¿Es o no es Internet un medio de comunicación social?

Está visto que no podemos terminar el año en paz. Ahora presenciamos la sentencia del titular del Juzgado de lo Penal número 16 de Madrid, Ricardo Rodríguez Fernández. Este juez ha condenado a un año y nueve meses de prisión a dos directivos de la Cadena Ser, a quienes inhabilita para dirigir medios de comunicación y ejercer el periodismo durante el cumplimiento de la pena. Según leemos en la web de RTVE: El juez considera que la acción de los acusados constituye  un delito de revelación de secretos tipificado en el artículo 197 del  Código Penal, argumentando que “ordenasen los acusados la publicación  de la mentada lista en la página web de la Cadena SER (Cadenaser.com)  o la cediesen para su publicación, lo cierto es que se trata de una  cesión universal por cuanto tiene acceso a la citada información todo el que la quiera ver; esto es, es libre”

No interesa hablar del caso concreto (con perdón de los inculpados), ni de sus posibles interpretaciones políticas (que de eso ya se encargan los políticos) sino de la sentencia y algo muy concreto que esta afirma: “la protección constitucional al derecho a la información se refiere a los medios de comunicación social -televisión, radio o prensa escrita-, pero debe matizarse, que Internet, no es un medio de comunicación social en sentido estricto, sino universal”.

¿Qué es entonces un medio de comunicación social?

Recordando mi paso por la facultad de Ciencias de la Información, los medios de comunicación social o medios de comunicación de masas, llamados “Mass Media”, eran el origen de la cultura de masas ayudando a la homogeneidad de la sociedad, generando nuevas tendencias, favoreciendo el intercambio de ideas, etc. Aquello que nos enseñaban de la “Aldea Global” de Marshall McLuhan. Efectivamente nos enseñaron que eran la Televisión, la Radio, la Prensa y…. un fenómeno, entonces naciente, que encarnaba el futuro de la comunicación: INTERNET.

Si, según esta sentencia, Internet no es un medio de comunicación social… ¿No lo son entonces la ediciones digitales de periódicos como El Mundo, El País, El ABC, La Razón, La Vanguardia, etc. ¿Qué son entonces los periódicos netamente digitales como Libertad Digital, La Información o el reciente Factual y tantos otros?

La cuestión pincipal no es, como mucha gente discute, la divulgación o no de secretos o el ataque o no a la libertad de información (esos aspectos siempre pueden matizarse y discutirse hasta el infinito), sino la muy, digamos, curiosa y muy particular definición que el magistrado hace de un medio de comunicación social y la exclusión de Internet de esa definición. Y en eso no hay debate posible, está escrito en un sentencia. Creamos una nueva “clase”, el medio de comunicación universal. Una entelequia qué puede dar pie a futura interpretaciones del uso de Internet que, por lo menos a mi, me ponen los pelos de punta.

Entonces, si Internet es un medio de comunicación universal ¿Qué normas debe cumplir, qué límites tiene su uso, qué leyes amparan esa actividad?  ¿No sería lógico ahora diseñar una nueva legislación que regule los supuestos medios de comunicación universal?

¿Qué es entonces un medio de comunicación universal?

¿Cómo acotamos esta nueva “clase”?. Podemos basarnos en su cobertura potencial, es decir, algo publicado en Internet puede ser visto o leído en cualquier parte del mundo (siempre que se disponga de conexión). ¿Es entonces la televisión por satélite un medio de comunicación universal?. ¿O se trata de la durabilidad de la información? Es decir, que algo publicado en la Red permanece allí de forma permanente (supuestamente). ¿Son entonces los libros susceptibles de ser un medio de comunicación universal?

Personalmente creo que esto que estamos viviendo es una muestra más de la falta de comprensión del fenómeno de Internet. Tenemos una visión realmente equivocada de la evolución de las tecnologías de la información y del obvio efecto que producen en los usos y costumbres sociales, en los modelos de negocio, en el comportamiento del consumidor, en los formatos publicitarios, en la legislación, etc. No paramos de hablar del 2.0 o del social media y ahora va y resulta que Internet no es un medio de comunicación social. No entiendo nada.

