Uso del crowdsourcing y los social media en responsabilidad social corporativa

¿Cómo se usan los social media y el crowdsourcing en relación con nuestras acciones de responsabilidad social corporativa? Para intentar aportar algunos datos en respuesta a esa pregunta vamos a echar un vistazo al estudio “Crowdsouncing & Social Media in CSR” de la consultora Weber Shandwick. El estudio analiza las respuestas de ejecutivos de empresas pertenecientes al Forbes Global 2000.

El primer paso es saber en qué porcentajes se usan las técnicas de crowdsouncing y si se consideran beneficiosas para las empresas. El 55% afirma haber usado estos sistemas y, de ellos, un amplio 95% lo considera valioso.

¿Cuáles son esos valores que aporta el uso del crowdsourcing? Un 36% considera que se muestran nuevas perspectivas y diversidad de opiniones, un 25% que es la forma de construir relaciones y compromiso con las audiencias y un 22% que incita a los clientes a ser participativos de maneras no tradicionales.

Ahora le toca el turno a los medios sociales. ¿Usan las empresas los social media en sus acciones de responsabilidad social corporativa? Un 73% responde afirmativamente aunque solamente un 13% los utiliza de forma intensiva.

El estudio profundiza en las herramientas más utilizadas en este campo. Entre las redes sociales es Facebook la más usada, con un 60%, los blogs (60%),  LinkedIn (58%), Twitter (46%) y Foursquare con un 44%.

¿Cuáles son los valores que aporta el uso del social media en los planes de RSC? El 38% opina que se crean oportunidades para las empresas de llegar a un público amplio y diverso y el 29% que permite conectar directamente con los clientes de forma eficiente y económica.

El estudio ofrece algunos datos más que merece la pena ver, por ejemplo el impacto en medios de comunicación del uso del social media en las acciones de RSC. Así que el que quiera saber más aquí tiene el resumen del estudio.

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¿Qué opinan las empresas y directivos de la RSC?

Siempre estamos a vueltas con la RSC y si las empresas verdaderamente valoran esa actividad o sencillamente utilizan esas acciones como método de promoción o notoriedad a través de sus departamentos de comunicación. Realmente la RSC debe implicar una nueva forma de entender la empresa y el propio management ¿Es así?

La Fundación Adecco acaba de publicar un estudio que quiere dar respuesta a alguna de estas preguntas: El “1er Estudio de Directivos y RC”. Al inicio del estudio podemos leer:

“Desde que comenzó la crisis económica, se han postulado dos teorías diferenciadas en torno a la Responsabilidad Corporativa. La primera, cada vez más extinguida, defiende que la RC es hija de la bonanza económica y que sólo está al alcance de las cuentas de resultados más saneadas, con lo que podría llegar a su fin o recortarse significativamente en tiempos de crisis. La segunda, mucho más extendida y aceptada, es que la RC es precisamente la mejor respuesta en tiempos difíciles y el único camino para que una empresa sea sostenible y perdure en el tiempo. Al fin y al cabo, el desplome económico se produjo, entre otras cuestiones, por la búsqueda del beneficio exagerado a corto plazo y la irresponsabilidad de algunos decisores”.

El estudio se ha llevado a cabo sobre una encuesta a 120 altos mandos de compañías de todos los sectores, obteniendo la conclusión de que la gran mayoría (88,3%) se decanta por la segunda teoría y cree que la RC es un elemento esencial en la empresa del siglo XXI, pero sin embargo, un 31,3% reconoce que en su empresa no se presta la atención suficiente a las acciones de Responsabilidad Corporativa.

Los directivos distinguen perfectamente lo que son acciones de responsabilidad social corporativa de otro tipos de acciones sociales, filantrópicas, etc, de manera que la falta de desarrollo en sus empresas de este tipo de actividades es debida a una serie de obstáculos o frenos. ¿Cuáles son esos frenos?

Los principales, están relacionados con la falta de recursos económicos (90%) y la insuficiente implicación del Comité de dirección (80%), que inmerso en la vorágine diaria y en la resolución de problemas urgentes, ve muy difícil dedicar el tiempo necesario a estructurar la RC. Por detrás, destacan otros obstáculos como la escasa comunicación interna/dificultad para coordinar recursos (70%), y el desconocimiento (opción elegida por el 60% de los encuestados).

Especialmente interesante es saber la respuesta que se ofrece a esta pregunta: ¿Por qué una empresa debe ser responsable?

