Wikileaks o la mutación del concepto periodístico

Carl Bernstein y Bob Woodward

En el todavía no demasiado lejano año 2005, dos periodistas: Bob Woodward y Carl Bernstein (Sí, efectivamente, los autores del trabajo periodístico quizá más famoso de la historia llamado Watergate) confirmaron que Mark Felt fue la persona, la misteriosa fuente llamada “Garganta profunda”, que les facilitó los datos que provocaron la dimisión del entonces presidente de EEUU Richard Nixon en 1974.

Así se hacía eco la prensa española de la revelación de la identidad más ocultada y que los periodistas habían jurado mantener en secreto hasta la muerte de aquella fuente (muerte que tuvo lugar tres años después, en 2008).

Woodward y Bernstein recibieron por su trabajo en el periódico “The Washington Post” el Premio Pulitzer de periodismo de investigación.

Años después, otro tipo de publicación llamado Wikileaks, que si bien no responde al modelo tradicional de medio de comunicación, no deja de ser un soporte informativo que publica información procedente de fuentes (y hasta ahora que yo sepa nadie ha dicho que lo publicado no sea cierto…) desvela datos y su informante, o como tal ha sido acusado, es un tal Bradley Manning, militar norteamericano.

Julian Assange y sus redactores no han recibido nada que se pueda parecer a un Premio Pullitzer sino otra cosa que se parece más a las bíblicas plagas de Egipto.

En el primer caso, Mark Felt era el número dos en la jerarquía de una poderosa institución como el FBI y desveló información confidencial sobre algo que, digamos, no “estaba bien”. En el segundo caso, Bradley Manning, analista de inteligencia del ejercito norteamericano, hizo tres cuartas partes de lo mismo.

¿Qué diferencias hay entre ambos casos? El primero es un caso citado como ejemplo en todas las escuelas de periodismo del mundo y el segundo parece la más alta traición jamás cometida.

Seguro que habrá mucha gente que no esté de acuerdo con mi opinión, pero no veo dónde está la diferencia entre ambos casos a no ser que el concepto de periodismo de investigación haya sufrido una mutación.

Actualmente periódicos de todo el mundo, incluyendo nuestro español “El País” están publicando documentos que proceden del mismo Wikileaks. Y esos otros medios son periódicos como The Guardian, The New York Times o Le Monde. ¿Qué diferencia hay entonces entre unos y otros que haga que Amazon ya no hospede la página de Wikileaks, que Francia se plantee tomar medidas, que Paypal o VISA suspendan sus pagos y todas las demás noticias que estamos viviendo estos días en un verdadero circo mediático?

Independientemente de los problemas que con la justicia sueca tenga este buen señor Assange, que nada tienen que ver con cuestiones periodísticas, creo que estamos viviendo una situación más que preocupante en la que la publicación de determinados datos (y son muchos y en buena cantidad afectan a nuestro país) molestos para los poderes establecidos se criminalizan y se persiguen de forma realmente rabiosa.

La prensa escrita pasa por una severa crisis. En España han descendido en tirada y en ingresos publicitarios y encendido está el debate sobre su futuro tanto a nivel nacional como internacional. Por otra parte se debate también su pérdida creciente de credibilidad. Creo sinceramente que Wikileaks les ha recordado cuál es su razón de existir: informar.

Recordemos algo: Leemos en la Wikipedia, eso que John Müller, Director Adjunto de “El Mundo” define así: “Wikipedia me parece una iniciativa simpática, aunque imprecisa y muy distante de ser una verdadera enciclopedia“:

“Cuarto poder, expresión con la cual solía designarse a la prensa, en alusión a la extraordinaria influencia que ésta ejercía en los años previos a la Revolución francesa, hasta la llegada de los todavía más poderosos medios de comunicación; TV, radio, Internet, etc.

Su creación es atribuida al escritor, orador y político anglo-irlandés, muy famoso e influyente en su época, Edmund Burke (17291797)”.

Si los medios no hubieran olvidado tanto ese fundamento y no se doblegaran tanto a los conceptos de “empresa” y a partidismos olvidando, como decía, su verdadera razón de ser, quizá hubiera habido muchos más “Watergates” desde los años 70 y Wikileaks no hubiera tenido ninguna razón para existir, ¿no?

Jóvenes periodistas y la Web 2.0

La agencia Estudio de Comunicación y Servimedia han llevado a cabo el estudio “Los nuevos periodistas, la influencia de la Web 2.0 y la responsabilidad social”, que se presentó en el curso “La Responsabilidad de la Información:los Medios en el siglo XXI“.

