¿Existen reglas fijas a la hora de hacer un RT en Twitter?

Como decimos en España, soy un “malqueda“. Le prometí a mi colega Benito Castro escribir este artículo y he tardado demasiado en encontrar tiempo para hacerlo. Aquí va que lo prometido es deuda.

La historia de este post nace cuando hago un RT de un tweet pero demuestro mi disconformidad con el contenido. En ese momento algunos compañeros de Twitter comenzamos a dicutir sobre los RT y si el mero hecho de hacerlos implica estar siempre de acuerdo con el contenido.

Benito defendía que un RT significa que compartes siempre la opinión del emisor y yo, la contraria, que no tenía que ser así por sistema.

¿Cómo define el propio Twitter un RT?

“A veces te encuentras con un tweet que te gustaría compartir – los tweets pueden tener un interés periodístico, informativo, o simplemente divertido. Retwittear (hacer un retweet) es una nueva característica que ayuda a las personas compartir información rápidamente, que es precisamente el propósito de Twitter”.

Sin embargo encabeza con esta frase: ¿Te gusta un tweet? ¡Retwittealo!

Parece que, implícitamente, Twitter nos indica que debe gustarnos un mensaje concreto para que le demos difusión aunque en la descripción más detallada no menciona este particular.

¿Pero debe ser siempre obligatoriamente así?

En mi opinión no debe haber reglas escritas en social media que obedezcamos sistemáticamente. El objetivo primario es compartir y conversar. Podemos hacer un RT y añadir el comentario que consideremos más oportuno. Al fin y al cabo de esa manera podemos generar ese debate y esa conversación entre usuarios y evitar que Twitter se convierta en un encadenamiento de enlaces, RTs y menciones sin mayor valor añadido.

Si gestionamos una comunidad, las posibilidades de interactuar en microblogging son infinitas, mucho más allá de convenciones que nos limiten en la forma de actuar. El lenguaje de Twitter es suficientemente sencillo como para no perderse casi de ninguna manera (si estamos hablando de usuarios mínimamente avezados).

Un RT no tiene que ser siempre solamente una ampliación de la difusión de un mensaje, también puede ser el origen de un debate enriquecedor, una forma de llamar la atención del emisor del tweet e intercambiar ideas con él. Un ejemplo fue la propia discusión que ha dado origen a este post.

¿Debate público?

Si lanzamos un tweet es porque queremos que llegue a mucha gente y sea leído. Generar una discusión con más o menos privacidad no creo que sea un problema a no ser que al emisor le fastidie que le lleven la contraria (que conozco a más de uno… y vosotros también).

Si no quiere opiniones, quizá las redes sociales no sean su “habitat natural”.

¿Red social o medio de comunicación?

Hace mucho tiempo que me incliné formalmente por la segunda opción y creo firmemente que Twitter es un potente medio de comunicación. Pero, aún así, tiene una vertiente social que debemos explotar para no perder la multidireccionalidad de la comunicación propia de las redes sociales.

¿Unidireccionalidad de la información? Me espanta pensar en un usuario emitiendo tweets desde su púlpito y sus followers haciendo RTs clonados una y otra vez. Creo que la naturalidad y la expontaneidad deben primar en el mundo llamado 2.0.

¿Podemos hacerlo de otra forma y “respetar” un RT?

Si un tweet no nos satisface podemos mencionar al autor, insertar el enlace (si lo tiene) y añadir nuestra discrepancia. Es más laborioso que simplemente hacer un RT y añadir nuestra disensión siempre que los 140 caracteres nos den el juego suficiente para ello. Trabajamos más para “respetar” una regla del microblogging… Yo no lo comparto y creo que es un debate vacío, cada cual hará lo que le sea más cómodo y le encaje en el espacio…

Para conversar está Facebook

Cierto, nos permite un contexto donde mantener conversaciones es más fácil y no tenemos limitaciones de caracteres  ¿Quiere eso decir que Twitter no permite sencillos intercambios de opinión?. Dejar de lado esa posibilidad me parece minusvalorar la herramienta y dejarle amputada parte de su versatilidad a la hora de fidelizar comunidades.

