Qué miedo me da leer cosas como estas (2)

Cuando pregunto a mis alumnos qué es lo que saben de la RSC, la inmensa mayoría solamente me habla de acciones sociales o fundaciones. Bueno… no está del todo mal, pero la RSC no es solamente  “dar de comer a los pobres”. Esa visión de la RSC es admisible en gente joven que está aprendiendo, pero verlo escrito en un periódico como el New York Times me pone los pelos de punta por muchos motivos:

1.- ¿Alguien les ha explicado a estos señores que NO es lo mismo ganar dinero que obtener beneficio?

2.- ¿Alguien les ha explicado a estos señores el concepto de sostenibilidad?

3.- ¿Alguien les ha explicado a estos señores lo que realmente significa un plan de RSC integral en una empresa?

Efectivamente nombran otro tipo de acciones más allá de la caridad, pero lo hacen de forma secundaria. Aunque lo peor de todo es el tono condescendiente que destila el artículo.

Efectivamente tienen razón en algo elemental: Si una empresa va mal surge el instinto de supervivencia y todo lo demás pasa a un segundo término. Correcto. Pero la RSC no es una herramienta de caridad, debe ser una forma de entender la empresa integrada en la esencia misma de la propia empresa. No es algo que decidimos hacer, es algo que debemos entender que tenemos que hacer siempre en la medida de las posibilidades.

¿Van a entender las víctimas de un ERE que su empresa done dinero a acciones sociales mientras a ellos les ponen de patitas en la calle? Seguro que no, pero sí entenderán que su empresa tenga un plan de integración, un plan de conciliación laboral o que a los hombres y mujeres se les page lo mismo por tener la misma responsabilidad profesional. Eso también es RSC.

La RSC debe ser una manera de cambiar la forma de hacer empresa desde abajo; como la educación puede cambiar la sociedad también de abajo hacia arriba inculcando a los más jóvenes nuevos conceptos e ideas.

A estos señores, Jack y Suzy Welch, les diría que poseen un concepto incorrecto de la RSC, incorrecto y peligroso ya que parecen entender que esto de la RSC es algo que hay que hacer de cara a la galería “qué buenos son los padres franciscanos, que buenos son que nos llevan de excursión”. Deben ser de los que piensan que organizar una fundación es interesante solamente porque desgraba impuestos.

Seamos realistas, que la RSC sea clave de cara a la obtención de reputación y que mejore la imágen corporativa frente a nuestros públicos es la zanahoria que se pone delante del burro para que camine, de la misma manera que las ayudas fiscales, pero debemos entender que el modelo de empresa heredado del siglo XX no es un modelo sostenible en el tiempo. No quiero parecer un adalid defensor del cambio climático, etc, pero si considero que los hechos nos están demostrando que hemos llegado a los últimos momentos de vida de un ciclo y que debemos hacer un esfuerzo conceptual importante para empezar a entender la empresa, la economía y las finanzas de otra manera, una manera que desde luego no puede basarse en seguir anteponiendo las “ganancias” a cualquier coste frente a la calidad, la prevención, la legalidad, la justicia social, la sostenibilidad, el medio ambiente, etc.

Vivimos una época de transición en la que mucha gente sigue pensando así:

“Mire, cuando el galón de gasolina cuesta cuatro dólares, el automóvil híbrido Toyota Prius es una propuesta de valor atractiva. Cuando la gasolina cuesta dos dólares por galón, ése ya no es el caso. Cuando la mayoría de los consumidores tiene buenos trabajos y se siente segura con ellos, tiene sentido esperar que paguen más por un producto que protege el medio ambiente. Cuando las cuentas bancarias se han secado, el producto más caro se convierte en algo difícil de vender.”

Hoy por hoy lo sostenible se entiende como un bien de lujo, la fruta criada de forma natural, los detergentes biodegradables, etc. ¿Por qué? Porque la sociedad lo entiende como una moda, una forma de dar una imagen “moderna” o, como dirían en Estados Unidos, “cool”. Este paso debe seguirse por otros que hagan avanzar y variar las ideas. Y el pilar fundamental para ese cambio debe ser la educación. Desde luego, no creo que este artículo tan estrecho de miras aporte mucho en este sentido.

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Qué miedo me da leer cosas como estas (1)

Como el artículo de Jack y Suzy Welch en el The New York Times es muy largo, primero lo transcribo para que podamos leerlo:

En época de crisis, las empresas deben anteponer las ganancias a la responsabilidad social

Y a sea en los tiempos buenos como en los malos, las empresas deben ser socialmente responsables. Eso se da por descontado. Sin embargo, las actuales condiciones económicas adversas están sacando a la luz la realidad subyacente en el sentido de que la primera responsabilidad de una empresa es crecer exitosamente.

Algunas personas podrían pensar que la anterior declaración es políticamente incorrecta, pero los hechos resultan inexorables. Las empresas ganadoras crean empleos, pagan impuestos y, en general, expanden y fortalecen a la propia empresa.

