que estoy diciendo no les va a gustar nada. Nosotros debemos comunicar e intentar conseguir nuestros objetivos. Los periodistas deben poder informar. Si este binomio falla por cualquiera de las dos partes, entonces el resultado final no es bueno.

¿Puede existir un modelo gratuito en Internet?

Tenemos el debate servido, pero es un “viejo debate” que se arrastra ya desde la dorada época de Internet a finales de los años 90. En estos momentos corre por la Red el deseo de leer el próximo libro de Chris Anderson sobre este tema (Anderson es el autor del conocido “La Economía Long Tail). Ríos de tinta y comentarios en la bloggosfera. Si alguien quiere leer el artículo de Anderson “Free! Why $0.00 Is the Future of Business”, adelante.

Básicamente la cuestión es que los costes de las empresas de Internet (hablamos de herramientas y redes sociales hijos del fenómeno 2.0) bajan radicalmente convirtiéndose en una preocupación menor que en otros tiempos (ancho de banda, hardware, etc – claro que también hay más costes: personal, atención al cliente, departamento comercial, I+D, etc -). Anderson dice que los contenidos o servicios son gratuitos generando un uso masivo por parte del internauta (ejemplo son Twitter o facebook). Eso genera un contexto donde los ingresos económicos pueden venir de fuentes distintas al propio “pago directo por usar el sistema”. Hablamos de ingresos pubicitarios o de pequeños pagos por usar versiones premium de los sistemas que ofrecen herramientas extra (habla de muchas: “Freemium”, Advertising, Cross-subsidies, Zero marginal cost, Labor exchange, Gift economy, pero me centraré en las dos primeras).

Comenta el caso de Google y la gratuidad de todas sus herramientas. Bueno, gratuidad que ha ayudado y ayuda a que Google sea el corazón palpitante de la Red actual sobre el que gira un negocio multimillonario de posicionamiento y publicidad. Todo es posicionamiento y Google es el rey. Lo que podamos decir que pierde por una parte lo gana centuplicado por otra. Google no es un modelo que se puede imitar sin más.

Si nos centramos en lo que la mayoría entiende por redes sociales, facebook, Tuenti o las profesionales como LinkedIn, Xing o Viadeo (entre muchas otras) veremos que los modelos son distintos. La publicidad es el ingreso mayoritario (facebook sería el mejor ejemplo). Las redes sociales profesionales usan modelos mixtos, algunas tienen publicidad y modalidad premium y otras solamente premium. Lógicamente hablamos de distintos públicos. Un adolescente es mucho menos propenso a pagar por usar una red social que un adulto.

¿Problemas? El estado actual de Internet y la madurez del usuario no es la misma en todas partes del mundo. El desarrollo de la Sociedad de la Información no es igual en EEUU, Japón o Gran Bretaña que en España. Y no me refiero simplemente a algo cuantitativo, sino a algo cultural.

Para estar dispuesto a pagar por un servicio premium en una red profesional (por ejemplo) hay que entender el valor que me aporta el uso de esa red social. Y este es todavía un talón de Aquiles. Hay mucha gente dada de alta en estas redes que ni siente ni padece, no entra o ni siquiera responde mensajes y, mucho menos, intenta sacar partido de su presencia en la herramienta ¿Va a pagar un modelo premium? La respuesta es obviamente NO. Queda camino por andar y la necesidad de la alfabetización digital en España no es todavía algo del pasado, sobre todo a nivel empresarial.

En cuanto a la publicidad, ha generado toda una corriente y se habla mucho de ello, pero también se entra en el debate sobre su efectividad y el ROI que produce en los anunciantes. Mucha veces hablamos de crear “conversación” con nuestro cliente potencial, de creación de imagen de marca, producto o imagen corporativa. Evidentemente eso tiene un inmenso valor indiscutible, pero no es una apuesta a corto plazo. La crisis económica ha hecho crecer la publicidad online por su segmentación y sus menores costes. ¿Pero es un contexto sostenible en el tiempo?

En resumen, creo que Chris Anderson nos habla de tendencias, de predicciones de un posible futuro que pasan por la consolidación de lo que tenemos ahora entre manos. No es algo que podamos tomar al pie de la letra por la cuenta que nos trae. Hay que cruzar un desierto para llegar al oasis.

Ya he comentado muchas veces que lo que se llama Web 2.0 cada vez se parece más a la burbuja punto com. Las expectativas superan la realidad. Todavía no es un sistema consolidado. Hay demasiados protagonistas y un mercado que no creo que permita sobrevivir a todos. Queda mucho por ver y saber quiénes serán los llamados y quiénes los elegidos, que, como siempre, serán minoría.

La Web 2.0 se ha convertido en una vaca de la que todos quieren sacar leche sin pensar en la salud del animal. Que existan agencias de comunicación o marketing que obtienen beneficios gracias a la existencia de Twitter mientras que el propio Twitter, a día de hoy, no encuentra la manera de rentabilizar el propio fenómeno que genera es algo absurdo.

Anderson no habla de nuevas opciones. Ya existían hace tiempo. Lo que ha cambiado es el estado de Internet y ese cambio es social. La clave está en cómo aprovechar ese cambio en las costumbres del internauta para crear modelos de negocios sostenibles y no caer en errores pasados. ¿Dónde llegaremos? No lo sé.