Aquí quedan plasmadas dos opiniones al respecto del uso del RT más o menos formal u ortodoxo. ¿Alguien quiere aportar algo más de luz sobre este asunto?

Las grandes empresas españolas y su escaso uso del social media

A finales del pasado año, Adesis Netlife publicaba un estudio sobre el uso que de las redes sociales hacían las principales empresas españolas, las cotizantes del IBEX35. No estaría mal que volviera a publicarse bajo los mismos parámetros para poder observar la evolución. Mientras tanto, vemos un nuevo estudio realizado por la agencia Estudio de Comunicación para el diario El País sobre este mismo asunto. Su título: “Las compañías del Ibex 35 y el uso de la Web 2.0“.

Los autores del estudio afirman: “El objetivo del estudio fue comprobar si las empresas del selectivo español están aplicando una política de Comunicación externa que incorpore las redes sociales y la blogosfera en sus estrategias de imagen y marca”

Por lo que podemos apreciar los resultados siguen siendo bastante desalentadores y la penetración de las herramientas de social media entre nuestras empresas más representativas sigue siendo escaso. Podemos encontrar datos diferenciados entre las propias empresas y sus máximos responsables. Si comenzamos con este último punto los resultados son los siguientes:

  • Sólo un presidente tiene perfil público en Facebook: Florentino Pérez (ACS).  (Y si vemos su actividad comprobamos que verdaderamente su presencia es simbólica).
  • Ninguno tiene perfil público en la red social de uso profesional Linkedin.
  • Ninguno utiliza Twitter como primer ejecutivo de la compañía que dirige.

– Sólo Florentino Pérez utiliza Twitter, pero desde su posición en el Real Madrid.
– Rafael del Pino también está presente en esta red de microblogging, pero a través de la Fundación que lleva su nombre.

  • Ninguno escribe un blog personal.
  • El medio social en el que se detecta mayor presencia de los CEO de las cotizadas en el Ibex 35 es en Wikipedia, donde más de la mitad tiene una página biográfica.

Pero veamos qué resultados nos ofrecen estas empresas en el uso de herramientas de social media.

  • A la hora de compartir material fotográfico observamos que tan sólo 5 empresas (14%) disponen de cuenta operativa en Flickr y, en cuanto a vídeos, la mitad (48%) disponen de un canal propio en Youtube.
  • Sólo una de cada tres tiene una presencia activa en la red social de mayor audiencia en el mundo (Facebook), pero únicamente Iberia (+1.500) y Banco Sabadell (+3.000) cuentan con más de 1.000 seguidores. La página de Telecinco es la que tiene más seguidores (+50.000), pero se trata de una página muy centrada en la programación de la cadena.
  • La inmensa mayoría tiene perfil corporativo en Linkedin, la red social de uso profesional de mayor audiencia en España, pero sólo unas pocas, como BBVA, la alimentan con ofertas de empleo y la utilizan como un canal adicional de reclutamiento “online”.
  • Sólo Acciona cuenta con un perfil corporativo en la red social Tuenti, desaprovechando las 34 restantes la oportunidad de fidelizar a sus usuarios que son o serán clientes potenciales. Esperemos que Telefónica, después de su entreda en Tuenti, aproveche mucho mejor esta red social.

¿Y qué pasa con las herramientas de blogging y microblogging?

  • Sólo el 20% tiene blogs, aunque todas las entidades que tienen bitácoras han asimilado el lenguaje de la Red y aceptan comentarios. Algunas, como Bankinter, incluso fomentan el diálogo y el debate.
  • Más del 70% está presente en la red de microblogging Twitter para difundir sus noticias. Sólo unas pocas, como Iberia o Banco Sabadell, atienden las preguntas de sus clientes a través de este canal. En este punto, el estudio olvida la presencia de Movistar (Telefónica) en Twitter.