Aunque para la mayoría (65,3%) es una cuestión de principios y de ética, un 22,2% defiende que su principal función es generar reputación externa y publicidad. Para un 12,5%, la RC es un elemento diferenciador que aporta un valor con respecto a los competidores directos.

Para terminar dejamos dos preguntas y sus respuestas: ¿Estamos hablando de una cortina de humo? ¿Se pierde el foco de la empresa con estas acciones?

El 12,5% está completamente de acuerdo, o de acuerdo, con la afirmación de que “la RC es un cortina de humo para desviar la atención de otros problemas más relevantes”. En la misma línea, un 9,7% defiende la opinión de que “es una pérdida de dinero, tiempo y foco en lo verdaderamente importante”.

El estudio plantea y responde algunas cuestiones más, así que aquí queda un resumen para el que tenga más curiosidad.

El síndrome del periodismo del avestruz

“No escondas la cabeza bajo tierra como el avestruz” es lo que le dicen al que rehuye una situación peligrosa o no se enfrenta a un problema. Y este síndrome es lo que no dejo de percibir en muchos de mis antiguos compañeros de profesión, los periodistas, sobre la situación del social media y el estado de amor/odio a la que se ven abocados.

Últimamente he impartido algunos seminarios sobre herramientas 2.o para periodistas y, en cada ocasión, he visto cierto excepticismo en sus miradas. Incluso, en ocasiones, cierta sensación de superioridad del periodismo tradicional hacia el hecho de que, en Internet, cualquiera pueda convertirse en generador de información. Siempre les contesto con un sencillo ejemplo. Si las empresas en España y sus agencias de comunicación ya no solamente convocan medios tradicionales sino también hacen eventos para bloggers y les envían información más o menos personalizada; ese simple hecho debería hacerles reflexionar sobre el cambio que se está produciendo. También les comento que aquí la cosa va lenta pero que fuera de nuestras fronteras el asunto está más adelantado. Nada, me siguen mirando como si les hablara de una moda pasajera. El papel, eso es lo único que vale, lo demás es un juego. Parece que no quisieran ver que el panorama ha cambiado.

El próximo lunes Servimedia y Estudio de Comunicación presentan el estudio “Los nuevos periodistas, la Web 2.0 y la Responsabilidad Social”. Desgraciadamente no podré asistir, pero amablemente me han adelantado algunos matices. Para el análisis se entrevistaron 305 futuros periodistas que cursan estudios en 21 universidades españolas. Entre las conclusiones destaca que más de un 90 por ciento de los futuros periodistas usan redes sociales, casi todos (un 80,7 del total de los entrevistados) a diario. Hasta aquí normal por el segmento de edad al que pertenecen y su respuesta estandar al comportamiento del internauta español. Sin embargo el índice de credibilidad que conceden a estas páginas es notablemente inferior al que dan a los MMCC tradicionales, especialmente las agencias de noticias, que se llevan la mejor nota.

Mi pregunta es ¿por qué nuevas generaciones más afines al social media siguen saliendo de la facultad de periodismo con ese sentimiento? ¿Saben realmente cómo funciona un medio, una redacción hoy en día? ¿Saben en qué consistirá su trabajo si tienen la suerte de ser contratados? ¿Se plantean los cambios que se están produciendo en el modelo de negocio de los MMCC?

Veamos algunos datos: Leemos en PRNoticias:

“Las redes sociales se han convertido en una obsesión para los medios de Comunicación. Ya sea como moda o como estrategia de negocio lo cierto es que ya el 75% tiene perfil en Facebook y un 76% posee una cuenta en Twitter.

El estudio ‘Los medios españoles de información diaria en internet’, realizado por Vector Software Factory (Vector SF), refleja que la creciente importancia de las redes sociales como espacios que aglutinan buena parte del tráfico en internet, han llevado a los medios online a captar usuarios en este tipo de ámbitos. De hecho, ‘su participación es el principal argumento de diferenciación con las estrategias tradicionales de difusión y comercialización de la información’, indican”.