Se realizaron 305 entrevistas válidas a estudiantes de 21 universidades españolas. El trabajo de campo abarcó todo el territorio nacional entre febrero y mayo de 2010.

¿Qué opinan nuestros futuros periodistas sobre este fenómeno del social media? ¿Cómo creen que afectará su futuro profesional? El estudio intenta responder estas incógnitas.

¿Qué páginas web 2.0 utilizan los estudiantes de periodismo?

Vemos que los datos no difieren de otros estudios que engloban ciudadanos españoles en la misma franja de edad.

Resumen sobre el uso de los estudiantes de periodismo de las herramientas de social media:

• Todos los consultados, el 100 por ciento, utilizan la Web 2.0 en alguna ocasión.

• Las redes sociales, como Tuenti o Facebook, y las plataformas para compartir contenidos, como Flickr o YouTube, encabezan las preferencias con un 33, 1 y un 22,4 por ciento, respectivamente.

• Un 80,7 por ciento se conecta a diario a redes sociales y un 37,7 por ciento a plataformas para compartir contenidos.

• El 91,5 por ciento de los entrevistados utiliza las redes sociales por motivos personales. De ellos, el 74,9 por ciento (es decir: tres de cada cuatro) sólo dan un uso personal a estas redes.

• Los blogs son las páginas más usadas por motivos profesionales (53,1 por ciento).

• Las redes sociales (Tuenti, Facebook), con un 30,2 por ciento, son el sitio preferido para divulgar una información.

A quienes respondían que utilizaban la Web 2.0 a diario se les preguntó si también utilizaban los Medios tradicionales para informarse

• El 87,4 por ciento de quienes usan a diario cualquiera de los sitios de la Web 2.0, son también usuarios diarios de Medios convencionales.

¿En qué versión usan esos medios de comunicación “tradicionales”, offline o digital?

• El 62,8 por ciento de éstos utiliza la versión directa (offline: impresa, radio, TV) de esos Medios y la versión digital (online: Web del Medio) indistintamente.

A los encuentas se les preguntó qué fuentes de información relacionadas con la Web 2.0 serían las que con más frecuencia utilizarían.

No cabe lugar a dudas sobre la influencia de la Web 2.0 en el
nuevo periodismo: un 70,8 por ciento de los estudiantes que han participado en el análisis considera esas páginas como fuente de documentación en el caso de trabajar para un Medio. A ese 70,8% se les pregunta ¿Cuáles usaría?

Los blogs son la fuente predilecta de información, sin embargo destaca un altísismo 70,2% que no sabe qué contestar.

¿Qué credibilidad se le dan los estudiantes de periodismo a lo publicado en la Red, de 0 a 5?

¿Y a lo publicado en los medios de comunicación?

• La nota media en credibilidad de los Medios convencionales es de 3,5 puntos sobre 5, mientras que la de la Red se queda en el aprobado justo (2,5 puntos).
• Las agencias de noticias, con una puntuación de 4 sobre 5, son los Medios que más credibilidad tienen en opinión de los futuros periodistas.

A la pregunta: ¿Qué influencia crees que va a tener la Web 2.0 en el periodismo del futuro?

• El 87,5% considera que la Web 2.0 tendrá mucha influencia en su futuro trabajo como periodista.

Cuando se les pregunta en qué sentido exacto cambiará su forma de trabajar en el futuro las respuestas son mucho menos concretas:

Un 23,2 por ciento piensan que cambiará el estilo y la forma de comunicar y un 21,2 por ciento que se modificará el concepto de distribución de contenidos periodísticos. El 16,8% cree que cambiará el concepto de empresa periodística y el 16,2% afirma que cambiará el propio concepto del periodismo.

Aunque el estudio es más amplio, terminamos con esta interesante pregunta: Si una información cuya fuente es una Web 2.0 es publicada en un Medio y resulta ser falsa, ¿quién crees que es responsable de la misma?

Déjo aquí un dato sobre el estudio que me parece relevante: Un 57,4 por ciento de los estudiantes se muestra partidario de dar preferencia al Medio convencional como emisor de información relevante frente a la Red.

Si alguien quiere profundizar sobre este tema, aquí dejo el informe completo.

El síndrome del periodismo del avestruz

“No escondas la cabeza bajo tierra como el avestruz” es lo que le dicen al que rehuye una situación peligrosa o no se enfrenta a un problema. Y este síndrome es lo que no dejo de percibir en muchos de mis antiguos compañeros de profesión, los periodistas, sobre la situación del social media y el estado de amor/odio a la que se ven abocados.