Un requisito primordial

En otras palabras, las empresas exitosas permiten la existencia de responsabilidad social corporativa y no a la inversa. Por lo tanto, en este momento las sociedades deberían estar anteponiendo el margen de ganancias. Se trata del requisito que permite que todo lo demás sea posible.

No estamos sugiriendo que las compañías abandonen la filantropía y otras iniciativas de caridad, y no estamos diciendo que sólo vuelvan a adoptarlas cuando el panorama económico vuelva a ser favorable. Únicamente decimos que la responsabilidad social corporativa (RSC) necesita ser adaptada a las circunstancias. No se ha convertido en un lujo, pero los dirigentes de la actualidad necesitan clarificar ante ellos mismos y ante sus empleados cuál es el lugar que ocupa la RSC en la lista de prioridades de la empresa.

Iniciativas RSC

En primer lugar, las empresas pueden contribuir a la sociedad al donar dinero, bienes o servicios a las escuelas, hogares para desamparados, hospitales y cosas por el estilo.

En segundo lugar, las empresas pueden enfocar sus esfuerzos de RSC en participación comunitaria a través de actividades de sus empleados, tal como ser mentores de estudiantes u ofreciendo trabajo voluntario.

Y, finalmente, las compañías pueden estructurar sus estrategias de productos y servicios en términos de RSC: enfocándose en iniciativas de protección al medio ambiente, por ejemplo, o materializando preocupaciones medio ambientales en procesos de manufactura.

Cuando el ciclo económico está en auge, por supuesto, muchas empresas practican en cierto grado por lo menos las dos primeras formas de RSC y, algunas otras, practican las tres formas. Y una vez más, eso deben hacer. No sólo es lo correcto, sino que las prácticas de RSC pueden desempeñar un papel clave en el reclutamiento, retención y moral en general de los empleados.

Sin embargo, ¿cuál debe ser la postura de las empresas en la actualidad respecto a las tres formas de RSC, con el margen de ganancias reduciéndose, con la ola creciente de despidos y con los consumidores abrazando la sobriedad?

Todo cambia en épocas problemáticas

Para comenzar, es muy probable que las contribuciones en dinero en efectivo y en bienes materiales tengan que reducirse. En épocas problemáticas, el flujo de efectivo es crítico para la supervivencia de la empresa. Además, cuando por un lado usted está despidiendo trabajadores, resulta muy difícil racionalizar con los empleados que quedan en la empresa la emisión de cheques como dádivas para “causas que lo merecen”.

Entonces, los gerentes deben decidir cómo distribuir una cantidad menor de fondos. La empresa puede salpicar el dinero equitativamente, dando poco dinero a muchas causas, o la lista de asociaciones de caridad puede ser podada y la empresa puede donar cantidades un poco más grandes a un número menor de organizaciones. Ninguna de las opciones es mala, bajo nuestro punto de vista, pero favorecemos la última porque los donativos tienden a tener mayor impacto.

En lo que respecta a las actividades comunitarias, por supuesto que las empresas deberían continuar alentando a sus trabajadores para que sigan estando involucrados, facilitando sus esfuerzos cada vez que sea posible con medios de transporte y con permisos que flexibilicen sus horarios regulares de trabajo. Sin embargo, los gerentes también deberían entender si los empleados se retiran de compromisos previamente adquiridos. Es humano recular y destinar todas tus energías al trabajo cuando se siente que éste podría ser vulnerable.

La RSC como estrategia

Mire, cuando el galón de gasolina cuesta cuatro dólares, el automóvil híbrido Toyota Prius es una propuesta de valor atractiva. Cuando la gasolina cuesta dos dólares por galón, ése ya no es el caso. Cuando la mayoría de los consumidores tiene buenos trabajos y se siente segura con ellos, tiene sentido esperar que paguen más por un producto que protege el medio ambiente. Cuando las cuentas bancarias se han secado, el producto más caro se convierte en algo difícil de vender.

Con esto queremos decir que el nivel impuesto para adoptar una RSC estratégica actualmente es más elevado que nunca. Los consumidores cada vez se ven menos capaces -o menos dispuestos- a pagar más por algo simplemente porque los hace sentir bien con ellos mismos.

En la actualidad, la decisión de compra también los tiene que hacer sentir bien financieramente. Eso no significa que se haya acabado la era de productos “socialmente responsables”. Sólo significa que las empresas que venden esos productos se enfrentan a presiones de costos cada vez más intensas, y cualquier gerente que ignore ese hecho también está ignorando la venidera locomotora de la competencia.

No es que uno quiera sonar contrario a la RSC. Aun en estos tiempos de incertidumbre, cada empresa debería practicar buenos actos sociales corporativos. Sin embargo, también necesitan encarar la realidad de que primero se tiene que ganar dinero antes de regalarlo.

Fuente: El Economista

Me molestan los mensajes apocalípticos

Siempre andamos a vueltas con la misma historia. La Web 2.0 es la “revolución definitiva” que va a dar la vuelta hasta a los calcetines en los cajones en un abrir y cerrar de ojos.