Otro dato: El nuevo motor de búsqueda de Google, Caffeine, que ya está en pruebas (generando dolor de cabeza a más de uno al cambiar resultados en búsquedas) y que ofrece una nueva visión dando mucha más fuerza al contenido generado por los usuarios y haciendo que tenga mucho más peso lo que el resto del mundo dice sobre nosotros. Esto da pie a que pensemos un rato, un rato largo…

Un último dato: Se ha presentado el Estudio sobre Periodismo Digital 2010. En el informe han colaborado un total de 774 periodistas, seleccionados entre varios soportes (periódicos, revistas, radio, TV, blogs…) de 15 países (Alemania, Bélgica, Brasil, España, Estados Unidos, Europa del Este, Italia, Países Bajos, Reino Unido y Suecia). Aunque es el tercer año que se realiza este estudio, es el primero que se hace a nivel global, ya que en las dos primeras ocasiones el estudio se centró en Europa.

Aquí dejo el estudio completo para el que quiera estudiarlo en profundidad.

Algunas conclusiones del estudio:

  • El 48% de los periodistas españoles encuestados confirman que siguen teniendo una mayor audiencia en sus canales tradicionales (formato impreso o audiovisual), aunque este porcentaje era mayor en el estudio realizado el año pasado, donde el 64 % de los periodistas confirmaban tener una mayor audiencia en sus canales tradicionales. En el estudio de 2010 un 29% de los encuestados ya solo publica online, y un 21% afirma que tiene una mayor audiencia en el formato online.
  • Los contenidos online ofrecidos por los medios encuestados son sobre todo blogs (60%) escritos por periodistas, comunidades de foros y debate, y Twitter, ambos con un 40%. También ganan cuota los formatos como la televisión online y videoclips y las aplicaciones para móviles, ambos con un 29%.
  • El punto más negativo de la encuesta llega cuando hablamos de la formación, donde el 63% de los encuestados afirma no haber recibido ningún tipo de formación para ayudarles a crear nuevas formas de contenido mediático. Solo un 27% confirma haber recibido formación sobre redacción para web.

Sinceramente considero que los periodistas más “tradicionales” en su forma de pensar deberían reflexionar seriamente sobre el fenómeno del social media más allá de que sus hijos charlen en facebook o tuenti y por ello le quiten importancia. Se trata de algo mucho más serio y profundo y que marca una tendencia social de comportamiento tanto a nivel individual como profesional y empresarial. Internet no es un enemigo, es un aliado si entienden el fenómeno y aprenden a aprovechar las oportunidades que nos brinda a todos.

Monitor Empresarial de Reputación Corporativa (MERCO). Resultados 2010

En el 10º aniversario de merco se han desvelado resultados que modifican ligeramente el panorama reputacional de las empresas españolas. Telefónica ocupa por primera vez la 1ª posición como la compañía con mejor reputación de nuestro país, desvancando a las dos empresas que han ocupado ese puesto en los últimos 9 años: El Corte Inglés (que cae hasta la 8ª posición) e Inditex (que se queda en la 3ª). Iberdrola (5ª), Google (11ª), Acciona (12ª), Ikea (13ª) y Ferrovial (19ª) son las empresas que más posiciones ascienden de entre las 20 primeras.

También en el apartado de líderes hay cambios importantes: Emilio Botín desplaza a Amancio Ortega en el ranking de líderes más reputados, mientras que la presidenta de Banesto, Ana Patricia Botín, logra la primera posición como mujer más valorada entre los directivos.

Para celebrar su 10º cumpleaños, merco ha incorporado en esta edición novedades importantes. Así, un Consejo Asesor formado por los representantes de nueve asociaciones empresariales aportará sus ideas a la metodología, KPMG ha realizado un informe de revisión independiente ISAE 3000 y un grupo de periodistas económicos han valorado a las compañías en función de su transparencia informativa y su accesibilidad.

Más información: MERCO

Ver resumen de MERCO 2010

Segunda oleada del estudio KAR 2009 de IPSOS

La segunda oleada del estudio KAR 2009 de IPSOS ha recogido la opinión de más de 250 políticos, analistas, académicos y periodistas que han valorado las iniciativas de las empresas más importantes de España en materia de Responsabilidad Social Corporativa.

En el estudio podemos ver datos muy ilustrativos. Cabe destacar que la inmensa mayoría de los encuestados considera que las empresas no prestan suficiente atención a temas de RSC. Los resultados, como puede verse en el siguiente gráfico, son concluyentes.

Si continuamos profundizando en las preguntas realizadas en el estudio, vemos que tampoco se cree que las políticas de RSC hayan tenido calado en el comportamiento de las empresas en su labor cotidiana. Otro dato tristemente concluyente.