Últimamente he impartido algunos seminarios sobre herramientas 2.o para periodistas y, en cada ocasión, he visto cierto excepticismo en sus miradas. Incluso, en ocasiones, cierta sensación de superioridad del periodismo tradicional hacia el hecho de que, en Internet, cualquiera pueda convertirse en generador de información. Siempre les contesto con un sencillo ejemplo. Si las empresas en España y sus agencias de comunicación ya no solamente convocan medios tradicionales sino también hacen eventos para bloggers y les envían información más o menos personalizada; ese simple hecho debería hacerles reflexionar sobre el cambio que se está produciendo. También les comento que aquí la cosa va lenta pero que fuera de nuestras fronteras el asunto está más adelantado. Nada, me siguen mirando como si les hablara de una moda pasajera. El papel, eso es lo único que vale, lo demás es un juego. Parece que no quisieran ver que el panorama ha cambiado.

El próximo lunes Servimedia y Estudio de Comunicación presentan el estudio “Los nuevos periodistas, la Web 2.0 y la Responsabilidad Social”. Desgraciadamente no podré asistir, pero amablemente me han adelantado algunos matices. Para el análisis se entrevistaron 305 futuros periodistas que cursan estudios en 21 universidades españolas. Entre las conclusiones destaca que más de un 90 por ciento de los futuros periodistas usan redes sociales, casi todos (un 80,7 del total de los entrevistados) a diario. Hasta aquí normal por el segmento de edad al que pertenecen y su respuesta estandar al comportamiento del internauta español. Sin embargo el índice de credibilidad que conceden a estas páginas es notablemente inferior al que dan a los MMCC tradicionales, especialmente las agencias de noticias, que se llevan la mejor nota.

Mi pregunta es ¿por qué nuevas generaciones más afines al social media siguen saliendo de la facultad de periodismo con ese sentimiento? ¿Saben realmente cómo funciona un medio, una redacción hoy en día? ¿Saben en qué consistirá su trabajo si tienen la suerte de ser contratados? ¿Se plantean los cambios que se están produciendo en el modelo de negocio de los MMCC?

Veamos algunos datos: Leemos en PRNoticias:

“Las redes sociales se han convertido en una obsesión para los medios de Comunicación. Ya sea como moda o como estrategia de negocio lo cierto es que ya el 75% tiene perfil en Facebook y un 76% posee una cuenta en Twitter.

El estudio ‘Los medios españoles de información diaria en internet’, realizado por Vector Software Factory (Vector SF), refleja que la creciente importancia de las redes sociales como espacios que aglutinan buena parte del tráfico en internet, han llevado a los medios online a captar usuarios en este tipo de ámbitos. De hecho, ‘su participación es el principal argumento de diferenciación con las estrategias tradicionales de difusión y comercialización de la información’, indican”.

Otro dato: El nuevo motor de búsqueda de Google, Caffeine, que ya está en pruebas (generando dolor de cabeza a más de uno al cambiar resultados en búsquedas) y que ofrece una nueva visión dando mucha más fuerza al contenido generado por los usuarios y haciendo que tenga mucho más peso lo que el resto del mundo dice sobre nosotros. Esto da pie a que pensemos un rato, un rato largo…

Un último dato: Se ha presentado el Estudio sobre Periodismo Digital 2010. En el informe han colaborado un total de 774 periodistas, seleccionados entre varios soportes (periódicos, revistas, radio, TV, blogs…) de 15 países (Alemania, Bélgica, Brasil, España, Estados Unidos, Europa del Este, Italia, Países Bajos, Reino Unido y Suecia). Aunque es el tercer año que se realiza este estudio, es el primero que se hace a nivel global, ya que en las dos primeras ocasiones el estudio se centró en Europa.

Aquí dejo el estudio completo para el que quiera estudiarlo en profundidad.

Algunas conclusiones del estudio:

  • El 48% de los periodistas españoles encuestados confirman que siguen teniendo una mayor audiencia en sus canales tradicionales (formato impreso o audiovisual), aunque este porcentaje era mayor en el estudio realizado el año pasado, donde el 64 % de los periodistas confirmaban tener una mayor audiencia en sus canales tradicionales. En el estudio de 2010 un 29% de los encuestados ya solo publica online, y un 21% afirma que tiene una mayor audiencia en el formato online.
  • Los contenidos online ofrecidos por los medios encuestados son sobre todo blogs (60%) escritos por periodistas, comunidades de foros y debate, y Twitter, ambos con un 40%. También ganan cuota los formatos como la televisión online y videoclips y las aplicaciones para móviles, ambos con un 29%.
  • El punto más negativo de la encuesta llega cuando hablamos de la formación, donde el 63% de los encuestados afirma no haber recibido ningún tipo de formación para ayudarles a crear nuevas formas de contenido mediático. Solo un 27% confirma haber recibido formación sobre redacción para web.

