De cantante a conferenciante y columnista

La vida está llena de contrastes y la sociedad norteamericana no deja de sorprender por su capacidad de oferta de posibilidades que en otros países nos resulta complicada de entender.

En este mismo blog hemos puesto como ejemplo el caso del cantante canadiense Dave Carroll que saltó a la “fama 2.o” cuando la línea aérea United Airlines le rompió su guitarra. Publicó un vídeo en Youtube con una canción que narraba sus desgracias y el resto es historia. También existe un vídeo en el que, en primera persona, cuenta las acciones tomadas por la compañía y agradece el apoyo de la gente. Por si fuera poco y para desesperación de la compañía va y le pierden la maleta hace pocos meses (y para alegría de él). Por cierto, hay otra canción al respecto aunque menos conocida. Evidentemente la venta de su música ha aumentado notablemente…

La cuestión es que la vida de este hombre ha cambiado radicalmente. De cantante desconocido pasa a convertirse en estrella invitada de programas de televisión y de ahí a conferenciante y columnista esporádico en medios de comunicación y revistas. Ahora se dedica a dar conferencias sobre atención al cliente y escribe artículos al respecto. Valga este ejemplo en la publicación Adweek titulado “Estadisticamente insignificante, dos palabras que nunca deberían usarse en la atención al cliente”. Para los más curiosos aquí va el enlace a una entrevista que le hicieron en Linc Publicidad.

Este hombre dice cosas como: “United Breaks Guitars” se ha convertido en una metáfora del poder que cada individuo tiene en el mundo de hoy en día y la canción es una de esas cosas que cada día hacen que estemos más unidos. Todos somos clientes de alguien y queremos que se nos respete y saber que somos valorados por los negocios a los que pagamos por un bien o servicio. Eso nos conecta a todos y explica por qué “United Breaks Guitars” ha sido un éxito tan grande. Desde hace ya demasiado tiempo, las empresas han crecido tanto que se han desconectado totalmente de la comunidad de individuos a los que han de servir. “United Breaks Guitars” nos recuerda que cada individuo importa y es muy gratificante para mí el hecho de que he sido parte de este despertar”.

Evidentemente tiene razón y es sorprendente, o bien su tremendo sentido común, o lo estupendamente bien asesorado que se encuentra. Su caso es un ejemplo muy útil para demostrar el poder que el individuo adquiere con la democratización de la información y su divulgación en Internet gracias a las herramientas del social media. Pero también está empezando a ser un ejemplo del aprovechamiento “made in USA” (aunque sea canadiense) de las circunstancias o, dicho a la española, de cómo sacar dinero de debajo de las piedras. La vida es así ¿no?

¿Qué está pasando con los medios de comunicación?

Uno de mis alumnos me preguntaba qué estaba pasando con los medios de comunicación. “¿A qué te refieres?” Le pregunté. Y me respondió que no dejaba de leer noticias de reducciones de plantilla y problemas de todo tipo y que no sabía qué grado de relación tenía esto con la crisis económica. Menuda preguntita que me hizo el chaval…

Pero si es verdad que vivimos tiempos muy revueltos con los medios de comunicación, vamos a llamar, tradicionales. Las televisiones generalistas luchando con los nuevos formatos temáticos (que crecen en audiencia sin precedentes), adaptándose a la TDT y arriba y abajo con quién se fusiona con quién. El pastel publicitario anda escaso aunque la eliminación de la publicidad en RTVE añade morbo a la situación.

Las radios recientemente arremetiendo con las emisoras piratas cuando eso es algo que lleva existiendo muchos años y cuando ellas mismas eso de respetar la potencia concedida, los repetidores y demás pequeños detalles, pues ya se sabe que se hace con cierta, digamos, flexibilidad. Ahora parece que todo preocupa más que hace no mucho tiempo. ¿Por qué?

Y ya no hablemos de agencias de noticias o medios escritos. Desde la guerra en la agencia EFE, pasando por reducciones de plantilla, expedientes de regulación de empleo, desaparición de algunas cabeceras y ya miles de periodistas en las lista del paro. ¿Se trata de verdadera crisis o de una política de reducción de costes en algunos casos? No lo sé, pero ¿es que no hay ningún diario o revista que sea rentable para mantener una mínima plantilla? ¿La calidad de la información de un medio es la misma independientemente de la experiencia de sus redactores? Pensemos sobre ello. De momento el día 12 de diciembre se preveen movilizaciones de los trabajores del sector.

Los periódicos a dieta, y digo lo de dieta porque están más delgados, algunos a veces, casi anoréxicos. Los ingresos por publicidad descienden, eso está claro, y se pone en duda un modelo de negocio centenario. La crisis se ha encargado de poner sobre la mesa un problema que ya se veía venir hace años. ¿Y las ventas? Pues según los datos de octubre de la OJD la cosa no va estupenda precisamente aunque se ha ralentizado el descenso.  El País, ABC, El Mundo y la Razón han perdido 103.947 ejemplares en octubre comparados con el mismo mes del año pasado. Es una caída del 12,99% de ventas en quiosco, una pequeña ralentización si se compara con meses anteriores. En cuanto a difusión y ya incluyendo a otras cabeceras como Público, La Vanguardia y El Periódico, la caída es sólo del 5% (Fuente: PRNoticias).

Por otra parte tenemos el asunto de las versiones digitales de los diarios, ¿Los hacemos de pago o no? Teorías para todos los gustos y a nivel internacional con el telón de fondo de la lucha entre Google y Microsoft por la indexación de noticias en Internet. Y la cosa va para largo…

Y tampoco podemos olvidar las recientes denuncias públicas sobre los ofrecimientos de publireportajes por parte de medios de comunicación hacia agencias de comunicación. La verdad es que no es nuevo. Personalmente he recibido ofertas de ese tipo como dircom de la Asociación Nacional de Empresas de Internet por parte de conocidos medios escritos de tirada nacional. Si la publicidad no entra, entiendo que se busque el ingreso por otra parte aunque ello vaya en contra de la filosofía de un medio, trasparencia, objetividad e información. Sin embargo creo que es algo que debe hacernos pensar que algo está pasando, algo muy preocupante.

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