Podemos añadir una tercera pregunta. ¿Debería haber más leyes que hicieran que las empresas fueran más responsables? El resultado también es categórico.

Y por último, podemos ver el ranking de las empresas más reconocidas por su actividad en RSC. Iberdrola Renovables es la primera en esta lista de forma destacada.

No se puede decir que los resultados sean muy favorables al desarrollo de la RSC en España, o, al menos, sobre cómo se perciben esos esfuerzos. Algo está muy claro: Queda mucho por hacer.

Para el que quiera analizar el estudio con más detenimiento, aquí lo dejamos: Estudio completo

RSC versus Precio

Cuando el fin de mes parece que no llega nunca y la cuenta corriente está anoréxica suelen salir a relucir conclusiones como las del estudio que vamos a referir en este post.

“Según un estudio, solo uno de cada diez consumidores tiene en cuenta si la empresa cuyos productos compra tiene algún tipo de compromiso social o medio ambiental. Es el resultado de una encuesta realizada entre 1.000 consumidores en Alemania.

La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) es bienvenida por los consumidores pero, en comparación con el precio, su efecto sobre las decisiones de compra es mucho menor. Para cuatro de cada cinco consumidores, el punto de vista del monedero es el factor decisivo.

Sin embargo, resulta llamativa la atención que reciben los titulares negativos. Si una empresa protagoniza un escándalo, la mitad de los consumidores evitan comprar sus productos. Además, las empresas tienen que asegurarse de que las actividades que emprenden en el área de la responsabilidad social sean creíbles y adecuadas a la naturaleza y área de actividad de la empresa. El 11% de los encuestados considera ‘dudosas’ las actividades de RSC de las empresas y acusan a las empresas de tratar de quedar bien con sus actividades benéficas.

Los resultados provienen de un estudio de panel online realizado por Toluna QuickSurveys y la consultoría Faktenkontor.”

No cabe duda que se trata de un estudio que arroja conclusiones algo confusas. Por una parte, en momentos de crisis es lógico que sea el precio el que prime en una decisión de compra. Si no que se lo digan a nuestros famosos amigos de Mercadona, por ejemplo.

Pero hay otros resultados que no dejan de ser un tanto sorprendentes y hacen pensar sobre el verdadero concepto que de la RSC tienen los propios consumidores. Señor empresario, haga usted RSC, pero cuidado, que a mi me parezca apropiado, sin embargo, como ando escaso de dinero, no le hago a usted caso y compro una marca X que me ahorro unos euros.

Puede parecer sorprendente, pero al fin y al cabo, el ser humano reacciona generalmente de esa manera. Si no le gusta la comida de un restaurante lo pregona mucho más que si ha salido satisfecho. Si suspendes a  un alumno es que eres un cabronazo, y si le pones buena nota es que él es un fuera de serie.

¿Conclusión? La que ya he comentado muchas veces, la RSC no debe entenderse como una herramienta generadora de imagen, sino como una forma integral de hacer empresa. Es como hacer favores, hay quienes los hacen para que se sientan en deuda con él y otros que los hacen por el placer de ayudar a alguien.

Otra cosa muy diferente es que si practicamos acciones de RSC no gestionemos esas acciones para mejorar nuestra imagen. Pero no es lo mismo, aunque reconozco que hoy en día la frontera es imperceptible en la mayoría de los casos.

Transparencia y credibilidad, ese es el mejor consejo que se puede dar en estos casos y en culquier otro cuando hablamos de comunicación. Y este estudio alemán nos hace pensar que , o quizá no sabemos hacer bien esa gestión y parece que hacemos favores para que nos los devuelvan o, quizá también, muchas empresas siguen sin entender realmente la RSC.

Fuente: MarketingDirecto.com

Volvemos a la carga con la RSC

Hemos hablamo mucho últimamente sobre RSC. Bueno, en realidad sobre cómo enfocar la RSC desde la comunicación: ¿RSC entendido como elemento estratégico real o como herramienta de comunicación y mejora de nuestra reputación?

Estudio de Comunicación y Servimedia acaban de publicar un informe: ‘Cómo valoran la RSC y el periodismo social los medios y los periodistas españoles’.