Sinceramente considero que los periodistas más “tradicionales” en su forma de pensar deberían reflexionar seriamente sobre el fenómeno del social media más allá de que sus hijos charlen en facebook o tuenti y por ello le quiten importancia. Se trata de algo mucho más serio y profundo y que marca una tendencia social de comportamiento tanto a nivel individual como profesional y empresarial. Internet no es un enemigo, es un aliado si entienden el fenómeno y aprenden a aprovechar las oportunidades que nos brinda a todos.

Más datos sobre los directores de comunicación

La consultora de comunicación Grayling ha presentado el informe “La Imagen del Dircom. La percepción del Director de Comunicación entre los Periodistas del sector económico/financiero”, un análisis sobre los distintos aspectos que marcan las relaciones entre los periodistas especializados en información económica y los directores de comunicación españoles.

El principal titular al respecto que hemos leído afirma que somos accesibles pero poco ágiles atendiendo a los medios. Vamos a ver los motivos de esta afirmación.

Los directores de Comunicación en España son “accesibles” para más de un 66% de los encuestados:

Ante la pregunta: Por término medio, ¿En qué medida los DIRCOM de las empresas que se dirigen a Vd. son accesibles?

Leemos: Si analizamos las respuestas en función del cargo del periodista, observamos que en un 75,7% de los casos los redactores jefe consideran a los Dircom accesibles, frente al 61,3% de los redactores.

El reconocimiento sobre la accesibilidad de los Dircom aumenta entre los responsables de área en los medios informativos.

Por medios informativos, son los diarios generalistas los que mejor valoran a los Directores de Comunicación en este aspecto, mientras que un 40% de los económicos los consideran poco accesibles.

Para llevar a cabo la encuesta se ha tratado una base de datos de 559 periodistas en activo. Recibieron 90 entrevistas cumplimentadas, lo que representa el 16,1% de las enviadas. El error de la muestra es de +/-9,47% para los datos globales. Para un nivel de confianza del 95%.

Pero una cosa es ser accesibles y otra que los periodistas sientan que sus necesidades informativas han sido satisfechas. Un 55,8% opina que sus necesidades de información son “poco” o “nada” cubiertas, frente a un 44,2% que considera que son cubiertas en gran medida. La diferencia entre los insatisfechos y los satisfechos es de 11,6 puntos.

Ante la pregunta: Por término medio, ¿En qué medida los DIRCOM de las empresas que se dirigen a Vd. satisfacen sus necesidades informativas?

Leemos: Un 64,5% de los redactores no considera satisfechas sus necesidades informativas mientras que este porcentaje baja hasta el 50% en el caso de los redactores jefe.

Esta importante diferencia de opinión de casi 15 puntos parece indicar en principio, por un lado, que los periodistas con mayor experiencia pueden conseguir mejor y más información del Director de Comunicación.

En este sentido tampoco podemos obviar que muchos responsables de área tienen una relación profesional afianzada en el tiempo con el Director de Comunicación, mientras que otros apenas sí se relacionan.

Estos aspectos pueden influir en el menor grado de insatisfacción informativa.

Por último, me gustaría echar un vistazo a otro tema que me parece muy importante, la credibilidad del director de comunicación como fuente de información. En este sentido se plantea la siguiente pregunta en el informe: Por término medio, ¿En qué medida los DIRCOM de las empresas que se dirigen a Vd. son una fuente creíble?

Leemos: En cuanto a la credibilidad como fuente de información, los Dircom españoles obtienen una buena nota ya que casi el 65% de los encuestados considera a los responsables de comunicación de las empresas como una fuente de información creíble. Entre los redactores jefe o responsables de área la percepción es mucho mejor. La credibilidad de los Dircom es también mucho mayor entre los periodistas de los medios diarios que entre los de las revistas. La diferencia es superior a los 10 puntos porcentuales.

En el informe se tratan algunos aspectos más alrededor de la figura del dircom, proactividad, conocimiento del funcionamiento de los MMCC o su agilidad en la gestión. Lo mejor es dedicar un poco de tiempo a estudiar el informe completo.