Por desgracia, desaparece Soitu.es

Desaparece un medio de comunicación online, una apuesta moderna, diferente y muy interesante.  Se podrían decir muchas cosas, pero es difícil decirlas mejor que Gumersindo Lafuente en su artículo de despedida. Hay que leerlo con atención porque tiene afirmaciones muy a tener en cuenta. Vaya desde aquí este pequeño homenaje:

“27 de diciembre de 2007, Benazir Bhutto muere acribillada a balazos tras un mitin en Rawalpindi. Pakistán pierde de manera dramática a una mujer que peleaba por ser su presidenta; el mundo entero vive pendiente de lo que ocurre en uno de los lugares más tensos del planeta. Justo ese día, soitu.es se estrenaba en la Red. Nacía con la energía necesaria para convertirse en un sitio de información útil, independiente, participativo y diferente. Sólo 22 meses después el mundo ha cambiado y soitu se tiene que despedir hoy de sus lectores.

La muerte de Bhutto, con todo su dramatismo, quedó rápidamente eclipsada por el huracán de la crisis económica mundial. Las bases financieras sobre las que estaba edificado el crecimiento desaforado de los últimos quince años eran tan endebles como un castillo de naipes y miles de empresas y millones de puestos de trabajo se han esfumado en muy poco tiempo.

De la seguridad y el optimismo pasamos en un instante a vivir en la ansiedad y la incertidumbre. Y en soitu hemos ido contando todos estos cambios con nuestra mirada particular, intentando explicar los grandes acontecimientos sin olvidarnos de esos otros asuntos más cercanos pero igual de importantes para nuestras vidas. A pesar de las convulsiones nuestro proyecto periodístico fue evolucionando con rapidez desde el primer día. Queríamos contar historias de otra manera, utilizando a fondo las oportunidades de la Red. Estábamos convencidos (y lo seguimos estando, quizá hoy más que nunca) de que el valor de los periodistas en este nuevo escenario tecnológico permanece pero debe cambiar radicalmente su forma de trabajar.

Todos hemos visto en estos meses cómo uno de los sectores más afectados por la crisis es el de la industria de los medios. Ya llevaba herida muchos años, ocultos sus males por el brillo pasajero de la burbuja económica, pero sufriendo en su estructura las consecuencias de su inadaptación al ecosistema de la Red. Ni en el ámbito del periodismo ni en el de la publicidad ni en el de su organización empresarial las grandes compañías de comunicación han tomado la iniciativa en Internet, y así han surgido en ese camino nuevos actores que ocupaban su espacio.

Nosotros hemos buscado permanentemente otras rutas. Siempre utilizando de manera intensiva tecnología de diseño propio, creando productos innovadores que fuesen abriendo brecha en un océano de incertidumbres. Así nació soitu y todos sus hermanos. El Selector de noticias, los widgets, las herramientas para hacer gráficos o seleccionar tags de manera automática y, por último, utoi.es. Apenas con unas semanas de vida, utoi es nuestra manera de interpretar las redes sociales con enfoque periodístico. Estamos convencidos de que una parte importante del futuro de nuestro oficio está en la conversación con los lectores y utoi es nuestra vía de profundización en ese terreno.

En estos meses intensos, en los que la actualidad nos ha llevado por caminos nunca antes recorridos, en los que hemos visto desplomarse la economía pero también cómo EEUU elegía a su primer presidente negro y Obama se convertía en la gran esperanza global, además de trabajar mucho hemos tenido la inmensa fortuna de poder hacerlo con un equipo de redactores y colaboradores extraordinario. Y, por supuesto, con el apoyo creciente de una comunidad de lectores crítica, inteligente y entusiasmada con la participación. Y de un buen puñado de anunciantes que supieron valorar la diferencia.

También contamos desde el principio con el apoyo de nuestro accionista de referencia, BBVA, al que tenemos que agradecer que hiciese posible este sueño, a pesar de que en los últimos meses no hayamos sabido convencerles de que los proyectos que nacen en sectores inmaduros y crecen en momentos de turbulencias necesitan paciencia para encontrar su sitio.