Leemos en los medios: El 85% de los periodistas considera que en el medio dónde trabajan no se respeta adecuadamente la RSC en sus noticias. De este 85% que ve imprescindible que los medios informen sobre las RSC, el 68% reconoce que la cobertura que los medios prestan a la RSC “no es la adecuada”. Además, el 63,2% de los periodistas entrevistados considera que las empresas deben acometer acciones de RSC aunque no las comuniquen, ya que consideran que su fin último no debe ser la comunicación. (Fuente: PRNoticias)

En este estudio podemos obtener información interesante que nos hace ver la opinión de los periodistas que son, al fin y al cabo, los agentes transmisores de la información que deseamos transmitir a nuestros públicos. En el estudio se plantea la siguiente pregunta: ¿Está de acuerdo con la expresión “si no se puede comunicar no merece la pena acometer acciones de RSC”?

rscEn este gráfico de la izquierda podemos observar los porcentajes de respuesta. Mayoritariamente los periodistas responden que no están de acuerdo con la afirmación. Pero podemos desglosar cada respuesta y vemos en el estudio esa división y las explicaciones de cada grupo de opinión:

rsc2

 

 

 

Los resultados son curiosos ya que las opiniones representan ciertamente el debate que la RSC todavía plantea en muchos círculos. Cuando, por ejemplo, pregunto a mis alumnos en clase sobre este tema, la respuesta generalizada va encaminada a coincidir con el 18,8% que afirma que “lo que no se cuenta no beneficia a la imagen”.

Evidentemente la RSC se percibe como una herramienta reputacional y, en esa línea, comentamos en Dircom que debe ser gestionada por el departamento de comunicación. Ya publicamos en este blog el debate surgido en la presentación del anuario de comunicación sobre este mismo tema. La realidad, hoy en día, parece incontestable.

Aconsejo echar un buen vistazo al estudio ya que sigue profundizando y aporta ideas interesantes sobre cómo se da cobertura informativa a la RSC, valoraciones de colectivos, credibilidad de las fuentes, etc.

Informe completo

Informe anual ‘La comunicación y empresarial y la gestión de los intangibles en España y Latinoamérica 2009’

El informe de este año, cuyo tema central es ‘La actitud del consumidor ante la responsabilidad corporativa’, tiene como protagonistas a los consumidores y el valor que estos dan a las prácticas de responsabilidad social de las empresas, especialmente en los sectores bancario, energético y de las telecomunicaciones. El compromiso, la acción social y la filantropía corporativa, sin embargo, son menos valoradas y no influyen en las decisiones de compra.

En los bancos y cajas de ahorro es donde la valoración de la RSC llega a su cuota más alta -22%- frente al precio -valorado en un 38%-, mientras que en las telecomunicaciones ocurre a la inversa -el 10% frente al 66%-. Por franjas de edad, son los jóvenes se muestran más preocupados por el comportamiento ético y medioambiental de las compañías.

El coordinador de la obra y director de Merco, Justo Villafañe, ha analizado la evolución que la reputación corporativa ha tenido en nuestro país desde hace una década ‘cuando se lanzó el primer número y era prácticamente una desconocida’. Villafañe ha anunciado el tema de investigación del Informe 2010, que es siempre propuesto por los patrocinadores y que tendrá el nombre de ‘Dimensión global y reputación. Influencia de la internacionalización en las empresas españolas’.

Además, ha señalado que ‘el informe pretende mantener su enfoque crítico, sus temáticas y su filosofía, aunque incorpora algunos cambios formales y conceptuales’. Entre estos cambios destaca ‘una profundización en la clara orientación del informe hacia Latinoamérica con un monográfico sobre un determinado país del continente en cada número’. Este primer monográfico está dedicado a Colombia y el del próximo año será sobre Argentina.

La gerente de Villafañe & Asociados en Colombia, Constanza Ávila, repasa en el libro las prácticas profesionales de la gestión intangible de más de una treintena de empresas que aparecen en el ranking MercoColombia 2008 y Luis Carlos Villegas habla del compromiso que las compañías colombianas tienen con la RSC.

Otra de las nuevas secciones es el Análisis Merco, con información de utilidad y una segunda valoración de la información contenida en esta base de datos. Papers es también una sección novedosa que se centra en la aplicabilidad de la gestión empresarial o pública. Entre las que se mantienen están Panel de Expertos, Investigación y Observatorio Global de Intangibles.