El vía crucis de la prensa española

Los últimos años han sido un auténtico calvario para la prensa escrita española. Lo he comentado algunas veces, los cierres de cabeceras, los EREs con miles de periodistas en la calle y, por supuesto, los descensos tremendos por ingresos publicitarios. La prensa internacional no vive tampoco tiempos gloriosos pero parece que en España la imagen que tenemos de la situación es crítica.

Hoy leemos en PRNoticias: “La Vicepresidenta Primera de Gobierno ha anunciado la realización de un encuentro entre editores, profesionales y expertos para alcanzar posiciones comunes y poner en marcha soluciones consensuadas para enfrentar la crisis del sector”.

Vemos también cifras de pérdidas millonarias en cabeceras como ABC o EL Mundo, 60 y 30 millones de euros. O también el aumento de despidos en el sector en Madrid con porcentajes del 20%. Una verdadera calamidad.

¿Y qué hago yo escribiendo un post sobre este tema? Pues yo fuí periodista y me sigue tocando de cerca. Además como director de comunicación me afecta directamente el cambio que la prensa está sufriendo.

Pero mi opinión no versa sobre lo anteriormente dicho sino sobre lo que nadie parece decir: ¿Es España un país donde verdaderamente se lee prensa? El País, según OJD (datos de junio/julio de 2009) tiene una tirada promedio de 524.507 ejemplares, El Mundo de 408.736 ejemplares o el ABC de 343.640, por poner ejemplos. Son datos inferiores a las cabeceras de otros paises europeos, en muchos casos diferencias muy grandes. Pero ese no es problema, al fin y al cabo la tirada refleja el mercado que tenemos en este país de 46 millones de habitantes.

Y ahí tenemos el punto donde quería llegar. En mi trabajo como docente de postgrado desde hace ocho años, siempre pregunto a mis alumnos (universitarios y haciendo un master) si compran o leen prensa y qué leen. La respuesta general es que cuando pregunto en un aula de 25 alumnos quién lee la prensa a diario, la media de manos que se levanta es de tres o cuatro. Si puntualizo que no me refiero a internet, entonces las manos bajan y ha habido ocasiones que nadie ha quedado con la mano en alto. A veces luego pregunto quién, sin embargo, ve todos los días al menos el resumen de “El Gran Hermano”. Mejor me callo el resultado.

Este pequeño estudio de andar por casa lo he realizado en varias escuelas de negocio y el resultado es el mismo, incluso en alumnos cursando un master en comunicación corporativa (pone los pelos de punta porque algunos son licenciados en periodismo) ¿Qué pasa entonces?

Sigo preguntando los motivos de esa actitud y las respuestas no son mejores. No les interesa lo que se publica, siempre se habla de política y además de forma claramente partidista. Me dicen que no se creen lo que leen y que no va con ellos. Lo que veo es desinterés por la actualidad. Y eso es muy preocupante. Si esa generación sigue en sus trece ¿Qué recambio generacional de lectores tendrán nuestros periódicos? (sin entrar en consecuencias peores).

En vez de plantearnos arreglar la casa desde el tejado, deberíamos plantearnos hacerlo desde los cimientos, desde la educación en los colegios, fomentando una serie de actitudes e inquietudes distintas y en un entorno diferente. Un parche en el presente no soluciona el problema de futuro sino que prolonga una agonía. Y eso sin hablar de la influencia de Internet y las TIC en general en el modelo de negocio, por si fuera poco.

Que se lance un programa de TV sobre la “Generación Ni-Ni”: Ni estudian, ni trabajan, ni tienen ninguna inquietud de cara al futuro, un fenómeno que afecta al 15% de los jóvenes españoles. Con todos mis respetos a los profesionales de la cadena, es una vergüenza que la situación actual les haya proporcionado ese tema para hacer un reality.

¿Qué está pasando con los medios de comunicación?

Uno de mis alumnos me preguntaba qué estaba pasando con los medios de comunicación. “¿A qué te refieres?” Le pregunté. Y me respondió que no dejaba de leer noticias de reducciones de plantilla y problemas de todo tipo y que no sabía qué grado de relación tenía esto con la crisis económica. Menuda preguntita que me hizo el chaval…

Pero si es verdad que vivimos tiempos muy revueltos con los medios de comunicación, vamos a llamar, tradicionales. Las televisiones generalistas luchando con los nuevos formatos temáticos (que crecen en audiencia sin precedentes), adaptándose a la TDT y arriba y abajo con quién se fusiona con quién. El pastel publicitario anda escaso aunque la eliminación de la publicidad en RTVE añade morbo a la situación.