Finalmente podemos echar un vistazo a la Wikipedia:

  • Todas tienen una página en Wikipedia y el 90% registra actualizaciones de las últimas semanas.

Los datos de ambos estudios no tienen demasiadas diferencias, de lo que deducimos que, tristemente, no han ocurrido demasiados cambios durante este año 2010.

En este post no trataremos para qué usan las redes sociales estas empresas. Es un tema interesante porque también se aprecia que las campañas son meramente informativas y fomentan poco, o nada, el diálogo con sus distintos públicos, lo que ya hace que se desaproveche el potencial del canal.

Si alguien quiere profundizar aquí esta el estudio completo: “Las compañías del Ibex 35 y el uso de la Web 2.0

Fuentes de información de bloggers y twitters: Poca originalidad

“El que esté libre de pecado que tire la primera piedra”, que se suele decir. En el gráfico superior podemos ver cuáles son las fuentes de las que bloggers y twitters obtienen información para sus contenidos. El estudio lo ha realizado Journalism.org, los autores del “The State of the News Media” que analiza anualmente el periodismo y los medios de comunicación en EEUU.

Ya se sabe que la creación de contenidos originales en Internet es escasa, pero que su clonación y distribución es la que genera su viralidad (y más en social media). Pero lo curioso del asunto son las fuentes de información. Si echamos un vistazo con calma veremos que son, principalmente, los medios de comunicación tradicionales.

Podemos observar claras diferencias entre los usuarios de Twitter y los autores de blogs en cuanto a sus respectivas fuentes. En los blogs, la fuente de información principal son los diarios y revistas; en Twitter se diversifica a webs en general.

Afirman: “Nos gusta compartir información en Twitter, pero esos datos siguen saliendo del diario de la mañana”.

En cuanto a las temáticas de los contenidos, podemos observar que en microblogging la tecnología se lleva la palma mientras que en la blogosfera la cosa anda más repartida entre política, asuntos internacionales, cencia y tecnología o salud.

Pragmatismo: Acción y comunicación en social media

Hablamos demasiado del fenómeno del social media. Lo malo es que siempre hablamos de cosas complejas que hacen parecer que estamos inventando la rueda y da la impresión, para los ajenos a este mundo online, que hay que pertenecer a una especie de “secta secreta”, expertos en comunicación 2.0 y social media marketing, para poder emprender acciones de comunicación en la Internet Social. Ese “elitismo” es una buena estrategia comercial.

Como todo lo que tiene que ver con Internet hay una parte técnica que implica el conocimiento de determinadas herramientas.  Quizá sea esa la parte que, equivocadamente, más echa para atrás a muchos. Además, nosotros mismos, hablando constantemente de social media optimization, content management systems, monitorización y analítica o de application programming interfaces, aumentamos esa sensación. No hay que confundir herramienta con mensaje.

Sin embargo lo difícil para una empresa a la hora de emprender acciones de este tipo en Internet no es la tecnología ni mucho menos, es lo de siempre: Tener la idea de lo que quiere conseguir y, algo engañosamente más simple: ¿Qué decir y cómo decirlo? Sin eso, no hay nada. ¿Recordamos este diagrama? ¿Acaso es que algo ha cambiado?

Pero antes de ese paso, la empresa tiene que hacer un ejercicio de reflexión y dejar de adorar su propio ombligo. Mau Santambrosio lo define perfectamente en su artículo “El Espejo del Diablo“.