¿A qué se debe este improperio tan propio de mí? Sencillo. Acabo de leer un artículo de la revista Web 2.0 Journal titulado ” Is the PR Business Extinct? Yes

¿Qué me ha molestado? No lo exquisito del artículo… Lo que me ha resultado molesto es el uso de los cambios de concepción reales que estamos viviendo bajo un trasfondo comercial que promociona una herramienta (sin duda utilísima).  Con todos mis respetos al autor del artículo, la sociedad en general, las ideas y, por supuesto, las empresas, cambian, evolucionan y se adaptan. Pero ese cambio es progresivo. Los primeros pasos de lo que ahora se llama Web 2.0 se iniciaron hace más de 10 años y es ahora cuando empezamos a ver su triunfo en la concepción de la Red y en herramientas concretas de las podemos sacar un obvio provecho.

En el citado artículo se puede leer:

“La respuesta tajante es sí. En nuestra estimación, aproximadamente el 70% de las firmas actuales de PR con sus tradicionales relaciones públicas y estructuras de comunicación corporativa no sobrevivirán al rápido acercamiento de la avalancha del social media. El 30% restante necesitará rápidamente reinventar su posición real en esta industria cambiante si desea prosperar, si lo comparamos con dónde estaban y lo que estaban haciendo antes.”

Como mínimo diría que es una afirmación arriesgada.

Evidentemente si los profesionales de comunicación (o de cualquier otra área empresarial) dan la espalda a los cambios efectivos de forma irracional, estarán condenados a perder competitividad y desaparecer. Pero afirmar estas cosas me parece bastante irresponsable. Las empresas saben ver lo que sucede y se adaptan progresivamente en la medida de su capacidad y de su comprensión del fenómeno. En su capacidad de hacerlo adecuadamente estará su porcentaje de supervivencia. Ahora vivimos una tremenda natalidad de agencias especializadas en “comunicación 2.0”. Correcto, está de moda, estamos en crisis y hay que ordeñar la vaca al máximo. El tiempo pondrá las cosas en su sitio como ya lo hizo con las empresas de diseño web en la explosión de la burbuja punto com, las productoras audiovisuales en los años 80, etc, etc, etc.

No podemos estar diciendo constantemente que es el fin de los medios de comunicación, ahora de las agencias y del modelo de nota de prensa, que el marketing tradicional ha muerto, etc. Leer artículos de “gurús” cada vez se parece más a las soflamas renacentistas de Girolamo Savonarola en la Florencia del siglo XV. Tengamos un poquito de templanza, por favor.

Lo que vivimos es la punta de un iceberg que nos va demostrando el verdadero significado de la globalización absoluta de la información. Solamente son señales, avisos para navegantes (mira, me ha salido un chiste) y hay que tomar buena cuenta de ello e ir pensando cómo evolucionar, sin prisa pero sin pausa. ¿Existe una diferencia? Sí, en nuestros tiempos los cambios se aceleran y son más rápidos cada vez. Lo que hace que nuestra capacidad de reacción, nuestra flexibilidad, deban ser mayores. Eso sí es cierto y ya es suficientemente complejo como para añadir más leña al fuego.

Quizá por mi trabajo y la asociación a la que represento debería ser más publicitario con la Web 2.0, pero es por esas mismas razonas precisamente y porque creo que la palabra “Internet” se usa demasiado unida a estos mensajes apocalípticos (haciendo al canal muchas veces un flaco favor) que tiendo a poner algo de paz y cordura. Todos podemos dormir tranquilos que el mundo está cambiando, pero si la memoria estudiantil no me falla, lleva cambiando 4600 millones de años y aquí sigue.

¿Por qué un nuevo master en Comunicación Corporativa?

Esta semana me preguntaban algunos alumnos el motivo de la creación de un master en Comunicación Corporativa en la EEN, Escuela Europea de Negocios. La respuesta no es sencilla y el camino ha sido largo.

Es una idea que ha ido rondando por mi cabeza desde hace años y que, sinceramente, la escasez de tiempo me impedía poner en negro sobre blanco. Charlando con compañeros de profesión muchas veces me comentaban que encontrar profesionales junior o becarios para agencias de comunicación o en departamentos de comunicación era una tarea muy complicada. Es una disciplina olvidada en la universidad (incluso en la licenciatura supuestamente responsable, publicidad y relaciones públicas, y no hablemos ya en comunicación audiovisual o periodismo) por lo que la preparación y conocimientos previos al inicio de la carrera laboral es casi nulo. Es necesario dedicar tiempo para formar y supervisar a esos jóvenes y sufrir una alta rotación hasta encontrar el candidato idóneo.

Existe una oferta interesante en el mercado de postgrado, pero ninguna con este enfoque tan absolutamente práctico y profesional. Sin embargo, sí existía una oferta de alta calidad en las modalidades executive (para más de 7 u 8 años de ejercicio profesional) ¿Pero cómo se llega a ser executive?, hay que empezar dando los primeros pasos y estos deben ser sólidos.

Bien, pensé, ¿por qué no no crear una “cantera”? (espero se me perdone el simil deportivo)

Para empezar era necesario contar con profesionales de la comunicación de muy diversas áreas y comprometerles en el desarrollo del programa, asignaturas y establecimiento del método de trabajo. Si quería crear una cantera, necesitaba buenos entrenadores profesionales. Si las propias agencias y departamentos colaboraban en la formación, lo harían esculpiendo a los alumnos según las necesidades vivas del mercado.