Las radios recientemente arremetiendo con las emisoras piratas cuando eso es algo que lleva existiendo muchos años y cuando ellas mismas eso de respetar la potencia concedida, los repetidores y demás pequeños detalles, pues ya se sabe que se hace con cierta, digamos, flexibilidad. Ahora parece que todo preocupa más que hace no mucho tiempo. ¿Por qué?

Y ya no hablemos de agencias de noticias o medios escritos. Desde la guerra en la agencia EFE, pasando por reducciones de plantilla, expedientes de regulación de empleo, desaparición de algunas cabeceras y ya miles de periodistas en las lista del paro. ¿Se trata de verdadera crisis o de una política de reducción de costes en algunos casos? No lo sé, pero ¿es que no hay ningún diario o revista que sea rentable para mantener una mínima plantilla? ¿La calidad de la información de un medio es la misma independientemente de la experiencia de sus redactores? Pensemos sobre ello. De momento el día 12 de diciembre se preveen movilizaciones de los trabajores del sector.

Los periódicos a dieta, y digo lo de dieta porque están más delgados, algunos a veces, casi anoréxicos. Los ingresos por publicidad descienden, eso está claro, y se pone en duda un modelo de negocio centenario. La crisis se ha encargado de poner sobre la mesa un problema que ya se veía venir hace años. ¿Y las ventas? Pues según los datos de octubre de la OJD la cosa no va estupenda precisamente aunque se ha ralentizado el descenso.  El País, ABC, El Mundo y la Razón han perdido 103.947 ejemplares en octubre comparados con el mismo mes del año pasado. Es una caída del 12,99% de ventas en quiosco, una pequeña ralentización si se compara con meses anteriores. En cuanto a difusión y ya incluyendo a otras cabeceras como Público, La Vanguardia y El Periódico, la caída es sólo del 5% (Fuente: PRNoticias).

Por otra parte tenemos el asunto de las versiones digitales de los diarios, ¿Los hacemos de pago o no? Teorías para todos los gustos y a nivel internacional con el telón de fondo de la lucha entre Google y Microsoft por la indexación de noticias en Internet. Y la cosa va para largo…

Y tampoco podemos olvidar las recientes denuncias públicas sobre los ofrecimientos de publireportajes por parte de medios de comunicación hacia agencias de comunicación. La verdad es que no es nuevo. Personalmente he recibido ofertas de ese tipo como dircom de la Asociación Nacional de Empresas de Internet por parte de conocidos medios escritos de tirada nacional. Si la publicidad no entra, entiendo que se busque el ingreso por otra parte aunque ello vaya en contra de la filosofía de un medio, trasparencia, objetividad e información. Sin embargo creo que es algo que debe hacernos pensar que algo está pasando, algo muy preocupante.

¿Opiniones?

¿Pagar o no pagar por leer la prensa online?

Este debate es muy viejo y ha sufrido muchos altibajos desde 1999. Ahora, en el panorama de crisis económica y de delicada situación de las empresas de comunicación, renace nuevamente. En España tenemos el caso candente de el diario El Mundo. ¿Dónde va a parar todo esto?

Las respuestas son muchas y variadas en un entorno como Internet donde el concepto de gratuidad está muy arraigado y donde existen corrientes de pensamiento que incluso consideran que ese debe ser el camino obteniendo retorno económico por otras vías. Recordemos que a principios de año tendremos el nuevo libro de Chris Anderson “Free”.

Hoy leo los resultados de dos estudios. El primero de ellos realizado gracias a datos de Nielsen por la Asociación de Editores Online en Estados Unidos. Según los datos del estudio, los internautas pasaron un 42% de su tiempo online en portales de contenido, un 13% en web de comercio online y un 13% en redes sociales o páginas para comunicarse, mientras que el tiempo que se dedica a las búsquedas alcanza el 5%.

“En un año ha habido un giro desde las comunicaciones hacia el contenido, donde éste es la guía para la mayoría de las personas no sólo en la cuota sino en la cantidad de tiempo que gasta”, afirma Pam Horan, presidente de la OPA. “La caída en las comunicaciones ha venido acompañada de un incremento de estos portales”.

Fuente: MarketingDirecto.com

El segundo, un estudio de Harris Interactive, que reveló que introducir el pago para el acceso a los contenidos en internet puede llevar a los internautas a buscar otras fuentes gratuitas. Un 75% de los lectores buscaría un medio alternativo sin coste.

