Hemos perdido el tiempo y el dinero de todos

Normalmente dedico este blog a hablar de comunicación desde un punto de vista divulgativo y dejo siempre de lado los entresijos de mi actividad profesional como Director de Comunicación de la Asociación Nacional de Empresas de Internet, ANEI durante los últimos casi 8 años. Patronal con más de 500 empresas TIC asociadas en España. Después del acuerdo sobre la llamada “Ley Sinde” y del revuelo causado, ha llegado el momento de dar mi sincera opinión. Intentaré ser breve, lo prometo.

En primer lugar, nada ha sido una sorpresa. A pesar de todo el interminable caos mediático era la “crónica de una muerte anunciada”. Cuando se trabaja con instituciones públicas, y se ha escarmentado en muchas batallas, se sabe perfectamente cuándo los gobiernos (municipales, autonómicos o centrales) están jugando su particular “mareo de la perdiz”.

Hemos asistido a un magnífico ejemplo del funcionamiento de los partidos, las instituciones, su doblegamiento a intereses económicos de terceros, egoistas, partidistas, y su genial uso de personas y medios de comunicación. Eso es la política… Y los que piensen que lo que ocurre se hace por desconocimiento… están muy equivocados. No es esa la cuestión.

Ahora nos queda el derecho al pataleo y, de momento, la libertad de expresión…

Muchos personajes relevantes en la Red han mantenido reuniones con ministros y personajes de la cultura y han sido significados como representantes del sector Internet (para bien o para mal según opiniones pero con indudable buena voluntad por su parte). Sin embargo, las instituciones ya tenían en su poder documentación de todo tipo sobre: problemas y efectos secundarios de esta ley polémica, tanto a nivel usuario como empresarial (sobre todo ISPs) e incluso jurídico. Por lo tanto, y en mi opinión, solamente se ha usado el sistema de “mareo de la perdiz” y su renombre para despistar a la opinión pública sin que jamás hubiera habido ninguna intención de “dialogar”. Todo este tiempo hemos vivido un auténtico “diálogo de besugos”. Lo cual no deja de ser indignante pero nunca sorprendente en eso que se llama “comunicación política”…

Cuando desde una patronal y desde organizaciones sectoriales llevamos tantos meses intentando el diálogo, aportando soluciones, documentos, datos y cifras y no se obtiene respuesta, la cosa estaba clara… Si que es verdad que después del rechazo del congreso a la ley se atisbó una posibilidad de “aires nuevos” quizá apoyados en la situación dramática de nuestro país tan necesitado de nuevos modelos de gestión pública. Tristemente, ayer hemos despertado del sueño y hemos vuelto a la áspera realidad española. “Spain is different” que decía aquel slogan publicitario.

Hemos perdido, una vez más, la oportunidad de legislar usando la cabeza y crear un marco legal adecuado a los avances tecnológicos, escuchando a todos los profesionales y teniendo visión de estado y de futuro en beneficio general.

Independientemente de haberse usado el prestigio de personas, a los medios de comunicación y a la sociedad en general, lo que se ha hecho es crear de nuevo una ley obsoleta ya antes de nacer. Una ley que daña las libertades, que no favorece al tejido empresarial de Internet y que NO resuelve ningún problema, pero… que satisface a entidades de gestión, creadores de contenidos, intereses internacionales y artístas ¿Les satisface? Benditos ellos y su ingenuidad si lo creen así. Pues enhorabuena por una victoria pírrica. En muy poco tiempo se verá que la tecnología y los modelos de negocio caducos no entienden de leyes y que todo esto ni les va a mejorar su situación ni va a dejarles dormir por las noches. Solamente han retrasado el hecho de remangarse y tener que entender los cambios de nuestra época y evolucionar.

Simplemente hemos perdido el tiempo y el dinero de los contribuyentes.

Lo peor de todo esto es que no ha hecho más que empezar. Nos veremos las caras nuevamente con temas como la propiedad intelectual, nuevos modelos de protección de datos y, sobre todo, la neutralidad en la Red. Aunque muchos no lo entiendan… Todo tiene mucho que ver.

ACTUALIZACIÓN: Mi más sincero aplauso a Álex de la Iglesia. Con perdón de la expresión y alabando su coherencia: ¡Con un par de huevos bien puestos! Ojalá en España este ejemplo se difunda de una puñetera vez.

¿Y qué culpa tengo yo de que el hombre sea un patoso? Firma: La misma piedra

Si comunicamos algo debemos creer en ello, transmitir ese sentimiento positivo y el convencimiento de que nuestra “noticia o idea” es valiosa. De lo contrario nada funciona. Vamos, eso que se llama “construir credibilidad”. Y esto se aplica a la comunicación personal de cada uno en su día a día, o a la comunicación corporativa de la empresa más grande, o el gobierno más poderoso. ¿Cree verdaderamente el Gobierno español que sus propuestas son una solución real al mundo actual en el que vivimos y a la realidad de Internet en 2009? No, puesto que no ha podido, o no ha querido, (malo en ambas posibilidades) intentar comunicar adecuadamente sus objetivos con este proyecto sobre la Red.

