Definición de políticas de empresa con el social media ¿necesidad?

El uso cotidiano del social media es ya general, y más aún en España donde la penetración de las redes sociales es muy alta. Este uso que les damos puede ser mayoritariamente de ocio pero también es una fuente de información o una vía de generación de contactos y oportunidades profesionales.

La empresa no puede dar la espalda a estos hechos y debe marcar una clara política de uso de redes sociales y herramientas 2.0 en el ámbito laboral. En este sentido Manpower Professional acaba de publicar el estudio: “Redes sociales y empresa. Cómo aprovechar el poder de los social media”

Podemos encontrar datos sobre cómo están respondiendo las empresas nacionales e internacionales a esta cuestión.

En nuestro país, España, solamente el 10% de las empresas cuentan con una política formal sobre el uso de las redes sociales.

A nivel internacional, la cifra aumenta hasta el 20%. En América, se llega 29%. En Europa, llama la atención que, en el Gran Bretaña, el 22% de las empresas ya disponen de sus propios códigos de conducta en claro contraste con el escaso 2% de Francia.

¿Si vemos a uno de nuestros colaboradores navegando por Facebook en horas laborales o usando Twitter, qué pensamos de ellos?

Nadie discute hoy en día (o no debería hacerlo) que el uso de la tecnología en la empresa reduce costes y aumenta la productividad y la competitividad ¿También las redes sociales?

El social media trae consigo un cambio profundo de conceptos que, en el entorno laboral, se hacen más complejos de entender si cabe y, además, permite al empleado disponer de unas vías de comunicación abiertas y globales que, en muchos casos, provocan temor en las empresas: Perdidas de tiempo de trabajo, fugas de información confidencial, pérdida de reputación, entre otras.

Si el fenómeno social en Internet redefine el comportamiento del usuario, es lógico pensar que también debería producirse una redefinición paulatina de el propio sentido del trabajo. Podemos leer en el estudio: “Es importante que los empresarios sean capaces de adelantarse a este giro y encontrar formas de utilizar los social media para ayudar a los empleados a disfrutar de un equilibro adecuado. En este sentido, los códigos de conducta corporativa no deberían limitar las actividades creativas y de valor añadido de los empleados sino desarrollar un ambiente que fomente esos esfuerzos”.

Es curioso como la empresa, que siempre tiene mucho que ganar incorporando nuevas tecnologías, siempre es reticente a la hora de tomar decisiones. Todavía recuerdo la polémica de los años 90 sobre si permitir o no a los empledos navegar por Internet o como regular el uso del correo electrónico. No solamente la empresa debe regular el uso del social media, sino que debería formar a sus empleados en su utilización de manera que pudiera aprovechar este fenómeno en su propio beneficio aumentando su notoriedad en la red. Esta afirmación, que puede sonar un tanto utópica en nujestro entorno, se está produciendo ya fuera de nuestras fronteras y también tenemos casos nacionales con grupos corporativos creados en redes sociales profesionales como Xing, Viadeo o LinkedIn. Si se cree en ello, se puede hacer.

Estudio completo

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