Sólo un 5% de los encuestados afirmó que continuaría siendo fiel a sus medios preferidos, algo que según los autores del informe no compensaría las pérdidas de anunciantes de los editores al disminuir el universo de visitas gratuitas.

Andrew Freeman, consultor de Harris Interactive, dijo que los consumidores siempre eligen las alternativas gratuitas antes que las de pago, un hecho que podría afectar a los medios que están apostando por cobrar por sus ediciones online.

Fuente: MarketingDirecto.com

Mientras tanto el “Rey de Internet”, Google, mira la batalla. Eric Schmidt, consejero delegado de Google se ha mostrado contrario a este modelo de negocio (contenidos de pago) ya que considera que será difícil lograr ingresos.

Pero después de que la industria editorial estadounidense criticara severamente a Google por ofrecer el servicio gratuito de noticias (Google News), el buscador más grande del mundo contrataca al proponer una plataforma de pago por los contenidos de los periódicos en Internet. Para ello ha convocado a la Asociación de Editores de Periódicos, la NAA. De concretarse la propuesta, Google competiría directamente con Journalism Online que ha anunciado que se encuentra en negociaciones con más de 500 periódicos para ofrecer el mismo servicio.

Fuente: Expansión.com

El escenario es convulso. Crisis económica, crisis de inversión publicitaria, ERE’s en medios de comunicación día sí, día no, y lo que parece peor, una crisis de modelo de negocio.

¿Es el internauta español tendente a pagar por contenidos online?

La vida está llena de sorpresas y los expertos en marketing dicen que los consumidores actúan por impulsos dificilmente comprensibles en el fondo, pero sí que sería una gran sorpresa si en España un diario online consigue que un modelo de pago triunfe en estos momentos.

Bloggers y publicidad. El debate está servido

En los últimos meses se ha planteado un serio debate en Estados Unidos sobre cómo debe ser la relación entre las empresas y los bloggers. ¿Puede un blogger recibir apoyo económico de una empresa por escribir sobre ellos? La cosa ha llegado más allá e incluso ya se está hablando de regulación.

La Federal Trade Commission se plantea ampliar sus guías sobre “Endorsement” e incluir a los bloggers. ¿Qué es eso del endorsement?

Wikipedia: Endorsement es una actividad de marketing muy cercana al patrocinio. Es una actividad creciente que llevan a cabo sobre todo las marcas de ropa y complementos deportivos. La empresa contrata los servicios de un deportista de élite para servir de “maniquí en vida” de sus productos. El deportista se compromete a llevar productos de esa marca en las situaciones pactadas en el contrato. Tambien es frecuente el uso del Endorsement en el mundo de la música, por ejemplo, un artista firma contratos con marcas de instrumentos musicales que luego usara para asi dar la publicidad. Lo más normal es que ambas partes firmen otras vinculaciones publicitarias (grabación de anuncios publicitarios, reportajes fotográficos para publicidad gráfica, etc.).

La cuestión es que se están investigando casos donde el blogger no indica en ningún momento haber recibido dinero, por lo que sus comentarios aparentan absolutamente expontáneos y sinceros. Ya se sabe la efectividad que puede tener una opinión independiente en una decisión de compra. Este es el corazón del dilema ¿Decir o no decir? ¿Confesar que estamos hablando de publicidad o no decirlo?

Ya hemos tocado este tema con anterioridad. Mi opinión es clara al respecto. Una cosa es informar y otra muy diferente hacer publicidad encubierta. Si un blogger recibe dinero por hacer un comentario positivo, entonces hablanos claramente de publicidad. No se puede abusar de la buena voluntad del lector y meterle un “gol”.

Otra cosa es que un blogger reciba gratuitamente por parte de una empresa un producto para su evaluación sin tener poder sobre los posteriores comentarios. En este caso se estaría tratando al blogger en igualdad de condiciones frente a los periodistas (caso habitual en periodistas especializados en música, videojuegos, etc). Aún así, en mi modesta opinión, y para perseguir siempre la transparencia, el blogger debería decir que ha recibido un ejemplar del producto.

Este punto concreto está generando una dura polémica ya que también se pretende regular en ese terreno. Abogados de grandes corporaciones acusan a la Federal Trade Commission de no entender el medio ni las diferencias entre una situación y la otra.

El debate está servido.

Fuente: New York Times

Paciencia y templanza para ejercer de Dircom

El ejercicio del trabajo como director de comunicación ni es una ciencia exacta ni tampoco es posible tener todo controlado al 100% en todas las ocasiones. Por estos y otros muchos motivos es necesario tener paciencia y aplicar la templanza cuando la situación lo requiere.