¿Por qué es necesario? Simplemente porque entrar a conversar en redes sociales, microblogging o blogosfera implica abrirnos completamente y sin ese ejercicio de sinceridad mal camino vamos a emprender y encontraremos más perjuicio que beneficio. O dicho de otra manera, si no conocemos nuestra identidad, a duras penas generaremos la imagen correcta. Si no entendemos lo que estamos haciendo nunca vamos a poder sentirnos cómodos en este entorno. Cuando oímos la manida frase de El Manifiesto CluetrainLos mercados son conversaciones” olvidamos que queremos decir que ya no hablamos a masas sino a individuos y que, por lo tanto, no nos sirven las maneras tradicionales unidireccionales de comunicación. Otra frase ya célebre: Cambio de paradigmas.

¿Eso es cierto? Hoy por hoy no es para tanto. Desmitifiquemos eso de las conversaciones. La mayoría de las empresas comunican en social media casi de la misma manera que antes. Aún así existen fracasos y buenos resultados. ¿Quiénes? Grandes empresas con una imagen de marca muy fuerte y que tienen adeptos o “seguidores” antes que ninguno de nosotros hablara de Web 2.0. ¿Todos podemos hacer lo mismo? Sí claro. Podemos tener presencia en medios sociales, eso genera notoriedad, posicionamiento, reputación, publicidad… pero no es de lo que se supone que estamos hablando día y noche ¿o sí? Mientras, por si acaso, hagamos buzz… que menos da una piedra y como decía aquel “Que no nos pase ná“. Nada mejor que ver un caso práctico de “cuando pasa algo”: ¿Recordamos la crisis de Nestlé en redes sociales?. Es un buen ejemplo de exceso de tejado y poco cimiento. Una cosa es estar técnicamente y otra hacer adecuadamente.

Lo más difícil del social media es entender las reglas del juego y recordar que tenemos que usar mecanismos de comunicación realmente arcáicos. Siempre defiendo ante mis alumnos que no estamos frente a una evolución de la comunicación, sino ante una involución volviendo a las formas más tradicionales de la comunicación entre individuos pero, eso sí, teniendo en cuenta que un miembro de esa conversación es una empresa que debe olvidar que lo es… ¿No es eso ya suficientemente complicado…?

Hace ya tiempo, el filósofo norteamericano William James, uno de los impulsores del Pragmatismo, decía cosas como estas:

  1. No existe una verdad, sino que cada ser humano la posee por sí mismo, lo que le permite resolver sus problemas.
  2. No entiende por utilidad práctica la confirmación de la verdad objetiva mediante el criterio de la praxis, sino aquello que satisface los intereses subjetivos de los individuos. Lo verdadero, lo satisfactorio y lo útil confluyen en el mismo lugar.
  3. La división sujeto-objeto se establece únicamente dentro de los marcos de la experiencia, por lo que el conocimiento es un conjunto de verdades subjetivas.
  4. La prueba de la verdad de una proposición es su utilidad práctica. El propósito del pensamiento es guiar la acción, y el efecto de una idea es más importante que su origen.

Alfred Schütz, otro filósofo, ya decía en la primera mitad del siglo XX:

  1. El mundo de la vida cotidiana es el escenario y también el objeto de nuestras acciones e interacciones. Este mundo no es el mundo privado del individuo aislado, sino un mundo intersubjetivo, común a todos nosotros, en el cual tenemos intereses eminentemente prácticos.
  2. Todas las acciones sociales conllevan comunicación, y toda comunicación se basa necesariamente en actos ejecutivos para comunicarse con otros; por lo tanto, los sujetos deben llevar a cabo actos manifiestos en el mundo externo que se supongan interpretados por los otros como signos de lo que quieren transmitir.
  3. El mundo de la vida es intersubjetivo porque en él viven sujetos entre sujetos, con valores comunes y procesos de interpretación conjunta.

Y sobre todo:

  • Sólo una parte del conocimiento se origina dentro de la experiencia personal, y en su mayor parte es de origen social, es decir, ha sido transmitido por otros sujetos que enseñan a sus semejantes a definir el ambiente, a significar el entorno. El medio significador por excelencia que permite transmitir el conocimiento de origen social es el lenguaje cotidiano.