Y así se ha hecho, estructurando el master acorde a las cuatro áreas principales de trabajo de una agencia: Corporativa, de producto, socio sanitaria y tecnología.

Y es en este punto cuando presento el programa a la EEN, Escuela Europea de Negocios, y les pido que necesito añadir sus profesores para cerrar el círculo. Los alumnos deben tener también fundamentos en finanzas, estrategia, recursos humanos y marketing además de cursar las asignaturas de habilidades: fomento del liderazgo, gestión del tiempo, técnicas de presentación y negociación, etc.

El resultado ha superado lo que yo esperaba, un programa de 1200 horas lectivas en el que un máximo de 20 alumnos por año acceden a su primer trabajo en el mundo de la comunicación. ¿Cómo es eso? Muy sencillo. Si estamos creando una cantera de profesionales y tenemos el respaldo de una escuela de negocios de peso, lo lógico es que las propias agencias y departamentos de comunicación que participan y colaborar puedan elegir el talento entre esa cantera que ellos mismos están creando. Y así es, según los resultados de los alumnos, serán los profesionales los que seleccionen a los candidatos ¿Suena competitivo? Lo es, pero nuestra profesión lo es, es exigente, se trabaja mucho y muchas horas y hay que ser muy perseverante. A quienes no les gusten los retos, mejor que no se dediquen a esta bonita profesión.

¿Quiénes componen el claustro de este nuevo programa docente? Nada más sencillo que verlo en la propia web de la EEN o en el blog que ya hemos preparado como vehículo de comunicación interna y externa del propio master: www.mastercomunicacion.net

No puedo terminar sin agradecer la inestimable colaboración de profesionales (y amigos): Sandra Valdivia (alma auténtica del master), Luís Arriola, Iñigo Lapetra, José Luís Sánchez, Ivan Pino, Enrique Alcat, Iñigo Vinós, Jesús Larena, David Martínez… NADIE SE ENFADE que os aprecio a todos.

Bueno, pues hay que hacer publicidad también. El master arranca el 19 de octubre de 2009 y el plazo de inscripción está abierto.

Ver programa del Master en Comunicación Corporativa de la EEN

¿Son las redes sociales enemigas de las empresas? (2)

Ayer lo estuvimos comentando con los alumnos en clase en la EEN, Escuela Europea de Negocios. Podemos enfocar este asunto desde diversos puntos de vista. Siempre ha habido controversia entre la empresa y las nuevas tecnologías ¿Recordamos los juicios pasados sobre el uso del email en el puesto de trabajo, su privacidad, etc?

Si hoy en día no paramos de hablar de herramientas 2.0 y su aplicación en comunicación para conversar con nuestros públicos… ¿No son acaso nuestros trabajadores nuestro público interno? ¿No estamos hablando de la creación de wikis internas, blog corporativos, involucración del empleado? Es un tanto anacrónico intentar poner puertas al campo.

Yo diría que antes de matar al mensajero, deberíamos plantearnos los motivos que llevan a un empleado a hablar mal de su empresa, hoy en una red social, hace años en el bar de su barrio ¿Qué más da? Lo malo es que si lo hace en Internet la repercusión de su comentario es mucho más obvia, global y efectiva… Pero su estado de ánimo ¿no repercute igual ahora que antes en el clima laboral o en la productividad? ¿Entonces, por qué tanto temor?

Una cosa es que alguien use la conexión de la empresa para estar metido en Facebook todo el santo día y no trabajar. Vale, incorrecto, lo mismo que el uso indebido de cualquier otra herramienta, messenger, fotocopiadora, fax, máquina del café, etc. Pero… ¿Y si alguien lo hace en su tiempo libre y desde el sofá de su casa? Mientras sus comentarios sean meramente personales y no desvelen datos de la empresa ¿Qué se pueda hacer? ¿Vamos a incluir una cláusula nueva en los contratos laborales? Seamos sensatos, por favor.

La Internet Social no es una tecnología, es más un hecho sociológico. O las empresas, políticos, padres y docentes lo entienden y están a la altura de la evolución de la sociedad y las nuevas tecnologías o están condenados al inmovilismo y, por lógica, al retraso.

Termino con una simple frase: “El temor es hijo de la ignorancia”

¿Son las redes sociales enemigas de las empresas?

Acabo de leer este artículo en el diario El Economista y se me han puesto los pelos como escarpias… Lo comentaremos con algo más de tranquilidad.

El espectacular crecimiento de las redes sociales en Internet está cambiando la forma de comunicarse, compartir ideas y difundir información. Pero, ¿puede suponer esto un problema para la reputación de las empresas? Cada vez más las empresas se preocupan por lo que sus empleados dicen de ellas Facebook o Twitter, pero, ¿es ético ‘controlar’ lo que dicen de ellas? La imagen corporativa está en juego.