Uno de nuestros papeles es disponer de portavoces adecuados en nuestras empresas o instituciones, enseñando, entre otras cosas, a no perder jamás los papeles ante los medios de comunicación.

Estas claves de nuestro trabajo son fundamentales aunque en ocasiones nos encontremos en situaciones en las que desearíamos echar la mano al cuello a más de uno, de los de nuestra propia empresa por no hacer lo planeado, o a los ajenos por buscar siempre el enfoque más sangrante.

Y una de esas situaciones se ha producido con el director de comunicación del ministro de trabajo, D. Celestino Corbacho, Manel Fran i Trenchs, cuando un periodista ha lanzado una pregunta al ministro que su dircom no ha considerado apropiada.

No voy a entrar en valoraciones. Se trata simplemente de demostrar una reacción humana que un director de comunicación no debe tener, siempre hay que mantener el control por dura que sea la situación. Ese es nuestro trabajo.

Cada año los alumnos preguntan qué deben hacer en una situación delicada en la que un periodista nos pone en un aprieto. Sirva este caso para enseñar lo que nunca debe hacer un responsable de comunicación.

El caso es el siguiente:

“28 de julio. Celestino Corbacho, Ministro de Trabajo del Gobierno de España, comparece ante los medios. Prácticamente al mismo tiempo, Gerardo Díaz Ferrán, Presidente de la CEOE, efectuaba unas declaraciones en las que invitaba al gobierno y demás actores a retomar el diálogo social a partir de septiembre.

La noticia estaba ahí, y un periodista de TVE, aprovechando la presencia del máximo interlocutor estatal en la materia, aprovechó para preguntarle acerca de las declaraciones del presidente de los empresarios. La rueda de prensa había terminado pero Corbacho contestó…pero su Dircom (Manel Fran i Trenchs) se encara con el profesional y le increpa que el turno de preguntas había terminado e incluso llega a amenazarle con vetar su presencia en el ministerio”.

Fuente: PRNoticias

Volvemos a la carga con la RSC

Hemos hablamo mucho últimamente sobre RSC. Bueno, en realidad sobre cómo enfocar la RSC desde la comunicación: ¿RSC entendido como elemento estratégico real o como herramienta de comunicación y mejora de nuestra reputación?

Estudio de Comunicación y Servimedia acaban de publicar un informe: ‘Cómo valoran la RSC y el periodismo social los medios y los periodistas españoles’.

Leemos en los medios: El 85% de los periodistas considera que en el medio dónde trabajan no se respeta adecuadamente la RSC en sus noticias. De este 85% que ve imprescindible que los medios informen sobre las RSC, el 68% reconoce que la cobertura que los medios prestan a la RSC “no es la adecuada”. Además, el 63,2% de los periodistas entrevistados considera que las empresas deben acometer acciones de RSC aunque no las comuniquen, ya que consideran que su fin último no debe ser la comunicación. (Fuente: PRNoticias)

En este estudio podemos obtener información interesante que nos hace ver la opinión de los periodistas que son, al fin y al cabo, los agentes transmisores de la información que deseamos transmitir a nuestros públicos. En el estudio se plantea la siguiente pregunta: ¿Está de acuerdo con la expresión “si no se puede comunicar no merece la pena acometer acciones de RSC”?

rscEn este gráfico de la izquierda podemos observar los porcentajes de respuesta. Mayoritariamente los periodistas responden que no están de acuerdo con la afirmación. Pero podemos desglosar cada respuesta y vemos en el estudio esa división y las explicaciones de cada grupo de opinión:

rsc2

 

 

 

Los resultados son curiosos ya que las opiniones representan ciertamente el debate que la RSC todavía plantea en muchos círculos. Cuando, por ejemplo, pregunto a mis alumnos en clase sobre este tema, la respuesta generalizada va encaminada a coincidir con el 18,8% que afirma que “lo que no se cuenta no beneficia a la imagen”.

Evidentemente la RSC se percibe como una herramienta reputacional y, en esa línea, comentamos en Dircom que debe ser gestionada por el departamento de comunicación. Ya publicamos en este blog el debate surgido en la presentación del anuario de comunicación sobre este mismo tema. La realidad, hoy en día, parece incontestable.

Aconsejo echar un buen vistazo al estudio ya que sigue profundizando y aporta ideas interesantes sobre cómo se da cobertura informativa a la RSC, valoraciones de colectivos, credibilidad de las fuentes, etc.

Informe completo