Como vemos, las bases de eso que se ha dado en llamar “social media” vienen de muy lejos. Son herramientas nuevas, sin embargo su combustible son mensajes ya antiguos, casi olvidados.

¿Y qué he querido decir con todo este aburrido discurso? Pues muy sencillo: No hay que dejarse llevar por los fuegos de artíficio del social media, palabrejas en inglés, complejas estrategias marketinianas o intrincados gráficos de monitorización. Todo eso es lo más fácil.

¿Qué es lo realmente difícil entonces? Hablar verdaderamente de tú a tú con la gente, con sinceridad y transparencia, escucharles y entenderles, reflexionar y actuar en consecuencia generando confianza. ¿Estamos haciendo eso de verdad? ¿Sabemos hacerlo? Es más… ¿Ese esfuerzo interesa a alguien?

Escuchemos a las personas. Miremos esta gráfica y veamos qué dicen los usuarios de redes sociales ¿Qué valoran como más adecuado para generar en ellos esa citada confianza?

Estudio “Invoke Live!”

Los tres primeros factores son el diálogo abierto ante comentarios positivos y negativos, la calidad del contenido y los comentarios, y la receptividad del autor. Nada demasiado complejo ¿verdad? Sinceridad, transparencia y credibilidad, o sea, lo de siempre en comunicación ¿no?

Ya se sabe que en casa del herrero… cuchillo de palo

Aunque solamente sea por afinidad, tendemos a suponer que las empresas tecnológicas deben estar más cercanas a la comprensión del fenómeno del social media. Ya hemos visto en algún artículo anteriormente publicado en este blog que no es así.

La agencia Wildfire ha analizado cómo usan estas herramientas sociales las 50 empresas del 2009 Deloitte Fast Tech 50, es decir, las 50 empresas tecnológicas británicas de mayor cercimiento en los últimos cinco años.

  • El 90% de las empresas tienen presencia en dos o más redes sociales. Sin embargo sólo el 38% presentan enlaces a esas redes en la página principal de su web corporativa.
  • Solamente el 25% incluye enlace a Twitter en la home page. Enlace directo al blog de empresa tienen un 46% y ninguna de las empresas estudiadas que disponen de cuenta en Youtube (11 en total) hacen ninguna mención de ello. El 36% dispone de presencia en LinkedIn, pero tan sólo una lo muestra en su web.
  • Del 46% de empresas que disponen de blog, un escaso 20% lo actualiza semanalmente. La mayoría lo hace incluso mensualmente. 90% de la compañias escribe post sobre novedades y noticias, 43% habla sobre sus propios productos y únicamente el 22% comparte con sus lectores. Un corto 26% recibe comentarios regularmente en su blog y sólo 2 blogs corporativos tienen publicadas respuestas a esos comentarios…
  • EL 64% tienen presencia en Twitter. La mayoría usan el microblogging para dar noticias de su empresa (46%) o temas del sector (51%). Sólo el 3% de los tweets son RTs y los replies representan un 12% del total de tweets emitidos. Especialmente importante es el el43% de estas empresas nunca han hecho un replied a un tweet… Poco diálogo ¿no?
  • Si hablamos de facebook, un 40% de estas empresas tecnológicas tienen presencia en esta red. Su media de updates es de cinco a la semana. Un escaso 24% trabajan intentando crear una comunidad activa. La media de seguidores es de 164 fans.
  • Toca el turno a LinkedIn. El 72% tiene presencia en la red de networking profesional, pero solamente el 16% enlaza noticias o su propio blog. La mayor parte usan esta red como forma de reclutamiento de personal.
  • Hablamos de Youtube. El 24% disponen de cuenta y la mitad lo usan para hacer publicidad de sus nuevos productos, un tercio dispone de videos corporativos; y sólo un 4% lo utiliza para subir casos de estudio.