Y tampoco nos podemos olvidar de los reconocimientos que soitu ha cosechado en su breve pero intensa historia. Dos premios de la Online News Association, la entrada en la exposición permanente del News Museum de Washington, varios galardones del capítulo español de la SNDE. En fin, gracias a todos. No sabemos qué nos encontraremos en el futuro, pero lo miramos de frente, con la ilusión de que hay muchas cosas por hacer y muchas buenas historias que contar. Y de alguna manera, las seguiremos contando en la Red”.

Fuente: Soitu.es

¡Hasta siempre!

Manifiesto de Internet

Circula por la red este “Manifiesto de Internet”. Documento creado por bloggeros alemanes en el que desarrollan 17 puntos sobre periodismo en Internet. Sus planteamientos son interesantes y merece la pena que se haga una lectura.

Manifiesto de Internet

1. Internet es diferente.

Internet genera diferentes esferas públicas, diferentes términos de comercio y diferentes habilidades culturales. Los medios deben adaptar sus métodos de trabajo a la realidad tecnológica actual en lugar de ignorarla o desafiarla. Es su deber desarrollar la mejor forma de periodismo posible basada en la tecnología disponible. Esto incluye productos y métodos periodísticos nuevos.

2. Internet es un imperio de medios tamaño bolsillo.

La web reacomoda las estructuras de medios ya existentes trascendiendo sus antiguas fronteras y oligopolios. La publicación y diseminación de los contenidos de medios han dejado de estar atados a grandes inversiones. La autoconcepción del periodismo está —afortunadamente— siendo privada de su función de centinela. Todo lo que nos queda es la calidad periodística a través de la cual el periodismo se diferencia de la mera publicación.

3. Internet es nuestra sociedad, es la Internet.

Las plataformas basadas en la web como las redes sociales, Wikipedia o YouTube se han vuelto parte de la vida cotidiana de la mayoría de las personas del mundo occidental. Éstas son tan accesibles como el teléfono o la televisión. Si las empresas de medios quieren seguir existiendo, deben entender el universo conjunto de los usuarios actuales y abrazar sus formas de comunicación. Esto incluye formas básicas de comunicación social: escuchar y responder, también conocido como diálogo.

4. La libertad de Internet es inviolable.

La arquitectura abierta de la Internet constituye la ley IT básica de una sociedad que se comunica digitalmente y, consecuentemente, del periodismo. No puede ser modificada por el mero propósito de proteger los intereses comerciales o políticos frecuentemente escondidos detrás de la ficción del interés público. Sin importar cómo esté hecho, bloquear el acceso a Internet pone en peligro la libre circulación de la información y corrompe nuestro derecho fundamental a decidir nuestro propio nivel de información.

5. Internet es la victoria de la información.

Por causa de una tecnología insuficiente, las empresas periodísticas, los centros de investigación, las instituciones públicas y otras organizaciones han sido las encargadas de compilar y clasificar la información mundial hasta ahora. Hoy en día cada ciudadano puede montar su propio filtro personal de noticias mientras que los motores de búsqueda explotan la abundancia de información con una magnitud nunca antes vista. Los individuos ahora pueden informarse mejor que nunca.

6. Internet cambia, perfecciona, al periodismo.

Gracias a la Internet, el periodismo puede cumplir con su rol social-educativo de una nueva manera. Esto incluye presentar la información como un proceso continuo y de cambio constante; la confiscación de la inalterabilidad de la prensa es un beneficio. Aquellos que quieran sobrevivir en este nuevo mundo de información necesitan de un idealismo rejuvenecido, con nuevas ideas periodísticas y un sentido de placer al explotar este nuevo potencial.

7. La red requiere establecer contactos.

Los enlaces son conexiones. Nos conocemos a través de enlaces. Aquellos que no los usan se excluyen a sí mismos del discurso social. Esto también aplica para los sitios web de los medios tradicionales.

8. Recompensa de enlaces, adorno de menciones.

Los motores de búsqueda y los agregadores facilitan el periodismo de calidad: elevan el hallazgo de contenido excepcional sobre una base a largo plazo y por lo tanto son una parte integral de la nueva esfera pública conectada. Las referencias a través de enlaces y menciones —especialmente aquellas hechas sin ningún consentimiento o siquiera remuneración de su creador—hacen, en primer lugar, posible la cultura misma del discurso social conectado. Ellos son, en todos los casos, dignos de protección.