La mejora de la conectividad mundial está acabando con la frontera que separa la vida profesional y privada. Y si bien la apertura de estas nuevas herramientas de comunicación crea grandes oportunidades, también pueden provocar grandes dilemas éticos, presentando un gran reto para las empresas que pueden ver como sus marcas quedan expuestas y vulnerables. ¿Debe una empresa espiar lo que sus empleados dicen en redes sociales?

Según un estudio realizado por Deloitte, existe un gran riesgo para la reputación en este tipo de páginas. De esta manera, el 74% de los encuestados creen que es fácil dañar la reputación de una marca a través de sitios como Facebook, Twitter y YouTube.

¿Tienen derecho a ‘controlar’ a los empleados?

Respecto a su uso y acceso hay diferentes opiniones sobre el uso y acceso. Según el último estudio de Deloitte al respecto, el 60% de los ejecutivos de negocios dicen que tienen “derecho a saber” cómo sus empleados les retratan a ellos y a la empresa. Mientras que el 53% de los trabajadores sostienen que “las páginas de redes sociales no son de la incumbencia de la empresa”, aunque el 74% reconoce que las redes sociales son un canal donde es fácil dañar la reputación corporativa.

Tan sólo 17% de los ejecutivos encuestados comprueba las opiniones de sus empleados en las redes sociales. Sin embargo, el 49% de los empleados afirma que no cambiaría su comportamiento aunque se les vigilara.

Entonces, ¿qué deberían hacer los jefes? Según recoge Deloitte, las empresas deberían establecer las políticas al respecto. Sin embargo, casi la mitad de los encuestados dicen que esas directrices no cambiarán la forma en que se comportan en el ciberespacio. Por lo tanto, las organizaciones deben hacer hincapié en la cultura, valores y ética a fin de mitigar los riesgos para la reputación de la empresa.

Fuente: El Economista

Ya tenemos en marcha el Wolfram Alpha

Hace tiempo hablamos en este blog del inminente lanzamiento de un nuevo tipo de buscador. ¿Y qué tiene que ver esto con un blog de comunicación corporativa? Pues mucho más de lo que parece. Hoy en día el posicionamiento en buscadores es una pieza clave en todos los niveles. Al fin y al cabo el uso de herramientas de comunicación online persigue dos objetivos, uno el meramente comunicacional, el segundo, la consolidación de la reputación online de la empresa o institución. Y en todo eso el eje de posicionamiento de Google es piedra angular.

¿Va a cambiar todo esto por la aparición de Wolfram Alpha? No, en absoluto. Nada ocurre de la noche a la mañana, pero sí es un síntoma de cambio en el concepto de Internet. Si progresamos hacia lo que se llama Web 3.0 o Internet semántica, entonces sí que variarán los conceptos y herramientas de posionamiento en la Red.

No deja de ser paradógico que cuando todavía la sociedad se está adaptando a ese fenómeno del 2.0 ya estemos caminando hacia el siguiente paso. La tecnología siempre vuela más rápido que la capacidad que tiene la sociedad y el tejido empresarial en adaptarse.

Incluyo un artículo que me parece interesante:

Wolfram Alpha aspira a convertirse en un actor protagonista del mundo de las búsquedas en internet. En algunos grandes medios mundiales ya se ha definido a este buscador como el asesino de Google, aunque otros han ido más lejos y han dicho de esta compañía, fundada por el científico británico Stephen Wolfram, puede ser también la asesina de la popular Wikipedia.

Los responsables de Wolfram Alpha, servicio que ha entrado en funcionamiento esta semana, no aspiran a tanto y definen a su sistema de búsqueda en la red como “motor del conocimiento computacional”. La peculiaridad de su modelo es que da respuestas personalizadas a las cuestiones de búsqueda planteadas por los usuarios. En definitiva, responde directamente a las preguntas del internauta en lugar de remitir a otros enlaces tal y como hacen Google y otros buscadores.

Para obtener las respuestas, los técnicos de Wolfram Alpha han diseñado un sistema de ecuaciones matemáticas que recogen y gestionan la información obtenida de miles de bases de datos: enciclopedias, publicaciones científicas y repositorios de información de Gobiernos y otras instituciones oficiales.

En este punto, Wolfram Alpha deja claro que para configurar las respuestas solicitadas a su motor de internet no utiliza información obtenida de páginas web creadas con información aportada directamente por los usuarios. Pero, ¿a qué tipo de preguntas da respuesta esta firma? Los Angeles Times ponía ejemplos como “¿cuánto tiempo se tarda en llegar al planeta Saturno a la velocidad de la luz?: 75 minutos”. La empresa expone otros casos. Si el usuario teclea el nombre de dos empresas, como IBM y Apple, Wolfram Alpha compara magnitudes como los ingresos, los beneficios, la plantilla, la capitalización bursátil, la evolución de las acciones…

Asimismo, si el internauta escribe la fecha completa de su nacimiento, el motor de búsqueda le detalla el tiempo transcurrido en años, meses, semanas e incluso días. Así, alguien que hubiera nacido el 23 de julio del año 1971 habría vivido hasta ayer 13.815 días y 1.973 semanas. Además, el sistema indica efemérides de ese mismo día o las horas en la que amaneció y anocheció.