Como podemos ver, los resultados distan mucho de presentar un panorama de adaptación real al social media y queda camino por recorrer. Sin duda hay presencia empresarial en medios sociales, pero no se utiliza realmente para crear un vínculo con los públicos de estas empresas. No olvidemos que, paradójicamente, Gran Bretaña se encuentra entre los países europeos donde las redes sociales tienen más aceptación a nivel popular, por encima del 77%, es decir, los clientes están ahí.

Aquí dejo el informe para el que quiera dedicarle un poco de tiempo.

Sencillo estudio sobre los RT en Twitter

A todos nos gusta eso de que nos hagan un RT en Twitter y, cuando intentamos gestionar una comunidad alrededor de una marca o de nosotros mismos es, al fin y al cabo, lo que pretendemos lograr. Es una manera de comprobar que nuestros contenidos están generando suficiente interés entre nuestros seguidores.

En este sentido la empresa SimplyZesty ha llevado a cabo un pequeño estudio. Digo pequeño porque la muestra es de tan sólo 135/140 personas (escaso, lo sé, pero los resultados son curiosos). A esta gente le hicieron unas cuantas preguntas sobre cómo gestionan sus RT:

Primera pregunta: ¿Ha hecho usted algún RT sin comprobar el enlace del mensaje?

Segunda pregunta: ¿Qué tipo de enlaces son los que más habitualmente retuitea?

Tercera pregunta: ¿Ha retuiteado algo alguna vez que incluyera en el texto su nombre de usuario?

Cuarta pregunta: ¿Ha seguido usted a alguien como resultado de verlo en un RT?

Quinta pregunta: ¿Está satisfecho con el botón de RT y cómo RTs de personas a las que no sigue pueden aparecer en su time line?

Ciertamente algunos porcentajes en las respuestas son curiosos…

Conversación, dialálogo y bla, bla, bla…

Hace unos cuantos días publiqué un tweet:

¿La cuenta en twitter de la que eres follower se interesa por sus seguidores? hazle una mención directa con una pregunta y espera…

Este mensaje era una manera de llamar la atención sobre algo que es importante. Si tenemos una cuenta en Twitter es que se supone que pretendemos crear una comunidad alrededor de los temas sobre los que hacemos comentarios (independientemente de las comunicaciones personales y bromas diversas que podamos hacer con nuestros amigos más cercanos).

Pues bien. Soy seguidor de muchas personas que divulgan sobre temas de social media en Twitter y que se les llena la boca periódicamente con esas cosas del “diálogo y las conversaciones”. Vamos, eso que la gente llama “Gurús”. Hice un experimento, mencionarles directamente en referencia a uno de sus tweets (para aclarar el experimento diré que las menciones eran preguntas directas o comentarios sobre lo publicado).

El resultado fue sorprendente, ya que la mayoría de ellos daban el “silencio” como respuesta. Para evitar herir susceptibilidades diré que el resultado entre españoles y extranjeros no fue muy diferente.

Esto me recordó el estudio sobre las dinámicas entre consumidores y marcas en Twitter, publicado por 360i.

MarketingDirecto.com se hacía eco de este estudio y publicaba: “La mayor parte de las empresas que participan en Twitter comunican sin entrar en el diálogo con los consumidores, cuando en la red un 43% de las entradas son respuestas pero sólo un 12% de las compañías tienen gestos de consideración hacia los consumidores.”

Twitter es un devorador de tiempo, todos lo sabemos y nuestros quebraderos de cabeza nos supone. Pero si una empresa quiere dinamizar una comunidad en microblogging debe dedicar recursos a que esa comunicación sea, al menos, bidireccional. De lo contrario estamos creando una atalaya desde donde pregonamos nuestros mensajes sin escuchar a nuestros públicos ¿no?.

Lo mismo podemos decir de aquellos que atesoran legiones  y legiones de followers y se limitan a emitir mensajes sin crear conversaciones mientras, paradógicamente, pregonan las bondades del 2.0.