En la presentación estuvo también presente Antonio Brufau, presidente de Repsol, quien ha resaltado los avances de la compañía energética en RSC con el Plan Estratégico 2008-2012. Brufau se ha fijado como meta ‘que la compañía alcance el liderazgo ético, medioambiental y social de su sector’. Además de Repsol, son patrocinadores de la obra BBVA, Adif, Mapfre, Abertis y Gas Natural.

Fuente: PRNoticias

Nota de prensa

Calmado debate en la presentación del anuario de DIRCOM

Ayer por la mañana asistí a la presentación del anuario de comunicación de la Asociación de Directivos de Comunicación (DIRCOM). El primer ponente tuvo una intervención que confieso me pareció magnífica, tanto en el fondo como en las formas, Joan Fontrodona me parece un magnifico orador y comunicador. Bien, habló sobre RSC y dijo algo anunciando previamente que podía herir susceptibilidades.

¿Qué dijo?

Simplemente que la RSC no debe ser gestionada únicamente por el departamento de comunicación de una empresa so pena de caer en que parezca ser utilizada como una mera herramienta de comunicación con objetivos reputacionales y pierda su esencia, es decir, ser entendida como una forma integral de hacer empresa, de abajo arriba como parte de la estrategia empresarial.

Valiente afirmación delante de un auditorio repleto de profesionales de la comunicación que han visto como la gestión de la RSC ha llenado miles de horas de su trabajo en los últimos años.

La verdad es que después de sus palabras se escuchó un cierto “run run” en la sala. Y tuvo su efecto cuando tomó la palabra Juan Manuel Cendoya, director general de Comunicación, Marketing Corporativo y Estudios del Banco Santander y vicepresidente de Marca de Dircom. Empezó su discurso haciendo referencia a las palabras pronunciadas y terminó planteando una teoría opuesta a Joan Fontrodona que incluso se giró hacia él apoyando su cabeza en una mano y sonriéndole.

Confieso que me lo pasé estupendamente.

¿Quién tiene razón? Difícil pregunta. ¿Qué es lo correcto, lo que es o lo que tendría que ser? Lo siento, pero tengo antepasados gallegos…

Imaginemos: Han pasado “n” años y las empresas todas funcionan en un marco sostenible donde la responsabilidad social corporativa es algo completamente asumido. Todo el mundo lo lleva a cabo con total normalidad como si tal cosa. En ese caso el futuro departamento de comunicación tratará esa información como todas las demás de la empresa porque realmente será una más. Los tiempos de la moda de la RSC serían un recuerdo del pasado y ya no sería un hecho diferenciador.

En ese caso la razón cae de parte de Joan Fontrodona sin la más mínima duda.

Pero estamos en el presente y la RSC no se entiende de esta manera, no todas las empresas lo asumen como algo estratégico (léase el artículo del New York Times que hemos comentado en este mismo blog). En la realidad en que vivimos la RSC sí es un hecho diferenciador y si es una arma reputacional que debe ser gestionada para mayor beneficio de la empresa. Esa importancia y ese protagonismo es el que hace que los departamentos de comunicación estén encima del asunto.

Aquí tendría que darle la razón a Juan Manuel Cendoya.

Otra cuestión es que nos preguntemos el grado de sinceridad de la empresa actual a la hora de encarar acciones de RSC ¿Se entienden en profundidad o se plantean ya de base como herramienta diferenciadora, como acciones que hay que emprender como obligación legislada? Esto ya entra dentro del terreno de la ética.

Ya me he manifestado en este sentido muchas veces y por eso mis alumnos me llaman cínico. Ejemplo tonto:  ¿Qué más da si una empresa dona dinero para dar de comer a Pepe de forma sincera o porque gana reputación al hacerlo, si al final Pepe puede comer y la empresa realiza una acción social?

Llevamos doscientos años con un modelo de empresa orientada al beneficio y las mentes y la cultura de las personas tienen una impronta. Otro ejemplo tonto: Hace años la gente fumaba en cualquier parte y nadie decía ni pío. Ahora, muchas veces, fumas delante de gente joven y te miran como un bicho raro (más fuera que dentro de España…) Ese cambio ha sido debido a un cambio generacional adecuadamente instrumentado con una serie de preceptos educativos. Pues bien, aplicando la misma premisa podremos ir cambiando los conceptos y podremos llegar al planteamiento utópico que he citado anteriormente.

En mi opinión Joan Fontrodona tiene mucha razón, pero para que las cosas sean así todavía quedar mucha labor por hacer y esa labor es tarea de muchos, todas las instituciones educativas desde el nivel más primario, las empresas, los partidos políticos  y las instituciones públicas nacionales e internacionales.