“Estamos intentado usar todo el conjunto del conocimiento humano para dar respuestas específicas”, indicó Stephen Wolfram, quien indica que la información disponible supera los 10 terabytes de datos, cifra que supone la mitad de los contenidos de la Librería del Congreso de EE UU. La firma presume de que con su potencia tecnológica actual podría responder a 175 millones de búsquedas cada día o 5.000 millones al mes.

La compañía es filial de Wolfram Research, firma que se ha movido en el mundo del software desde su fundación en 1987, y aspira a financiar su proyecto con publicidad (de hecho ha introducido ya los primeros anuncios). Y no quiere ser comparada con Google. Quizá porque otros proyectos de motores de búsqueda en internet no han tenido éxito. Marketwatch recordaba ayer que firmas como Cuil y Powerset (adquirida por Microsoft) no han podido reducir el poder del gigante de internet. Precisamente, la medidora de audiencias ComScore publicaba ayer que Google elevó en abril su cuota en el mercado de EE UU en 0,5 puntos porcentuales en relación a marzo hasta el 64,2%, mientras que Yahoo y Microsoft volvieron a ceder posiciones.

De todas maneras, Google no ha querido dormirse en los laureles, y casi al mismo tiempo en que Wolfram Alpha hacía su aparición oficial lanzaba un servicio similar, al que ha bautizado como Google Squared. Un síntoma de que hará frente a todas las amenazas.

Fuente: CincoDias.comWolfram Alpha

¿Cómo andan de salud las notas de prensa?

Hace escasas fechas se realizó una encuesta entre profesionales de la comunicación en redes sociales sobre su opinión de la eficacia de las notas de prensa. Las opiniones fueron diversas. En este mismo espacio se pueden consultar estudios donde, preguntando a periodistas sobre fuentes fiables de información o sobre formatos en los que prefieren recibir esa información, aparece todavía la nota de prensa en una posición respetable.

Muchos profesionales debaten sobre si el “soporte” tradicional de una nota de prensa es ya suficiente. ¿Podría ser más interactivo? ¿Podría enlazar a contenidos de páginas de la empresa u ofrecer más valores añadidos? Es la tremenda explosión de Internet la que nos hace plantearnos estas dudas, y con bastante razón. No es la primera vez que un compañero me comenta que es triste ver como mucha gente usa las notas de prensa de la misma manera que en la “era del fax”, por no decir que muchos faxes no están jubilados…

En esta línea de debate, he encontrado un artículo que comenta: “OtterBox replaces PR releases with e-mail newsletter”, o sea, la empresa OtterBox sustituye las notas de prensa por una newsletter vía email.

Esta empresa sencillamente fabrica fundas para móviles, pda, blackberries y similares. Y afirma que se ha percatado que su efectividad en comunicación es mucho más alta cuando se habla de ellos que cuando mandan una nota de prensa, por lo tanto han decidido trasladar periódicamente información más extensa a su base de datos de contactos de prensa, bloggers y webmasters por esta nueva vía.

La newsletter es un boletín con distintas informaciones que enlazan a notas de prensa o a artículos completos de su web corporativa, a su sala de prensa o a su blog. Permitiendo, además, establecer contacto por RSS, o por redes como Facebook o Twitter.

Ver artículo completo

Evidentemente hay que leer con detalle el artículo y darse cuenta a qué públicos objetivo se dirigen. Son una empresa particular con unos objetivos también particulares. Parece que a ellos este sistema les funciona. Hoy por hoy no creo que sea extrapolable a otras empresas o sectores, pero, al fin y al cabo es un cambio, una evolución en la forma de comunicar. ¿Es un principio o una mera aventura?

Fuente: BtoB, the magazine for marketing strategists

Entrevista a Charo Gómez. Directora de Estudio de Comunicación

Tengo que hacer una breve introducción en este post. Todos saben que la andadura de este blog comenzó con el objetivo de crear una biblioteca divulgativa de información sobre esa disciplina que se llama Comunicación Corporativa, y en esa tarea sigo.

Pero he querido dar un paso más para ofrecer a mis alumnos la opinión de compañeros, destacados profesionales del sector, de primera mano. Doy la oportunidad para que sean ellos los que transmitan su experiencia y opiniones. Creo que esta nueva sección de entrevistas propias enriquece la diversidad del blog y espero que sea del gusto de todos los lectores, de mis alumnos en las distintas sedes de la EEN, Escuela Europea de Negocios, y de todos los que visitan esta página.

Arrancamos esta nueva sección entrevistando a Charo Gómez, Directora de Estudio de Comunicación. Con ella os dejo dando de antemano las gracias por su colaboración.

Teniendo en cuenta el carácter divulgativo de este blog, ¿nos podría hacer un breve resumen de la historia de la agencia y de sus principales hitos?