Ahora que vienen las vacaciones (para aquellos afortunados que tienen) podemos dedicarnos a analizar a los usuarios de Twitter que nos interesen. Herramientas como Klout.com o Twitteranalyzer.com, entre otras, permiten radiografiar el comportamiento de los usuarios y su capacidad de relación con sus seguidores.

Las mujeres, más y mejor en redes sociales

comScore ha realizado un informe titulado: “Women on the web: How women are shaping the Internet” en el que analiza el comportamiento de las mujeres en el uso que dan a Internet y, entre otros, al social media. Para aquellos interesados en asuntos como microblogging, comercio electrónico, uso del email, les aconsejo ir directamente al resumen del informe y pasar un rato viendo los datos porque es muy completo.

En primer lugar analiza el porcentaje de presencia femenina en la Red. En general ronda el 46% de los internautas totales.

En segundo lugar el tiempo dedicado a la navegación. Dato a tener en cuenta, superan el tiempo que dedicamos los hombres de media.

El estudio entra en detalles y nos encontramos que las mujeres dedican un 16,3% de su tiempo conectadas al mes en las redes sociales. En cambio, los hombres dedicamos un 11,7% a la misma actividad.

Podemos discriminar estos datos por rangos de edades y los resultados de comScore identifican a las mujeres de mediana edad, 45 o más, como el grupo con mayor crecimiento en el uso de las redes sociales. Aunque el tramo entre 15 y 24 son las más activas.

comScore permite discriminar los resultamos en varias redes sociales, entre otras twitter, pero…  esos datos os dejo estudiarlos tranquilamente echando un vistazo al resumen del informe.

Gráfico: Cómo ayudan las redes sociales a la estrategia de comunicación

Ilustración de Daniel Gete y Pablo Mª Ramírez realizada para la publicación compromiso empresarial

Haciendo de abogado del diablo

Hoy he estado hablando con un par de compañeros de profesión, y además amigos, de todo un poco y, sobre todo, de eso del social media y todo lo que lo está envolviendo en los últimos tiempos. Una de las conclusiones de esa conversación puedo parafrasearla de un reciente tweet de otro buen amigo: “Esto huele cada vez más a año 2000″. ¿Qué quiero decir con esto? Sencillo, a veces me da la impresión que estamos inflando una burbuja.

En ésta línea recomiendo leer un artículo en el blog Sysomos titulado: “Why corporate social media fails” (Por qué falla el social media corporativo).  Se pueden leer argumentos interesantes sobre la preocupante endogamia del sector mediante la cual encontramos en la blogosfera, en la “Twitteresfera” y en demás redes sociales, constantes referencias a interesantes caso de éxito de distintas empresas en los social media. Lo que nos plantean es que jamás se hace referencia a que los fracasos se producen en un porcentaje infinitamente mayor que los éxitos y que la imagen que producimos no encaja con la realidad. Con ello generamos unas falsas expectativas que no dejan de ser un factor especulativo.

Esta sensación puede crear en las empresas una falsa necesidad y una urgencia en emprender acciones en este campo sin la debida reflexión y planificación estratégica. Lo que casi sin duda les puede conducir a fracasar en su empeño.

No me extiendo, pero me gustaría que se hablase mucho más de fracaso y que eso sirviera para que todos pusiéramos los pies en el suelo y aprendiéramos de errores pasados (aunque todavía recientes). Solamente dejo algunos apuntes y me remito a recomendar el artículo.

Principales causas del fracaso de las empresas en sus acciones en social media:

1.- Falta de un plan estratégico

2.- Ausencia de una planificación táctica

3.- Carestía de los recursos adecuados

4.- No poseer las habilidades apropiadas

5.- No entender el verdadero valor del contenido

6.- No ser capaces de construir las relaciones adecuadas con sus públicos

A veces, creo, hay que hacer un poco de abogado del diablo…

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