Fue una mañana interesante.

Qué miedo me da leer cosas como estas (2)

Cuando pregunto a mis alumnos qué es lo que saben de la RSC, la inmensa mayoría solamente me habla de acciones sociales o fundaciones. Bueno… no está del todo mal, pero la RSC no es solamente  “dar de comer a los pobres”. Esa visión de la RSC es admisible en gente joven que está aprendiendo, pero verlo escrito en un periódico como el New York Times me pone los pelos de punta por muchos motivos:

1.- ¿Alguien les ha explicado a estos señores que NO es lo mismo ganar dinero que obtener beneficio?

2.- ¿Alguien les ha explicado a estos señores el concepto de sostenibilidad?

3.- ¿Alguien les ha explicado a estos señores lo que realmente significa un plan de RSC integral en una empresa?

Efectivamente nombran otro tipo de acciones más allá de la caridad, pero lo hacen de forma secundaria. Aunque lo peor de todo es el tono condescendiente que destila el artículo.

Efectivamente tienen razón en algo elemental: Si una empresa va mal surge el instinto de supervivencia y todo lo demás pasa a un segundo término. Correcto. Pero la RSC no es una herramienta de caridad, debe ser una forma de entender la empresa integrada en la esencia misma de la propia empresa. No es algo que decidimos hacer, es algo que debemos entender que tenemos que hacer siempre en la medida de las posibilidades.

¿Van a entender las víctimas de un ERE que su empresa done dinero a acciones sociales mientras a ellos les ponen de patitas en la calle? Seguro que no, pero sí entenderán que su empresa tenga un plan de integración, un plan de conciliación laboral o que a los hombres y mujeres se les page lo mismo por tener la misma responsabilidad profesional. Eso también es RSC.

La RSC debe ser una manera de cambiar la forma de hacer empresa desde abajo; como la educación puede cambiar la sociedad también de abajo hacia arriba inculcando a los más jóvenes nuevos conceptos e ideas.

A estos señores, Jack y Suzy Welch, les diría que poseen un concepto incorrecto de la RSC, incorrecto y peligroso ya que parecen entender que esto de la RSC es algo que hay que hacer de cara a la galería “qué buenos son los padres franciscanos, que buenos son que nos llevan de excursión”. Deben ser de los que piensan que organizar una fundación es interesante solamente porque desgraba impuestos.

Seamos realistas, que la RSC sea clave de cara a la obtención de reputación y que mejore la imágen corporativa frente a nuestros públicos es la zanahoria que se pone delante del burro para que camine, de la misma manera que las ayudas fiscales, pero debemos entender que el modelo de empresa heredado del siglo XX no es un modelo sostenible en el tiempo. No quiero parecer un adalid defensor del cambio climático, etc, pero si considero que los hechos nos están demostrando que hemos llegado a los últimos momentos de vida de un ciclo y que debemos hacer un esfuerzo conceptual importante para empezar a entender la empresa, la economía y las finanzas de otra manera, una manera que desde luego no puede basarse en seguir anteponiendo las “ganancias” a cualquier coste frente a la calidad, la prevención, la legalidad, la justicia social, la sostenibilidad, el medio ambiente, etc.

Vivimos una época de transición en la que mucha gente sigue pensando así:

“Mire, cuando el galón de gasolina cuesta cuatro dólares, el automóvil híbrido Toyota Prius es una propuesta de valor atractiva. Cuando la gasolina cuesta dos dólares por galón, ése ya no es el caso. Cuando la mayoría de los consumidores tiene buenos trabajos y se siente segura con ellos, tiene sentido esperar que paguen más por un producto que protege el medio ambiente. Cuando las cuentas bancarias se han secado, el producto más caro se convierte en algo difícil de vender.”

Hoy por hoy lo sostenible se entiende como un bien de lujo, la fruta criada de forma natural, los detergentes biodegradables, etc. ¿Por qué? Porque la sociedad lo entiende como una moda, una forma de dar una imagen “moderna” o, como dirían en Estados Unidos, “cool”. Este paso debe seguirse por otros que hagan avanzar y variar las ideas. Y el pilar fundamental para ese cambio debe ser la educación. Desde luego, no creo que este artículo tan estrecho de miras aporte mucho en este sentido.