Tenemos 26 años. Una edad que, aunque puede parecer joven, en el mundo de las agencias de comunicación en España es ya todo un hito. Durante estos años hemos colaborado en la gestión de la Comunicación de los principales movimientos corporativos y financieros realizados en España. Como suele decirse la experiencia es todo un grado y son ya más de 1.500 los proyectos que hemos realizados para otros tantos clientes de prácticamente todos los sectores y subsectores de actividad. En 2000 abrimos nuestro primer Despacho fuera de España, en Buenos Aires.  Cuatro años más tarde nos instalamos en Lisboa y  hace tres  años en Santiago de Chile. En todos estos países tenemos equipos de profesionales propios que centralizan el servicio a los clientes del área latinoamericana y a los países de habla portuguesa. Hoy somos más de 100 profesionales los que compartimos una misma filosofía de servicio al cliente y unos métodos de trabajo comunes.
Nos definimos como una firma de Comunicación empresarial de servicios plenos, es decir que nos dedicamos sólo a la comunicación de empresa y somos capaces de ayudar a nuestros clientes a comunicarse con cualquier de sus públicos de interés: clientes, empelados, accionistas, etc.

The Holmes Report destaca a ESTUDIO DE COMUNICACIÓN como Consultora Ibérica del año ¿Qué se siente al conseguir estos reconocimientos?

Por supuesto es un motivo de alegría para todos los que formamos el equipo de ESTUDIO DE COMUNICACIÓN el que una publicación internacional como The Holmes Report nos haya distinguido entre más de 150  empresas europeas del sector. Aunque por política de Empresa no nos presentamos a premios comerciales, este tipo de premios otorgados por terceros sin presentar candidatura son siempre un estímulo. Pero para nosotros el mejor premio es, sin duda, mantener la confianza de nuestros clientes entre los cuales seguimos contando con la primera empresa con la que empezamos a trabajar hace ya 26 años… Eso sí que es un Gran Premio….

Dirigido a nuestros alumnos ¿Cómo les definiría la comunicación corporativa?

Sinceramente, creo que es complicado concretar qué es  la comunicación corporativa, más allá de lo que dicen los manuales teóricos. Por poner un símil es un cóctel en el que lo más importante es saber mezclar los ingredientes  y poner la medida justa de cada uno de ellos, con el objetivo de poner en valor las fortalezas de una  Empresa o minimizar sus debilidades, según el caso. Una estrategia acorde con los objetivos empresariales, una clara identificación de todos los públicos objetivo, una planificación adecuada de las acciones y unos mensajes comprensibles y adaptados a los distintos receptores serían los ingredientes básicos.

En estos tiempos revueltos donde la palabra crisis está omnipresente, ¿qué puede añadir a las empresas el uso de herramientas de comunicación corporativa?

Estoy plenamente convencida de que es una herramienta estratégica en la gestión de cualquier crisis. La comunicación no debe contemplarse sólo en época de bonanza porque es casi más importante saber qué, cómo, a quién, cuándo y dónde comunicar las “malas noticias” que las buenas. Por eso, en momentos difíciles como los que muchas empresas están viviendo es vital que usen esta herramienta para explicar los porqués de su situación, de las medidas que tienen que  adoptar, de su futuro.. Más que nunca se hace necesaria la transparencia con todos los públicos objetivo, pues sólo se entiende y comparte lo que se explica con claridad. Además, una crisis puede suponer también una oportunidad para cualquier empresa y, aunque parezca paradójico, puede salir reforzada si utiliza la comunicación interna y externa adecuadas. En una situación de crisis el silencio nunca es rentable.

¿Es cierto eso que se dice, que la crisis es un buen momento para las agencias de comunicación? ¿Cómo se vive esta coyuntura desde su perspectiva?

El actual entorno económico es difícil, muy difícil para todas las empresas y las de comunicación no somos excepcionales. Dicho eso, es cierto que consultoras como la nuestra, con una gran experiencia en comunicación de crisis, en estos momentos tenemos trabajo y sufrimos menos el impacto de las dificultades económicas. La gestión de crisis es un campo de la Comunicación Corporativa en el que la experiencia y especialización son fundamentales. Profesionalmente, siempre es un desafío el que una “mala noticia” tenga la “mejor acogida” posible, porque, a pesar de que a nadie le guste que se produzcan, la realidad es que hay que explicarlas y explicarlas bien.

¿Considera que el tejido empresarial español, mayoritariamente compuesto por pymes, entiende la aportación de la comunicación como parte integrante de la estrategia de la empresa?

En las empresas españolas se ha producido un cambio importante en este aspecto y cada vez son más las compañías que cuentan con un Departamento propio de Comunicación o acuden regularmente a consultores externos. Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer. Creo que no basta  con tener un equipo de  Comunicación, sino que es fundamental que su responsable, el DIRCOM, esté posicionado al más alto nivel del organigrama, que forme parte de los órganos de dirección de la Compañía; es decir, que tenga acceso directo e inmediato a “información de calidad” y  conozca y comparta con el resto de directivos, desde el jurídico hasta el financiero…, las claves de la actividad y el negocio de la Empresa. Se trata de remar todos juntos hacia el mismo puerto para llegar a un mismo destino: el éxito empresarial. 

¿Qué papel pueden jugar las agencias como divulgadores de la función de comunicación en las organizaciones?