9. Internet es la nueva sede del discurso político.

La democracia prospera con la participación y la libertad de información. Transferir la discusión política desde los medios tradicionales hacia la Internet y expandirse en ésta discusión involucrando la participación activa del público es una de las nuevas tareas del periodismo.

10. Hoy la libertad de prensa significa libertad de opinión.

El artículo 5 de la Constitución Alemana no comprende derechos de protección para profesiones o modelos de negocio técnicamente tradicionales. La Internet invalida los límites tecnológicos entre el amateur y el profesional. Esta es la razón por la que el privilegio de la libertad de prensa debe aplicar para cualquiera que desee contribuir al cumplimiento de las obligaciones periodísticas. Cualitativamente hablando, no debería existir diferencia alguna entre periodismo remunerado y no remunerado, sino entre periodismo bueno y periodismo malo.

11. Más es más – nunca la información es demasiada.

Había una vez instituciones tales como la Iglesia que priorizaban el poder por encima de la conciencia personal y alertaban sobre un flujo de información sin filtros cuando la imprenta fue inventada. Por otro lado estaban los panfleteros, enciclopedistas y periodistas que probaron que más información conduce a más libertad, tanto para el individuo como para la sociedad en su conjunto. Al día de hoy, nada ha cambiado al respecto.

12. La tradición no es un modelo de negocios.

Se puede hacer dinero en Internet con contenido periodístico. Existen muchos ejemplos de esto actualmente. Sin embargo, a causa de que la Internet es altamente competitiva, los modelos de negocio tienen que ser adaptados a la estructura de  la red. Nadie debería intentar fugarse de esta adaptación esencial diseñando políticas destinadas a preservar el status quo. El periodismo necesita abrir competencias para las mejores soluciones de refinanciación en la red, junto con el coraje de invertir en la implementación multifacética de estas soluciones.

13. El Copyright se vuelve un deber cívico en la Internet.

El derecho de reproducción es la piedra angular fundamental de la organización informacional en la Internet. Los derechos de los creadores para decidir el tipo y ámbito de diseminación de sus contenidos también son válidos en la red. Al mismo tiempo, el copyright no deberá ser abusado como una palanca para salvaguardar mecanismos de abastecimiento obsoletos y aislar nuevos modelos de distribución o programas de licencias. La propiedad acarrea obligaciones.

14. Internet posee variadas divisas.

Los servicios periodísticos en línea financiados a través de anuncios ofrecen contenido a cambio del “efecto-tirón”. El tiempo de un lector, espectador u oyente es valorable. En la industria del periodismo, esta correlación siempre ha sido uno de los principios fundamentales de la financiación. Otras formas de refinanciación que son periodísticamente justificables necesitan ser forjadas y evaluadas.

15. Lo que está en la red se queda en la red.

La Internet está elevando al periodismo a un nuevo nivel cualitativo. Texto, sonido e imágenes en línea ya no tienen que ser transitorios. Permanecen recuperables, y por consiguiente construyen un archivo de historia contemporánea. El periodismo debe tomar el desarrollo de la información, su interpretación y errores en consideración, por ej., debe admitir estos errores y corregirlos de una manera transparente.

16. La calidad permanece como la cualidad más importante.

La Internet desacredita los productos homogéneos en masa. Sólo aquellos que sobresalen, son creíbles y excepcionales conseguirán una audiencia estable a largo plazo. Las demandas de los usuarios se han incrementado. El periodismo debe satisfacerlas y acatar sus propios principios formulados.

17. Todos para todos.

La web constituye una infraestructura para el intercambio social superior a la de los medios masivos de comunicación del siglo 20: cuando entra en duda, la “generación Wikipedia” es capaz de valorar la credibilidad de una fuente, rastrear noticias hasta la fuente original, investigarla, chequearla y evaluarla —solos o como parte de un esfuerzo grupal. Los periodistas que desdeñan esto y no están dispuestos a respetar estas habilidades no serán tomados en serio por estos internautas. La Internet hace posible comunicarse directamente con aquellos alguna vez conocidos como destinatarios —lectores, oyentes y espectadores—y sacar provecho de su conocimiento. No son los periodistas sabelotodos los que están en demanda, sino aquellos que comunican e investigan.

www.internet-manifest.de