Followers, mi reino por conseguir followers (3) pico y pala

He intentado transmitir que cantidad y calidad no son jamás lo mismo ni se obtiene el mismo resultado si lo que queremos con nuestra presencia en Twitter es crear una comunidad. Lo comentaba este fin de semana con algunos de mis alumnos de MBA executive en la EEN, Escuela Europea de Negocios, y me preguntaban: “Vale, está muy bien, pero ¿Cómo conozco a mis seguidores, como sé quiénes son, si son influyentes, etc?”.

Siempre debemos partir de la premisa del contenido y del valor añadido para nuestra audiencia. Debemos analizar qué queremos obtener de Twitter ¿Solamente notoriedad de marca, aumento de ventas, de tráfico a una web o a un blog corporativo? Con el objetivo claro definamos una línea estrategica que marque los temas de los que vamos a hablar (nunca meramente comerciales o no conseguiremos nada más que ser tachados de spamers). Como me comentaba un día un amigo, hay que despertar interés y convertirse en un referente de los temas que tratamos atrayendo, poco a poco,  a la gente que tiene los mismos intereses que nosotros.

Busquemos en Twitter quiénes hablan de esos temas y comencemos a seguirlos. Esas personas deben ser un referente y tener un cierto peso específico. ¿Cómo lo sabemos? Sin usar herramientas de ningún tipo, simplemente leyendo lo que tuitean y valorando. Si queremos analizarles, podemos hacerlo con aplicaciones existentes para Twitter. Hay infinidad, por ejemplo Tweetreach o Klout, ambas herramientas nos darán datos sobre la audiencia de ese usuario, el alcance que tiene su mensaje, si le mencionan o hacen RT con frecuencia y la influencia que tiene sobre sus followers (veremos con ello que número de seguidores no siempre tiene relación directa con la influencia real de la cuenta que los tiene). Vayan unas capturas de dichas aplicaciones.

TweetReach: Análisis del alcance de Brian Solis en Twitter
Klout: Análisis de Brian Solis en Klout

Además de saber a quién nos interesa seguir, también tenemos que controlar el efecto que producen nuestros tweets. Una forma muy sencilla, para no complicarnos, es acortar nuestros enlaces con Bit.ly. Nos permite ver qué tweets han sido vistos, cuántas veces, desde dónde, etc. Con ello veremos qué tipo de mensajes tienen mayor acogida entre nuestra audiencia y podremos ir afinando los criterios.

Otro punto importante es no usar el propio Twitter para twitear… hay aplicaciones como HootSuite, por ejemplo, muy sencilla (gratuita), que nos permiten centralizar nuestro trabajo no solamente de Twitter, sino también en otras redes. Nos ofrece estadísticas que también nos facilitaran el seguimiento de nuestra labor de cada día.

Esta monitorización diaria de nuestro trabajo en Twitter es importante para ir teniendo datos que nos permitan trabajar correctamente. Solamente he expuesto algunas sencillas herramientas, en la Red podemos encontrar muchas más. Pero el ejemplo es suficiente para entender que es un trabajo de pico y pala, una labor de constancia. Casi parece “encaje de bolillos”.

Para terminar solamente dejo un apunte para las empresas: Entiendan que esta labor es “artesanal” y requiere un esfuerzo. Tienen mucho que ganar trabajando bien, por favor, entiendan de qué va el trabajo en social media y no pretendan:

1.- Escatimar costes hasta límites de la mezquindad. No se obtienen jamás duros a peseta y obtendran “burro grande, ande o no ande” (ver post: Followers, mi reino por conseguir followers (2) Tú me das cremita)

2.- Poner al frente de esta labor a un becario voluntarioso o una persona sin experiencia ni criterio. Un “community manager” no es un puesto de poca responsabilidad.

Y ahora tenemos que usar URLs cortas ¿Por qué?

Últimamente se escucha hablar mucho de URLs cortas. Algunos saben los motivos y otros no, así que vamos a intentar poner algo de luz en este asunto.

Primero vamos a por lo de la URL. Significa “uniform resource locator” (localizador uniforme de recursos). Dicho de manera menos técnica pero más sencilla, es esa lista de letras y simbolos que tecleamos en un navegador y que nos conducen a una página web, una imagen, un documento, etc. Por ejemplo, la URL de este blog es: https://mouriz.wordpress.com

Con el auge del microblogging economizar caracteres del máximo de 140 disponibles en Twitter, o 160 en Picotea, se hace importante para conservar el mayor espacio posible para nuestro mensaje. Por lo tanto si logramos acortar la URL es una buena forma de ahorrar espacio. ¿Cómo lo hacemos? En WordPress, herramienta con la que escribo este blog, podemos hacerlo usando la aplicación que vemos en la parte superior de cada artículo cuando lo escribimos (conseguir URL corta).

Pero en comunicación podemos sacar mucho más partido a esta costumbre. Podemos usar aplicaciones que nos permiten hacer seguimiento y estadísticas de esas URLs cortas y, de esa manera, saber cuántas veces se ha seguido el enlace y el éxito que hemos tenido con su publicación. Se trata simplemente de una herramienta más de monitorización de nuestro trabajo en social media.

Una herramienta que responde a estas características es Bit.ly. La verdad es que es muy potente. Solamente es necesario darse de alta y disfrutar de las diversas opciones que ofrece. Podemos acortar nuestras URL antes de publicar nuestros contenidos, compartirlos y obtener completas estadísticas sobre las visitas que esas URLs están recibiendo. Este sería un ejemplo de los datos que se nos mostrarían:

Por otra parte disponemos de plugin para el navegador Firefox y un sidebar para usar en todo momento. Lo mejor es entrar en la herramienta y experimentar nosotros mismos.

Espero haber aportado algo de luz al tema como era mi intención.