Creo que las agencias llevamos muchos años haciendo una cierta labor docente con los clientes. Yo he tenido que responder muchas veces a la pregunta ¿para qué me sirve la comunicación? en boca de un empresario. Y creo que la mejor manera de demostrar la utilidad de la comunicación es hacer trabajos exitosos. Si nuestro trabajo es eficaz y útil, los empresarios lo utilizaran y se concienciaran de la importancia de la función por el camino mejor: la practica.

¿Cómo ha afectado en la labor de una agencia de comunicación la explosión de Internet, eso que todos llaman Web 2.0?

Internet ha sido una gran revolución y, al mismo tiempo, un gran reto para los que nos dedicamos a la comunicación empresarial.  Revolución porque la información hay que entenderla y realizarla ya on-line; porque la tecnología ha roto las  fronteras y porque permite que cualquiera de los stakeholders de una Empresa tenga idéntica  información en el mismo momento. Es el fenómeno on-line, en el que las audiencias son masivas y en continuo crecimiento. Todo esto ha supuesto un reto en la manera de trabajar de las agencias pues tenemos que pensar y  actuar de manera global y simultánea con todos los públicos objetivo, tenemos que compatibilizar soportes tradicionales con nuevos soportes tecnológicos. Las estrategias tradicionales por sí solas no son suficientes. Esta es la realidad: revolución, reto y un sinfín de oportunidades en el mundo de la comunicación. En ESTUDIO DE COMUNICACIÓN tenemos un equipo especializado de primer nivel que ha ayudado a muchos clientes a diseñar estrategias eficaces en este campo y vamos a seguir investigando y formándonos para dar la mejor respuesta.

Vivimos tiempos cambiantes, ¿hacia dónde evoluciona la comunicación corporativa?

Si hay algo que considero prioritario en cualquier proyecto antes de llevarlo a cabo es escuchar al receptor. Ponerse el “gorro” del destinatario y saber qué es lo que está dispuesto a “comprar”, a “escuchar”.  Creo que ya no vale el café para todos y que la comunicación para ser efectiva debe ser, cada vez más, personalizada y adaptada  a los diferentes destinatarios de la misma….. Personalizada, transparente  e inmediata creo que son las enseñas que van a distinguir la comunicación corporativa eficaz. Contestando a su respuesta de manera gráfica, la comunicación corporativa evoluciona hacia el “traje a medida” y se aleja del “café para todos”.

Recordando mis tiempos de periodista… vamos a intentar una pequeña exclusiva, ¿nos puede contar algún proyecto que tengan entre manos?

Yo también soy periodista y creo que no voy a poder dar una respuesta muy atractiva. Nosotros tenemos como norma no facilitar los nombres de nuestros clientes actuales, con muchos de los cuales tenemos acuerdos de confidencialidad.

Por último y desde su posición ¿Qué consejo les daría a nuestros alumnos de máster para su futuro profesional?

Que mantengan la ilusión. Que está es una profesión apasionante. Pero que sean conscientes de que es muy difícil encontrar empleo y que cuando se encuentra hay que trabajar mucho y muchas horas.

La crisis y la figura del Director de Comunicación

En tiempos de inestabilidad económica, los Directores de Comunicación ganan peso dentro de la dirección de las empresas, según la revela la última encuesta anual ‘The Rising CCO’. En ella se desvela que los máximos responsables de las compañías se están apoyando en los Dircom para afrontar la crisis.

En concreto, 58% de los Dircom dependen de manera directa de los CEO, frente al 48% del pasado año, según se desprende de este II estudio ‘The Rising CCO’, llevado a cabo por la compañía de búsqueda y selección de directivos Spencer Stuart y por la multinacional de comunicación y relaciones públicas Weber Shandwick en coordinación con KRC Research.

Los Dircom no solo dependen cada vez más de los CEO, sino que el 40% afirman que los Directores Generales son su mejor aliado dentro de la compañía. Este dato coincide, además, con un aumento en la permanencia de los máximos responsables de la comunicación en sus puestos. La media actual es de 65 meses, mientras que en 2007 era de 54 meses.

Leslie Gaines-Ross, Chief Reputation Strategist de Weber Shandwick asegura que ‘los CEO cuentan más que nunca con los Directores de Comunicación para asesorarles en temas de crisis y en asuntos tan clave como la reputación corporativa o las relaciones con los stakeholders’. Y es que la experiencia en comunicación de crisis ha crecido un 45% como requisito para desempeñar el cargo con éxito.

Entre las herramientas de comunicación corporativa que más se han utilizado en el último año, se encuentran los blogs y los medios sociales, que desempeñaron un papel más importante en Norteamérica que en Europa -el 18% frente al 7%-. Sin embargo, la prioridad número uno dentro del área de comunicación de las empresas es la reputación corporativa.

Otros datos de interés son que en 2008 los Dircom tuvieron una media de once reuniones con la junta directiva, frente a las siete del año anterior, y que aquellos que trabajan en empresas con mejor reputación están más estrechamente relacionados con sus CEO. Una relación que es mayor en Europa que en Norteamérica -el 66% contra el 53% respectivamente-.

Fuente: PRNoticias.com / Weber Shandwick