¿Qué ocurre cuando un profesional de la comunicación tiene más tráfico en su blog que un periodista?

En la misma línea que vengo tratando sobre los cambios y paradojas que se producen con el ascenso del social media, encuentro un post de Tom Foremski que plantea una curiosa situación.

Muchos profesionales de la comunicación se han lanzado al mundo del blogging, Facebook, y ahora Twitter, con mucho entusiasmo y han estado haciéndolo durante años, familiarizándose con los nuevos medios y llegando a disponer de un alto tráfico en sus blogs y de un gran número de seguidores de Twitter.

Por ejemplo, Brian Solis: Su blog BrianSolis.com tiene unos 77,000 visitantes únicos al mes y le siguen en Twitter más de 33,000 personas.

En contraste, los periodistas han sido más lentos en hacer uso de los “nuevos medios”. En comparación, pocos periodistas tienen blog y algunos pocos están en Twitter o Facebook, y, en general, la mayoría son muy tímidos a la hora de promover sus propias historias, la construcción de su Twitter / Facebook o la obtención de seguidores y amigos.

Esto nos lleva a una situación interesante porque en la mayoría de los casos, profesionales de la comunicación, como Brian Solis, están lanzando historias a periodistas que tienen muchas menos visitas en sus páginas que él mismo, y mucho menor impacto en redes como Twitter o Facebook. Por su cuenta puede llegar a una comunidad de lectores mucho más amplia y hacerlo directamente.

Pero, lógicamente, los profesionales de comunicación escriben en sus blog temas profesionales de ámbito más genérico o personal. No puede usar abiertamente ese potencial para sus propios clientes.

No deja de tratarse de una curiosa paradoja.

No hay peor ciego que el que no quiere ver

Tenemos todos muy poco tiempo, estamos preocupados por la crisis, nuestras hipotecas, nuestros hijos y su futuro, por conservar el empleo… y estos árboles muchas veces nos impiden ver el bosque. Y es perfectamente comprensible.

¿Alguien pensará que me ha dado un ataque? No, ayer estuve reunido con un grupo de compañeros de la asociación de antiguos alumnos de la escuela de negocios donde estudié. Conversamos de muchas cosas y el tema de Internet y del Social Media salió en la conversación.

Uno de mis compañeros se sorprendía de que perdiera mi tiempo escribiendo un blog o usando redes sociales para transmitir información o convocar reuniones. Me quedé muy sorprendido por la contundencia con la que hacía la afirmación, sobre todo cuando pensaba que me estaba hablando un hombre de unos 35 años.

Es un profesional muy válido en su campo pero no pude evitar pensar en la estrechez de miras que ese comentario denotaba. Pero no es nuevo, comentarios como ese me los encuentro a diario, tanto en mi trabajo como director de comunicación como en el campo docente.

El miedo a lo desconocido, el pánico a los cambios hace que profesionales y empresas sean los peores ciegos, los que no quieren ver, no ver que las cosas no están cambiando, sino que ya han cambiado.

Eso no quiere decir que todo lo pasado tenga que desaparecer, ni mucho menos, pero hay que cambiar el punto de vista de nuestro trabajo y de nuestra empresa, abrir la mente a lo que tenemos delante o los cambios terminarán atropellándonos. No intento ser catastrofista, Dios me libre, simplemente constato que estamos viviendo un momento de auténtica revolución de conceptos. Un tiempo apasionante en mi opinión.

Para mi compañero y para los que opinan como él, les dedico este video. Aunque algunos datos de los que aparecen ya no son exactos (son mayores) sirve para reflesionar un poco.