Pero es que el peor error que podemos cometer en una acción de comunicación es menospreciar a nuestra audiencia. Y eso, precisamente, es lo que ha hecho el Gobierno español con el famoso anteproyecto de la ley de sostenibilidad. Y sinceramente no lo entiendo porque la movilización social sobre estos temas se lleva produciendo desde el 2001 cuando el Partido Popular intentó algo similar con la LSSICE. Como vemos, la cosa viene de largo y, desgraciadamente, con muy escasos cambios de enfoque. Resultado: Encontronazo siempre con la misma piedra. Y peor aún ya que, según aumenta la penetración de Internet en España, se encuentran con escollos aún peores. Tampoco se aprende de errores pasados, mala cosa.

Ya se dijo que la implantación del canon sobre distintos soportes no sería una solución. Y no lo ha sido, solamente un foco de nuevos problemas y de arbitrariedad en el pago de un “impuesto”. ¿Cuántas veces he escuchado eso de “Ya que pago un canon pues me descargo lo que quiero”? Ya se sabe, el que siembra vientos, recoge tempestades.

¿Somos los españoles un pozo de ladrones y saqueadores de propiedad intelectual que nos manifestamos solamente porque seguimos queriendo escuchar música y ver cine gratis en nuestros ordenadores? Creo que si alguien afirma algo así es de una estulticia preocupante. Internet es algo muy distinto, conlleva un cambio social y de paradigmas mucho más profundo y mucha gente no es capaz de verlo y, mucho menos, de entenderlo.

Como ya he comentado en este mismo blog. El problema no es que la gente se intercambie archivos. La cuestión es pensar cómo ha nacido ese fenómeno y cómo las empresas deben entenderlo y también ellas evolucionar con los tiempos buscando nuevas formas de actividad empresarial. Cuando nació el telégrafo terminó desapareciendo el “pony express” pero no desaparecieron los servicios postales. La tecnología trae cambios y obliga a la adaptación. La clave es encontrar esa solución entendiendo los procesos de cambio. Y ese es el problema real, ante la falta de ideas de progreso llega la frustración y la desesperación. Y esos sentimientos conducen al miedo; el miedo al odio y a la ira…. Y ya se sabe que eso nos conduce al “lado oscuro” (espero que el Maestro Yoda me perdone la cita). Si seguimos intentando crear leyes y poner barreras no lograremos una solución, sino lo contrario, prolongar la agonía.

La situación no permite soluciones de enfoque unilateral. Si entendemos los trabajos colaborativos tan propios, irónicamente, de Internet (aquello del concepto “wiki”), quizá encontremos una solución. Sin partidismos, sin intereses, sentando a todos los actores en una mesa en pie de igualdad: legisladores, gobiernos, gestoras de derechos, creadores de contenidos, empresas y usuarios. ¿Soy demasiado ingénuo?

Ley de sostenibilidad y los modelos de negocio obsoletos

En este blog hablamos de comunicación. Bien, las agencias y departamentos de comunicación han visto como su metodología de trabajo ha cambiado cuando deben enfrentarse a comunicar en Internet. Las reglas de juego son distintas y, en la medidad de sus posibilidades y grado de comprensión de la nueva realidad, se ajustan al nuevo modelo.

Pero en el campo del marketing y la publicidad pasa tres cuartas partes de lo mismo. Los mensajes comerciales tradicionales no sirven en el social media y hay que experimentar y buscar nuevos caminos.

Sin embargo, los medios de comunicación son menos flexibles y tenemos sobre la mesa una profunda crisis de modelos de negocio que sigue defendiendo posturas no perdurables en el tiempo.

¿Pero qué esta pasando con todo este escándalo con la Ley de Sostenibilidad, Internet, la propiedad intelectual, etc? Pues sinceramente que este sector no entiende que Internet y todo lo que lleva detrás ha cambiado su entorno radicalmente. Pero parece que todos quieren defender modelos de negocio que están en extinción. En vez de arremeter con la nueva realidad, deberían entender y buscar nuevos modelos que se adapten. Las discográficas deben entender que la venta de CDs es igual que vender los viejos vinilos y que sus clientes, que ahora no son una audiencia de masa, sino que en Internet son “individuos”, quieren una canción concreta y no comprar 13, por ejemplo (sin hablar de precios). Proyectos como iTunes lo han entendido perfectamente. Ese es el camino y la piratería tan aireada en España sería un problema muy distinto. En resumen, atajar el problema desde la base.

La falta de respeto a la propiedad intelectual existe y es un problema, nadie lo niega, pero una batalla frontal es inútil. No se pueden poner barreras al campo, es necesario remodelar desde los cimientos y atacar el problema desde nuevas perspectivas. Y eso no es, desde luego, crear una comisión en un ministerio que decide qué se cierra y que se deja abierto. Esto solamente conduce a la manifestación general negativa que hoy vivimos en Internet con el Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en Internet”.

Clay Shirky, en el cuarto encuentro del ciclo de debates abiertos de Fundación Telefónica, dijo: “Hay una transición en ciernes para empresas y medios de comunicación que pasa por la conversión de meros lugares de distribución de productos o de información a centros de coordinación donde los receptores se conviertan en una comunidad y sean verdaderos marcos sociales”. O esta otra perla: “Las empresas tiene que basarse en modelos colaborativos a gran escala y su valor dependerá del número de los usuarios que en él participan”.

O entendemos o no entendemos lo que está pasando. O actuamos correctamente o complicamos hasta el infinito la situación. Que escuche el que quiera escuchar y no escuchen aquellos que quieren seguir apoltronados en su trono hasta que se den cuenta que su salón del trono se ha quedado vacío.